ACNUR prevé que hasta un millón de refugiados vuelvan al país en la primera mitad de 2025. Netanyahu visita a las tropas en territorio sirio, donde permanecerán “el tiempo que sea necesario”
Diciembre 18, 2024

Europa Press
Madrid
Alrededor de 70 personas han sido asesinadas en Siria desde la caída del régimen de Bashar al Assad en actos de “venganza” perpetrados aprovechando el vacío de seguridad en algunas zonas, según ha denunciado ayer el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que ha afirmado que entre los asesinados hay al menos dos niños.
El organismo, con sede en Londres, ha señalado que desde el 8 de diciembre se han registrado ataques contra civiles que achaca a “personas armadas no identifi-cadas, bandas y grupos desco-nocidos”, algunos de los cuales estarían vinculados a “facciones armadas”, sin que las nuevas autoridades se hayan pronunciado al respecto.
Así, ha reclamado a Hayat Tahrir al Sham (HTS), la organi-zación yihadista que encabezó la ofensiva contra las tropas guber-namentales que provocó final-mente la huida de Al Assad, que “despliegue sus fuerzas en todas las zonas bajo su control tras la caída del régimen” para aumentar la seguridad en territorio sirio.
“Los residentes afirman que HTS trata a los civiles mejor que otras facciones, lo que aumenta su confianza en su capacidad para consolidar la seguridad en estas zonas”, ha afirmado, antes de especificar que un total de 72 personas han sido asesinadas en actos de venganza desde el 8 de diciembre.
Las autoridades instauradas en Siria tras la huida de Al Assad han asegurado que entre sus principales objetivos la estabilización de la situación en el país y han prometido trabajar para garantizar la seguridad de la población, ante los vacíos de poder y el caos en varios puntos tras el colapso de las fuerzas gubernamentales.
En este sentido, el primer ministro interino, Mohamed al Bashir, ha indicado ayer en una entrevista concedida a la cadena de televisión qatarí Al Yazira que su gobierno “busca lograr seguridad y estabilidad, proteger el dinero y las propiedades de la gente y garantizar un nivel mínimo de servicios”.
Al Bashir ha recalcado además que los responsables de crímenes durante el régimen de Al Assad serán juzgados por los tribunales y ha manifestado que “aquellos que no tengan las manos manchadas de sangre son bienvenidos para trabajar en las instituciones y construir la nueva Siria”.
Por su parte, el enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, ha hecho un llamamiento ayer a la prudencia y ha afirmado ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que pese a la caída del régimen de Bashar al Assad el conflicto todavía “no ha terminado”.
La caída del régimen de Al Assad provocará en los próximos meses el retorno de cientos de miles de sirios que residen actualmente en otros países, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que prevé hasta un millón de retornos entre enero y junio de 2025.
Por otro lado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen ha admitido el papel clave de Turquía para acoger a refugiados sirios, esfuerzos para los que ha anunciado una partida adicional de mil millones de euros.
En tanto, el gobierno de Estados Unidos ha confirmado ayer que la tregua entre las fuerzas rebeldes sirias afines a Turquía y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por Washington, se ha extendido hasta el final de esta semana para la localidad de Manbij.
Por otro lado, el primer ministro israelí, Benjamin Netantahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, han visitado ayer a las tropas asentadas el territorio sirio ocupado tras la caída de Bashar al Assad la semana pasada y han recalcado que su presencia ahí continuará “todo el tiempo que sea necesario”.
Katz ha defendido la presencia del ejército israelí en la llamada zona de amortiguamiento “para detectar amenazas cercanas y lejanas”, así como para proteger “a las comunidades de los Altos del Golán y a los ciudadanos del Estado de Israel”.
Desde la cima del Monte Hermón, situada en el lado del territorio sirio, Katz ha dicho que este emplazamiento “es el ojo del Estado de Israel” y su presencia ahí servirá también para “disuadir” las amenazas que puedan llegar desde “los bastiones de Hezbolá en el valle de la Becá, en Líbano, y de “los rebeldes de Damasco”.
Katz ha advertido en relación a estos últimos, quienes pretenden, ha dicho, “presentar una imagen moderada pero pertenecen a las sectas islámicas más extremistas”, según recoge la prensa israelí.