EL-SUR

Martes 28 de Julio de 2026

Guerrero, México

Mundo  

Denuncia el canciller venezolano la falta de una condena internacional al acto “terrorista”

Samuel Moncada criticó el silencio de España, Italia, la UE y países como Argentina o Canadá al ataque con granadas al Tribunal Supremo de Justica llevado a cabo desde un helicóptero por el policía Óscar Pérez quien pidió la renuncia de Maduro. Pérez tiene una orden de captura internacional. El funcionario del país caribeño también agradeció a países como Cuba, Bolivia, Ecuador, Turquía y varios gobiernos africanos la solidaridad recibida y la condena de esta acción que, a su modo de ver, puso en riesgo a “civiles inocentes”

EFE / DPACaracas

Junio 29, 2017

El nuevo canciller venezolano, Samuel Moncada, denunció ayer el silencio de España, Italia, la Unión Europea y países como Argentina o Canadá al ataque con granadas al Tribunal Supremo de Justicia llevado a cabo desde un helicóptero por un policía que pidió la renuncia del presidente, Nicolás Maduro.
“Casi 18 horas después del evento, y de parte de los países de la UE no hemos recibido la primera reacción”, declaró en una rueda de prensa Moncada, que calificó el acto del piloto de “terrorista” y lamentó que España no se haya “dignado a levantar un teléfono” para mostrar al gobierno de Caracas su repulsa de lo sucedido.
“Se preocupan por los derechos humanos, se preocupan por la lucha contra el terrorismo y todavía no hemos tenido la primera declaración”, agregó el ministro de Exteriores venezolano, que recriminó a los países mencionados su “selectividad en los hechos” y a los medios su “complicidad criminal”.
“Están protegiendo a los autores del hecho con su complicidad ignorante fingida”, afirmó Moncada, que calificó de “loco” al autor del ataque y resaltó que el agente se definió como un “guerrero de Dios” en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram en el que exigía junto a cuatro hombres armados y encapuchados la renuncia de Maduro.
En su intervención, el canciller del país caribeño agradeció a países como Cuba, Bolivia, Ecuador, Turquía y varios gobiernos africanos la solidaridad recibida y la condena de esta acción que, a su modo de ver, puso en riesgo a “civiles inocentes”.
Según la descripción de los hechos del ministro, un funcionario activo de la policía científica (CICPC) secuestró un helicóptero de esta unidad y sobrevoló el centro de Caracas para disparar contra el Ministerio del Interior y Justicia y después se desplazó al Tribunal Supremo de Justicia, donde lanzó cuatro granadas, de las que tres explotaron.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, el diputado opositor Julio Borges, dijo a la cadena local Unión Radio que la coalición opositora se reuniría para analizar el caso del supuesto ataque desde un helicóptero al Supremo Tribunal.
En Venezuela se desarrolla una ola de manifestaciones a favor y en contra del gobierno desde el 1 de abril que hasta ayer ha dejado 77 fallecidos y cerca de mil 500 heridos, según datos de la Fiscalía.
Por otro lado, el helicóptero usado el martes en un ataque contra la sede del TSJ de Venezuela fue localizado ayer abandonado en la región costera de Vargas, mientras el piloto tiene una orden de captura internacional con código rojo y acusaciones de terrorismo.
La aeronave fue localizada por la Fuerza Armada en un paraje montañoso en la localidad de Osma, en Vargas, dijo el vicepresidente Tareck El Aissami, quien señaló que “no hay personas detenidas” y agregó que la búsqueda del piloto Óscar Pérez continuará hasta que sea detenido.
Por su parte, la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz denunció ayer que en su país existe “terrorismo de Estado” y se rebeló contra el TSJ que congeló este miércoles sus cuentas bancarias, le prohibió salir del país y acordó enjuiciarla a partir del 4 de julio.
En tanto, los cortes de vías convocados ayer por la oposición venezolana terminaron con varias personas detenidas y heridas, entre ellas un diputado, mientras que varias concentraciones fueron dispersadas por la fuerza pública, según informaron dirigentes antichavistas en las redes sociales.
Se registró en Caracas al menos 30 “trancazos”, como denomina la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática a estas manifestaciones, en los que participaron cientos de personas durante cuatro horas en el este y el oeste de la capital venezolana.
Colombia también rechazó ayer el ataque desde un helicóptero contra el TSJ y el Ministerio del Interior en Venezuela, así como lo que calificó de agresiones contra la fiscal general, Luisa Ortega, diputados y periodistas.
En tanto Guatemala, Brasil, Francia, manifestaron su preocupación por ataque al Tribunal y cese inmediato de violencia en Venezuela.
Por su parte, México expresó su “enérgico rechazo” a estas acciones, más allá “de su autoría y motivación”. Asimismo exhortó a Caracas a “restablecer la vigencia de las instituciones democráticas de manera pacífica y a través de la negociación política”, según un comunicado difundido por la Secretaría de Relaciones Exteriores.