Europa Press / Agencia Reforma Madrid / Líbano Al menos doce personas murieron durante la jornada de ayer en nuevos ataques de las Fuerzas Armadas israelíes contra objetivos en Líbano en el marco de la ofensiva desatada por Israel contra el partido-milicia chií libanés Hezbolá. Hezbolá, por su parte, confirmó en un comunicado que efectuó … Continúa leyendo Ataques israelíes dejan 12 civiles muertos en el sur de Líbano en la ofensiva contra Hezbolá
Abril 13, 2026
Europa Press / Agencia Reforma
Madrid / Líbano
Al menos doce personas murieron durante la jornada de ayer en nuevos ataques de las Fuerzas Armadas israelíes contra objetivos en Líbano en el marco de la ofensiva desatada por Israel contra el partido-milicia chií libanés Hezbolá.
Hezbolá, por su parte, confirmó en un comunicado que efectuó dos ofensivas durante las últimas horas en el sur de Líbano: un ataque a una concentración de soldados del ejército israelí en Yaroun y contra otra agrupación militar israelí en la ciudad de Khiam mediante dos andanadas de cohetes.
El último balance publicado el sábado por el Ministerio de Sanidad libanés eleva a 2 mil 020 los muertos y a 6 mil 436 los heridos desde la reanudación de la ofensiva israelí, a principios de marzo.
La Cruz Roja de Líbano lamentó ayer la muerte de uno de sus sanitarios, tras el impacto de un dron de origen israelí contra la ambulancia en la que viajaba cerca de la localidad de Beit Yahun –en el sur del país y unos cinco kilómetros al norte de la ciudad de Bint Jbeil–, resultando herido otro compañero.
Israel reivindica la muerte de una veintena de “terroristas” de Hezbolá en un hospital de Bint Jbeil, a menos de cinco kilómetros
Además, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció ayer que las fuerzas armadas emprendieron una nueva operación para demoler las aldeas que se ubican a lo largo de la frontera entre Israel y Líbano, mientras continúan los enfrentamientos en la zona.
Por su parte, la Fuerza de Mantenimiento de la Paz de la ONU en el Líbano (Finul) afirmó ayer por la mañana que un tanque israelí disparó contra vehículos de los cascos azules en el sur del país, donde Israel y Hezbolá están en guerra desde el mes pasado.
Por otro lado, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, subrayó ayer que “la guerra continúa”, en el marco de su visita al sur de Líbano, zona sobre la cual desde el pasado 2 de marzo pesa una ofensiva del ejército israelí, que alega operaciones contra el partido-milicia chií libanés Hezbolá mientras la cifra oficial de muertos en el país invadido ya supera los dos millares.
“La guerra continúa, incluso dentro de la zona de seguridad en Líbano, donde he estado hace un rato”, aseguró Netanyahu en un vídeo publicado en sus redes sociales en el cual, rodeado de miembros de las fuerzas de su país, manifestó que “frustraron la amenaza de una invasión desde Líbano” gracias a esa zona de seguridad.
El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, anunció el aplazamiento de su visita a la sede de Naciones Unidas en Nueva York (Estados Unidos) para abordar ‘in situ’ la actual crisis de gobierno en el país derivada de dos acontecimientos estrechamente vinculados como son la guerra de Irán y el recrudecimiento de la ofensiva israelí en el sur del país.
“En vista de las actuales condiciones internas, y con el fin de cumplir plenamente con mi deber de preservar la seguridad de los libaneses y su unidad, he decidido posponer mi viaje a las Naciones Unidas y a los Estados Unidos, para seguir el trabajo del gobierno desde Beirut”, indicó Salam.
Mientras, León XIV pidió que “no disminuya la atención de la comunidad internacional” respecto al “drama” de la guerra de Ucrania, como expresó ayer tras el rezo del Ángelus. También aseguró que está “muy cerca del amado pueblo libanés en estos días de dolor, de miedo y de esperanza invencible en Dios”. En este sentido, el Pontífice pidió que “cese al fuego” en el Líbano y que se busque una solución pacífica “con urgencia”, al tiempo que recordó además que el próximo miércoles 15 de abril se cumplen tres años del comienzo del conflicto en Sudán, para el que también pidió un alto al fuego.