Los decesos elevan a 105 los fallecidos en las manifestaciones contra el régimen chavista que comenzaron hace casi cuatro meses. Por su parte, la oposición que calificó de exitoso el llamado al paro cívico que termina hoy a las 6 de la mañana, anunció la “toma de Venezuela” a pesar de la prohibición anunciada por el gobierno de “reuniones y manifestaciones públicas”, los días viernes, sábado y domingo por la elección de la Asamblea Constituyente y con sanciones de 5 a 10 años de prisión. El presidente Nicolás Maduro invitó ayer a los inconformes a que abandonen las protestas callejeras y se sumen a una mesa de diálogo y aseguró que la “supuesta” huelga convocada por la oposición fue derrotada por la clase obrera
DPA / EFE / Agencia AproCaracas / Washington
Julio 28, 2017

Cinco personas murieron durante una huelga general de 48 horas convocada por la oposición venezolana, en la mayor protesta en contra de la Asamblea Constituyente impulsada por el presidente, Nicolás Maduro.
La oposición calificó de exitoso el llamado paro cívico que termina este jueves a las 6:00 de la mañana, y llamó al pueblo a prepararse para nuevas jornadas de manifestación el viernes, sábado e incluso domingo, cuando se realizará la elección de los 545 miembros de la Asamblea Constituyente propuesta por Maduro.
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (Congreso), Freddy Guevara, rechazó una orden emitida por el ministro del Interior, Néstor Reverol, que prohibía las manifestaciones desde el viernes para asegurar seguridad en la votación de la Constituyente y advertía que los delitos electorales serán castigados con penas de cinco a diez años de cárcel.
“El pueblo sabe que ese fraude no existe y no va, así intenten por la vía violenta imponer esa farsa atroz. Lo que tiene que saber Maduro es que este pueblo no se va a dejar esclavizar. Llamamos al pueblo venezolano a que nos preparemos para una jornada intensa de calle y protestas, el viernes, sábado y domingo para dejarle saber al mundo lo fraudulento de este proceso”, dijo en rueda de prensa.
En un balance, Guevara dijo que la huelga fue un “éxito”, pues fue acatado en un 90 por ciento en las 23 regiones del país, pero lamentó la cifra de víctimas dejadas por las dos jornadas de huelga, que fueron acompañadas por bloqueos de vías.
La alianza opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática desafió ayer la prohibición anunciada por el gobierno de “reuniones y manifestaciones públicas” que perturben el proceso electoral de la Constituyente y señaló en respuesta que hará una “toma de Venezuela” este viernes.
La Fiscalía General confirmó la muerte de un adolescente en una manifestación en la zona residencial de El Paraíso, en el suroeste de Caracas, a causa de un disparo en la cabeza.
A él se sumaron un hombre que fue atacado a tiros en la región central de Carabobo; dos jóvenes que murieron en la región andina de Mérida; y un adolescente en el barrio popular de Petare, en el este de Caracas, hechos que son investigados por la Fiscalía.
Los decesos elevaron a 105 los muertos en las manifestaciones contra el gobierno que comenzaron hace casi cuatro meses.
Mientras, Maduro invitó a la oposición a que abandone las protestas callejeras y se sume a una mesa de diálogo, aunque advirtió que, en caso de negarse, la Constituyente podría hacerlos dialogar “de manera obligatoria”.
“Yo le propongo a la oposición política venezolana que abandone el camino insurreccional, que vuelva a la Constitución e instalemos en las próximas horas, antes de la instalación de la Constituyente, una mesa de diálogo, acuerdo nacional y reconciliación de la patria”, dijo Maduro en el acto de cierre de campaña en la céntrica avenida Bolívar.
Maduro afirmó que la “supuesta” huelga convocada por la oposición fue derrotada por la clase obrera.
En Caracas las protestas se extendieron a barrios populares, donde se hicieron presentes las fuerzas de orden para disolverlas.
Maduro insistió en que no retirará la Constituyente y que sus miembros serán elegidos el domingo, a pesar de las sanciones aplicadas por Estados Unidos a 13 funcionarios de su gobierno.
Estados Unidos ordenó ayer la salida de los familiares del personal de la embajada en Venezuela y autorizó la partida voluntaria de los empleados del gobierno que así lo quieran, según informó el Departamento de Estado.
Por otro lado, un grupo de ex presidentes de Latinoamérica y España solicitó ayer la intervención del papa Francisco y los gobiernos de la región para poner “freno” a la “dictadura” del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.