Las calles se tiñen de rojo y amarillo, los colores de la bandera de España y también de la oficial catalana, la “señera”. “La pasión puede ser destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo”, afirma el Premio Nobel Mario Vargas Llosa, orador estrella del movimiento convocado por la anti secesionista Sociedad Civil Catalana. “España, unida, jamás será vencida”, gritan frente al Ayuntamiento de Barcelona. Seguirá adelante con la declaratoria, confirma Carles Puigdemont
DPA /?DPABarcelona / Madrid
Octubre 09, 2017

Bajo el lema “¡Basta!, recuperemos el seny”, (la sensatez, en catalán), cientos de miles de personas se manifestaron ayer en el centro de Barcelona para mostrar su rechazo a una posible declaración de independencia en Cataluña.
La multitudinaria manifestación, convocada por la asociación anti independentista Sociedad Civil Catalana (SCC), estuvo encabezada por representantes políticos de diferentes formaciones y por el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, una semana después del polémico referéndum soberanista celebrado en la región.
“Se necesita mucho más que una conjura golpista (…) para destruir lo que han construido 500 años de historia. No lo vamos a permitir”, dijo al cierre de la marcha el escritor peruano, que tiene la nacionalidad española desde los años 90.
“La pasión puede ser destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo. La peor de todas, la que ha causado más estragos en la historia es la pasión nacionalista”, añadió Vargas Llosa hablando en castellano.
“Aquí estamos ciudadanos pacíficos que creemos en la coexistencia, en la libertad. Vamos a demostrarles a esos independentistas minoritarios que España es ya un país moderno, que ha hecho suya la libertad y que no va a renunciar a ella por una conjura que quiere retrocederlo a país tercermundista”, aseguró.
“El nacionalismo viene causando estragos también en Cataluña. Para eso estamos aquí, para pararlo, para eso han salido miles y miles de catalanes de sus casas en esta mañana”, defendió el escritor, aclamado por las decenas de miles de participantes.
“Ademas de catalanes, hay aquí esta mañana miles de hombres y mujeres venidos de todos los rincones de España, incluso del Perú, a decirles a los amigos catalanes que no están solos, que estamos con ellos, que queremos dar junto con ellos la batalla por la libertad”, proclamó el autor de La fiesta del chivo.
“Estamos armados de ideas de razones, de una convicción profunda de que la democracia española está aquí para quedarse y que ninguna conjura independentista la destruirá”, agregó.
Vargas Llosa también hizo una referencia a la fuga de bancos y empresas de Cataluña de los últimos días, ante la posibilidad de que el Gobierno regional declare unilateralmente la independencia tras el referéndum no autorizado celebrado hace una semana.
“No queremos que los bancos y las empresas se vayan de Cataluña como si fuera una ciudad medieval acosada por la peste”, advirtió.
El escritor recordó la época en la que llegó a Barcelona, donde vivió en los años 70, todavía bajo la dictadura franquista. “Aquí los aires eran ya los de Europa, los de la democracia y la civilización. Aquí se reunieron de nuevo los escritores españoles y los latinoamericanos”, rememoró.
A su lado, el ex ministro socialista Josep Borrell arremetió contra los dirigentes catalanes. “Todos tenemos un poco de culpa de haber callado demasiado y ahora ha llegado el momento de que (…) lancemos un llamamiento a la sensatez, a la convivencia, a la solidaridad y al pluralismo político”, dijo.
A primera hora de la mañana, un millar de personas se congregó ante un céntrico cuartel de la Guardia Civil de Barcelona para apoyar a los agentes, criticados por su violenta actuación el pasado domingo para tratar de impedir la consulta sobre la independencia, que había sido prohibida de antemano por el Tribunal Constitucional.
Poco a poco, el ambiente se fue caldeando en el centro de Barcelona y las calles se tiñeron de rojo y amarillo, los colores de la bandera de España y también de la oficial catalana, la “señera”. Tras días de manifestaciones independentistas, ayer alzó la voz la llamada “mayoría silenciosa” de Cataluña, que no apoya los planes secesionistas del Gobierno regional de Carles Puigdemont.
“¡Puigdemont a prisión!”
“Pedimos al Gobierno de Cataluña y fundamentalmente a su presidente que reflexione y que eche marcha atrás”, dijo al inicio de la marcha a los medios el vicepresidente de SCC, José Domingo.
En la plaza de Urquinaona, donde arrancó la protesta, se escucharon lemas como “Yo soy español”, “¡Puigdemont a prisión!” y “España, unida, jamás será vencida”. Según los organizadores, hubo más de un millón de manifestantes, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona calculó unos 350 mil.
“Esta es la primera vez que participo en una manifestación, y lo hago porque nos sentimos españoles y catalanes”, dijo a dpa Julia, de 58 años, mientras sujetaba una gran bandera de España.
“A mí no me gusta llevar banderas, pero hoy es importante que haya tantas porque tienen que escuchar nuestra voz”, señaló Isabel, otra manifestante de 41 años.
La marcha contra la independencia tiene lugar en un momento de alta tensión en Cataluña, ante la incertidumbre de que el Parlamento regional pueda declarar unilateralmente en los próximos días la independencia de la región tras el polémico referéndum celebrado hace una semana sin garantías y pese al veto de la Justicia.
La incertidumbre es máxima y, ante la inseguridad jurídica, grandes empresas y bancos catalanes decidieron en las últimas horas trasladar su domicilio social a otras zonas de España.
Durante varios días, los secesionistas catalanes salieron a las calles para reivindicar una consulta legal y protestar por la actuación de la Policía española durante la votación del 1 de octubre, que dejó cientos de heridos, según el Gobierno catalán.
Hoy, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, dio su apoyo a la manifestación por la unidad de España en Barcelona.
“Recuperemos la sensatez en defensa de la democracia, la Constitución y la libertad. Preservaremos la unidad de España. No estáis solos”, escribió en un mensaje en Twitter.
También el ex jefe del Ejecutivo José María Aznar, crítico estos días con la actitud de Rajoy ante la crisis catalana, expresó en las redes sociales su “gratitud” y “ánimo” a los manifestantes.
En la marcha “españolista” participaron políticos como la jefa del Gobierno regional de Madrid, Cristina Cifuentes; la ministra de Sanidad española, Dolors Montserrat; el líder de Ciudadanos, el liberal Albert Rivera, y la máxima responsable de este partido en Cataluña y jefa de la oposición, Inés Arrimadas.
“España no va a quedarse parada frente unos golpistas que quieren quitarnos nuestros derechos, nuestra nacionalidad y nuestro pasaporte”, dijo Rivera ante la prensa solicitando la convocatoria de elecciones en la región. “Si votamos en Cataluña, ganaremos”.
Además de las manifestaciones independentistas y “españolistas” celebradas en la última semana en Cataluña, miles de personas salieron a la calle el sábado en varias ciudades españolas, con ropa blanca y sin banderas, para reclamar diálogo y una solución negociada en medio de la confrontación entre Cataluña y Madrid.
Reconoce el líder catalán que no tiene contacto con Rajoy
El presidente del gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, confirmó que seguirá adelante con la declaración de independencia de España tras la polémica consulta soberanista celebrada en la región el 1 de octubre.
“La declaración de independencia (…) está prevista en la ley del referéndum como aplicación de los resultados. Aplicaremos lo que dice la ley”, dijo en una entrevista con la televisión catalana TV3 que se emitirá esta noche y que fue avanzada de forma parcial por medios españoles.
Con estas declaraciones, el líder independentista hace alusión a la ley aprobada el 6 de septiembre en el Parlamento catalán para tratar da dar cobertura legal a la convocatoria de un referéndum de independencia.
La normativa, que fue suspendida inmediatamente después por el Tribunal Constitucional, establece que en caso de victoria del “sí” en la consulta “el resultado implica la independencia de Cataluña”. El Govern informó de un 90 por ciento a favor de la secesión.
En la entrevista de TV3, incluida en el programa “30 minutos”, Puigdemont admitió no tener contacto con el gobierno español de Mariano Rajoy. “Hace tiempo que no tenemos porque ellos rehuyen hablar de este tema”, dijo.
Las declaraciones de Puigdemont se conocen el mismo día que cientos de miles de personas salieron a la calle en Cataluña en contra del proceso independentista y a favor de la unidad de España.
La tensión en la región se disparó a partir del 1 de octubre, cuando se celebró, sin garantías y con irregularidades, el referéndum de independencia impulsado por el Gobierno catalán, que había sido prohibido de antemano por el Tribunal Constitucional. La Policía española intervino para tratar de impedirlo y las escenas de tensión y violencia dieron la vuelta al mundo.