Luego de ocupar la sede del Parlamento venezolano resguardado por militares que impidieron el ingreso de los diputados opositores, la ANC en su segunda plenaria fijó una serie de normas que permitirán la “convivencia y relación de manera armónica” con los distintos poderes y se advierte que se someterá a la ley a aquellos que se nieguen a cooperar. Delcy Rodríguez adelantó que el líder del Congreso, el opositor Julio Borges, se niega a “contribuir” con la ANC. En tanto, 17 países expresaron ayer en Lima su “condena” a la “ruptura del orden democrático” en el país sudamericano pero dejaron abierta la opción de una salida por la vía del diálogo. Mientras merma la protesta en las calles, el presidente Nicolás Maduro pide en la sexta reunión de ALBA restituir el “diálogo latinoamericano”
DPA / EFECaracas / Lima
Agosto 09, 2017

La Asamblea Constituyente de Venezuela, que se atribuye un carácter plenipotenciario, aprobó un decreto que obliga a los otros poderes constituidos a reconocerla y colaborar con sus decisiones, luego de ocupar ayer la sede de la Asamblea Nacional (Congreso), de mayoría opositora, para sesionar.
El decreto constituyente fue aprobado en la segunda reunión de la Constituyente, que sesionó en la sede de la Asamblea Nacional después de que un cordón militar impidiera ayer el ingreso de los diputados opositores, que son mayoría, al foro legislativo.
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara, colgó en su cuenta de Twitter una fotografía que mostraba el cordón militar que impedía el ingreso al salón de sesiones.
El primer vicepresidente de la Constituyente, Aristóbulo Istúriz, dijo que el decreto fija una serie de normas que permitirán la “convivencia y relación de manera armónica” con los distintos poderes y advirtió que se someterá a la ley a los poderes que se nieguen a cooperar.
Al presentar un balance de los decretos aprobados en la segunda sesión de la Constituyente, Istúriz señaló que la Asamblea Nacional sigue en desacato a los fallos del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y que si se niega a cooperar será “sometida” a la ley.
El decreto menciona una “convivencia armoniosa entre los poderes constituidos y el poder Constituyente”, un día después que la Asamblea Nacional aprobara una resolución que desconoce la legalidad del órgano impulsado por el presidente Nicolás Maduro y elegido con polémica el 30 de julio.
La presidenta de la Constituyente, Delcy Rodríguez, dijo que de acuerdo a la Constitución los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Constituyente.
Agregó que una vez que asumió la presidencia de la Constituyente se comunicó con el líder de la Asamblea Nacional, el opositor Julio Borges, para explicarle “la necesidad de la convivencia”. Agregó que su respuesta fue que no van a cooperar.
La Asamblea sostiene que la Constituyente es un órgano fraudulento y el lunes aprobó un acuerdo indicando que desconocerá todas sus resoluciones.
Pese a que la Constituyente sesionó en la sede de la Asamblea Nacional, los diputados opositores advirtieron que este miércoles asistirán a una sesión convocada allí y añadieron que siguen desconociendo la legalidad de la Constituyente.
Al instalarse en el hemiciclo de sesiones, Rodríguez, señaló que la agenda del día tenía como punto principal expresar la solidaridad de la Constituyente con las Fuerzas Armadas, tras el asalto del domingo al fuerte Paramacay, en la región central de Carabobo, uno de los de mayor poder de fuego del país.
El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, llegó ayer a la sala de sesiones acompañado por los mandos militares para recibir el aplauso de los miembros de la Constituyente.
El asalto fue reivindicado por un grupo de militares rebeldes, encabezado por el capitán de la Guardia Nacional, Juan Caguaripano. Terminó con el robo de parte del arsenal y dejó dos muertos y un herido entre los atacantes, además de tres heridos de los soldados leales.
En tanto, 17 países americanos expresaron ayer en Lima “condena” a la “ruptura del orden democrático” en Venezuela y anticiparon que desconocerán cualquier medida que adopte la Asamblea Constituyente recién instalada en ese país.
Los cancilleres o sus representados de esos países, reunidos en Lima por convocatoria del presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, -entre ellos Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, México y Paraguay-, expresaron además en una declaración un “enérgico rechazo a la violencia y a la violación de los derechos humanos”, pero dejaron abierta la opción de una salida por la vía del diálogo.
Mientras, el presidente Nicolás Maduro participó en Caracas en la sexta reunión del comité político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que se pronunció en apoyo de un diálogo en Venezuela para resolver las diferencias.
“Yo le propongo al ALBA y a los liderazgos poderosos de los países presentes que iniciemos con la iniciativa de ustedes un diálogo por el respeto de Venezuela”, dijo Maduro durante la cumbre extraordinaria de cancilleres del ALBA celebrada ayer en Caracas.
El líder chavista propuso para ello una cumbre en San Salvador de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), una organización continental impulsada por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez e integrada por 33 estados de la región.
Maduro se mostró partidario de convocar al inicio de este diálogo a países como México, Argentina, Colombia, Chile o Paraguay, a quienes recriminó haber roto “las reglas del juego” al no reconocer la Asamblea Nacional Constituyente instaurada por su gobierno para refundar el Estado y apuntalar la revolución en Venezuela.
La ANC ya ejerce su poder absoluto sobre Venezuela con poca resistencia en las calles por parte de la oposición, que además atraviesa el dilema de inscribir o no a sus candidatos en las elecciones de gobernadores a celebrarse el 10 de diciembre.
La protesta que fue convocada entre las 12.00 y 18.00 horas comenzó con un retraso de aproximadamente hora y media se cumplió en pocos puntos del este de Caracas con barricadas y poca presencia de personas.
Después de las 10 muertes confirmadas el 30 de julio y que se produjeron en medio de protestas contra la elección de la ANC, las calles de Caracas y de la mayoría de ciudades venezolanas han permanecido en aparente normalidad.
El TSJ de Venezuela condenó ayer a 15 meses de cárcel e inhabilitación política al alcalde del municipio Chacao de Caracas, Ramón Muchacho, quien se convirtió así en el tercer alcalde opositor condenado por el máximo tribunal del país en el último mes.
También, el TSJ de Venezuela citó para este miércoles al alcalde opositor David Smolansky a una audiencia que podría condenarlo a 15 meses de prisión.
Por otro lado, Enrique Capriles, líder opositor al gobierno de Maduro, criticó este martes a Diego Maradona por postularse como un “soldado” del presidente de Venezuela para “pelear contra el imperialismo” y tener “una Venezuela libre”.
Así también, las fuerzas de seguridad en Venezuela han empleado de forma desproporcionada y sistemática la violencia contra manifestantes durante protestas contra el gobierno de Maduro, según un informe presentado ayer en Ginebra por un grupo de expertos de Naciones Unidas.