“Aquellos que causan violencia en su nombre son criminales y matones”, afirmó ayer el presidente de EU. “Los supremacistas blancos y otros grupos de odio son repugnantes para todo lo que valoramos como estadunidenses”, señaló refiriéndose al ataque del sábado en Charlottesville, Virginia donde murió una joven y resultaron heridas 20 personas. Anunció que se ha abierto una investigación sobre el ataque perpetrado por el joven James Alex Fields, que enfrenta cargos por asesinato en segundo grado. El fiscal Sessions dice que el ataque fue “terrorismo doméstico”
EFE / DPAWashington / Pekín
Agosto 15, 2017

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, condenó ayer al Ku Klux Klan (KKK), los neonazis, los supremacistas blancos y “otros grupos de odio”, tras dos días de críticas por la tibieza con que respondió al ataque en Charlottesville (Virginia).
“El racismo es el mal. Y aquellos que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes para todo lo que valoramos como estadunidenses”, dijo en una declaración televisada y sin preguntas desde la Casa Blanca.
“A todos los que actuaron criminalmente en la violencia racista de este fin de semana, rendirán cuentas completamente. Se hará justicia”, leyó en otro pasaje.
Poco antes de su comparecencia se supo que el juez negó de momento la libertad bajo fianza a James Alex Fields, el joven blanco con conocidas ideas neonazis que el sábado arrolló a un grupo de manifestantes antifascistas en el centro de Charlottesville.
En el suceso murió la joven Heather Heyer, de 32 años, y resultaron heridas 20 personas, según el balance actualizado ayer por el presidente.
Trump, que comenzó su alocución alardeando de la buena marcha de la economía, hizo esta condena de los grupos de odio después de 48 horas en las que recibió múltiples críticas, incluso desde su partido, por haber responsabilizado a “muchas partes” del “odio y fanatismo” vistos en Charlottesville.
Ese fue el mensaje que dio el sábado, en una breve declaración desde su club de golf de Bedminster (Nueva Jersey), sin señalar a los supremacistas que convocaron la marcha “Unir a la derecha” en protesta por la retirada de una estatua del general confederado Robert E. Lee, considerado un símbolo de la defensa de la esclavitud y el racismo.
Ante la presión, Trump compareció ayer desde la Casa Blanca para leer un mensaje que, aunque decía todo lo que se había echado en falta el sábado, no convenció a muchos observadores, que lo atribuyeron a una imposición de su equipo para atajar la polémica.
De hecho, solo horas antes había cargado en Twitter contra el presidente del gigante farmacéutico Meck, Kenneth Frazier, por abandonar el Consejo de Fabricantes Estadunidenses del mandatario debido a la postura del gobernante ante los grupos supremacistas.
Tras su declaración en la Casa Blanca no hubo preguntas, a pesar de que el viernes había anunciado que ayer daría una “gran conferencia de prensa”, sin especificar el tema a tratar.
El presidente también subrayó que el FBI y el Departamento de Justicia han abierto una investigación de derechos civiles sobre el ataque que perpetró el joven James Alex Fields, que se enfrenta cargos por asesinato en segundo grado, por herir malintencionadamente y por huir tras el suceso.
Trump habló a la nación tras reunirse con el fiscal general, Jeff Sessions y con el director del FBI, Christopher Wray, para abordar el ataque, en un paréntesis de sus vacaciones en Bedminster.
Sessions dijo ayer en la cadena ABC, antes de ese encuentro, que el “malvado ataque” de Charlottesville cumple los preceptos legales para ser considerado “terrorismo doméstico”, algo a lo que Trump no se refirió en su declaración.
En tanto, el titular de Justicia alemán, Heiko Maas, criticó ayer la vaga respuesta de Trump, a la violencia en la ciudad de Charlottesville (Virginia)
Así también, el titular de Educación y principal socio de la coalición de gobierno israelí, Naftalí Benet, pidió ayer a Trump, una “condena inequívoca” contra el “antisemitismo” de las marchas supremacistas donde se mostraron esvásticas del régimen nazi.
Por otro lado, un grupo de manifestantes derrumbó ayer una estatua en honor a los soldados confederados en Durham (Carolina del Norte, EU) durante una protesta contraria a los símbolos de la Confederación.
Así también, el estado de California y la ciudad de San Francisco anunciaron ayer que demandaron al gobierno de Donald Trump, con el argumento de que sus amenazas de retener los fondos de las llamadas ciudades santuario son inconstitucionales.
En tanto, los “soñadores”, como se conoce a los jóvenes indocumentados en Estados Unidos que son beneficiarios del programa de Acción Diferida (DACA), se preparan para “jugarse el todo por el todo” en defensa de una iniciativa que cumple este miércoles cinco años rodeada de incertidumbre.
Trump ordena iniciar investigación sobre política comercial de China
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó ayer iniciar una investigación sobre la política comercial de China por supuestas prácticas desleales en el comercio bilateral.
Por su parte, China advirtió ayer a Estados Unidos sobre las graves consecuencias de una “guerra comercial” en la que “no habrá ganadores, sólo perdedores”, dijo la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying.