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Comey deja en manos del fiscal especial resolver si Trump obstruyó la Justicia

El ex director del FBI acusó al presidente estadunidense de mentir; “me difamó a mí y al FBI” cuando dijo que el Buró tenía problemas y no estaba bien dirigido. Admitió ante el Senado que filtró memorandos de sus conversaciones con el mandatario para “impulsar el nombramiento de un fiscal especial” que indagara la posible confabulación entre la campaña del magnate y el gobierno ruso para interferir en las elecciones presidenciales del pasado año. Por tal motivo, el abogado del magnate anunció que se le indagará por divulgar dichas comunicaciones “privilegiadas”

EFE / DPAWashington

Junio 09, 2017

El exdirector del FBI James Comey acusó ayer al presidente de Estados Undios, Donald Trump, de “mentir, simple y llanamente” y, tras relatar ante el Senado las “preocupantes” situaciones que vivió con el mandatario, confió en que el fiscal especial para la investigación sobre Rusia, Robert Mueller, determine si incurrió en “obstrucción a la Justicia”.
Las explicaciones que dio Trump cuando lo destituyó de que el FBI tenía problemas y no estaba bien liderado son “pura y llanamente mentiras”, dijo ayer Comey. El argumento de que el FBI era ineficiente “me difamó a mí y al FBI”, dijo.
Durante su esperada audiencia ante el Comité de Inteligencia del Senado, Comey describió sus encuentros con el magnate y deseó que hubiera grabaciones de los mismos, cuya existencia llegó a insinuar Trump hace unas semanas.
“He visto esos tuits. Dios mío, espero que haya cintas”, exclamó Comey al ser preguntado al respecto, minutos antes de confirmar que él mismo permitió la filtración de las anotaciones que había tomado de sus conversaciones con el mandatario a través de un amigo.
Comey confesó haber filtrado esas notas para “impulsar el nombramiento de un fiscal especial” que indagara la posible confabulación entre la campaña de Trump y el Gobierno ruso para interferir en las elecciones presidenciales del pasado año.
“Estaba honestamente preocupado por el hecho de que el pudiera mentir sobre la naturaleza de nuestro encuentro”, dijo el ex director del Buró Federal de Investigaciones (FBI). “Sabía que podría llegar un día en que pudiera necesitar un registro de lo que pasó no sólo para defenderme, sino para defender al FBI”.
Trump despidió de manera inesperada al alto funcionario el pasado 9 de mayo, lo que despertó una fuerte polémica, ya que muchos lo interpretaron como un intento de frenar las pesquisas de Comey sobre los supuestos vínculos entre la campaña del magnate y el Gobierno ruso para perjudicar a su rival demócrata, Hillary Clinton.
Comey coincidió ayer con esa interpretación.
“No sé por qué fui despedido. Tomo al presidente su palabra de que fui despedido por la forma en la que dirigía la investigación rusa y la presión que esto ejercía sobre él”, dijo ayer el veterano funcionario.
En una entrevista con la cadena NBC tras el despido, Trump aseguró que “la cosa rusa” pesó en su decisión de cesar al director del FBI, al tiempo que añadió que la investigación sobre la posible coordinación de su campaña con Rusia era un “invento”.
Comey opinó ayer que posiblemente Trump “estaba frustrado porque la investigación de Rusia estaba tomando demasiado tiempo y energía en la esfera pública”.
Una acusación de obstrucción a la Justicia puede derivar en un proceso de destitución del presidente, un juicio político que defienden algunos legisladores de la oposición demócrata, que establecen paralelismos con el escándalo Watergate, que acabó forzando la renuncia del expresidente Richard Nixon (1969-1974).
Ante la reveladora intervención de Comey, la Casa Blanca decidió que fuera uno de los abogados personales de Trump, Marc Kasowitz, quien respondiera ante la prensa, aunque la portavoz adjunta de la Casa Blanca, Sarah Huckbee Sanders, se apresuró a decir que el magnate “no es un mentiroso”.
En una comparecencia sin preguntas, Kasowitz negó la mayor y aseguró que Trump “nunca” le pidió “lealtad” a Comey, tampoco le indicó que “dejara pasar” el caso de Flynn y calificó las filtraciones del exdirector del FBI como “subrepticias, unilaterales y desautorizadas”.
Kasowitz, abogado personal del presidente estadunidense, Donald Trump, acusó a Comey de hacer divulgaciones no autorizadas sobre las comunicaciones “privilegiadas” que tenía con el Mandatario.