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Sábado 22 de Agosto de 2026

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Dicen adiós 200 mil al Papa en un funeral sencillo y emotivo, pero cargado de política

Líderes mundiales y fieles católicos lo despidieron el sábado en sus exequias. Acudió Julian Assange para agradecer su apoyo durante su “persecución”. El auto que trasladó el féretro fue regalo de México. Acuden miles a su tumba sencilla y a la misa de luto. Asisten los presidentes de Argentina, Javier Milei, de Brasil, Lula de Silva, de Ecuador, Daniel Noboa y de Honduras, Xiomara Castro

Abril 28, 2025

Agencia Reforma / Europa Press

Roma / Madrid

Cerca de 200 mil fieles se dieron cita ayer en la Plaza de San Pedro para despedir al Pontífice argentino en un funeral sencillo y emotivo, pero cargado de política. El último viaje del papa Francisco fue como él quería.
El Vaticano estalló en aplausos, llanto y agradecimiento cuando el féretro del

Aunque los 50 presidentes y una docena de monarcas presentes en la escalinata de la Basílica de San Pedro asistieron a la misa en la Plaza, reclusos y migrantes recibieron el cuerpo del papa Francisco en la Basílica de Santa María la Mayor al otro lado de la ciudad, el sitio que eligió como su destino final Foto: Tomada de Internet

Papa latinoamericano se inclinó durante unos minutos para decir adiós a sus fieles.
Más de 50 Mandatarios y una docena de monarcas estuvieron presentes en la escalinata de la Basílica de San Pedro, durante una ceremonia que transformó el corazón de la Iglesia católica en el principal escenario de la política internacional, con representación oficial de 160 delegaciones diplomáticas.
Roma se convirtió en los últimos días en una ciudad blindada ante la llegada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de otros líderes mundiales, como el francés, Emmanuel Macron, y el británico Keir Starmer.
La delegación latinoamericana estuvo encabezada por los presidentes Javier Milei, de Argentina, y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, junto al ecuatoriano Daniel Noboa y la hondureña Xiomara Castro.
México estuvo representado por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez.
Al concluir la ceremonia en la Plaza de San Pedro, el cortejo fúnebre partió a paso solemne hasta la Basílica de Santa María la Mayor, a 6 kilómetros de distancia, el sitio que el Papa eligió como su destino final.
Mientras repicaban las campanas, los portadores del féretro llevaron el ataúd ante varias docenas de inmigrantes, presos y personas sin hogar que sostenían rosas blancas fuera de la basílica. Una vez dentro, los portadores del féretro se detuvieron ante el icono de la Virgen María por el que la iglesia es famosa y que Francisco veneraba profundamente. Cuatro niños depositaron las rosas a los pies del altar antes de que comenzara la ceremonia fúnebre.
“Siento mucho que lo hayamos perdido”, dijo Mohammed Abdallah, un migrante sudanés de 35 años de edad que fue una de las personas que recibió a Francisco en su última morada. “Francisco ayudó a tanta gente, a refugiados como nosotros, y a muchas otras personas en el mundo”.
Previamente, el cardenal Giovanni Battista Re, de 91 años y decano del Colegio Cardenalicio, pronunció una homilía extensa, animada y muy personal. Describió al jesuita argentino como el papa del pueblo, un pastor que sabía comunicarse con “los más pequeños” con un estilo informal y espontáneo.
El féretro del Papa recorrió este sábado las calles de Roma a bordo del vehículo ante unas 400 mil personas que siguieron la jornada de despedida en las calles de la capital italiana, la plaza de San Pedro del Vaticano y sus alrededores.
El vehículo que trasladó este sábado los restos del papa Francisco por las calles de Roma hacia su última morada en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma fue un regalo de México al Vaticano.
Se trata de una camioneta Dodge Ram color blanco que utilizó Francisco en su viaje a México de 2016 y que las autoridades mexicanas donaron al Vaticano, dijo a la AFP un portavoz de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
El papa Francisco visitó cinco regiones de México en 2016, incluida Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, en donde denunció que los migrantes recorrían un “camino de terribles injusticias”.
La primera misa en honor al papa Francisco se celebró ayer en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, lugar donde fue enterrado este sábado, atendiendo a su petición.
Se trata de una misa privada en la que los cardenales han rezado las Vísperas y el paso estuvo restringido, aunque en una fotografía reposteada por Vatican News se puede ver a la mujer que llevó flores amarillas al Papa cuando salió del hospital Gemelli de Roma el 23 de marzo y en más ocasiones.
Por su parte, la primera ministra italiana, Georgia Meloni, destacó la “extraordinaria demostración de eficacia” que supone la organización del funeral del papa Francisco, celebrado este sábado en el Vaticano.
La mandataria italiana trasladó así su “sentido agradecimiento a las administraciones implicadas, incluido el Ministerio del Interior, la Prefectura y la Policía de Roma, las fuerzas policiales, Bomberos, Fuerzas Armadas y el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional”.
Por otro lado, el fundador de la página de filtraciones WikiLeaks, Julian Assange, se ha sumado junto a su familia a la multitudinaria despedida del Papa, fallecido el lunes a los 88 años, como gesto de agradecimiento al apoyo que recibió del pontífice durante su “persecución”.
Finalmente, Francisco fue sepultado a puerta cerrada en una pequeña tumba de mármol, como era su deseo.
Miles de fieles visitan ayer la sencilla tumba blanca del Papa Francisco en la Basílica de Santa María la Mayor, donde fue sepultado ayer tras un multitudinario funeral al que acudieron los poderosos del mundo.
Sobre su morada final se colocó una sola rosa blanca, junto a la inscripción de “Franciscus”, el nombre del Papa en latín. Una luz proyectaba su cálido resplandor sobre el sepulcro y una reproducción de la cruz pectoral del difunto Pontífice se veía en la pared del sitio.
Más temprano, se celebró una misa especial en la Plaza de San Pedro en honor al Sumo Pontífice dirigida por el Cardenal Pietro Parolin, hasta hace poco secretario de Estado del Vaticano.
La asistencia se estimó en unas 200 mil personas, entre ellas muchos jóvenes que originalmente habían viajado a Roma para lo que se suponía sería la canonización del primer santo millennial, Carlo Acutis, durante días santos especiales dedicados a los adolescentes, conocido como Jubileo de la Juventud.
El lecho que resguarda los restos del jesuita argentino se abrió al público en el segundo de los nueve días de luto oficial por su muerte, después de lo cual se celebrará un cónclave para elegir al próximo Papa. (Con información de Agencias).