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Dimite Spicer tras desacuerdo con Trump; lo sustituye ferviente defensor del magnate

Todo parece indicar que su partida está motivada por el nombramiento de Anthony Scaramucci como nuevo director de comunicaciones de la Casa Blanca. Al hablar con reporteros tras su nombramiento, el nuevo jefe de prensa expresó su admiración por Trump y dijo que su misión principal es transmitir el mensaje del presidente

DPAWashington

Julio 22, 2017

Después de seis meses en el cargo, el portavoz del presidente estadunidense Donald Trump, Sean Spicer, anunció ayer su dimisión y todo parece indicar que su partida está motivada por el nombramiento de Anthony Scaramucci como nuevo director de comunicaciones de la Casa Blanca.
La renuncia de Spicer se dio a conocer después de la designación de Scaramucci, un ex inversor de Wall Street y gran defensor de Trump.
“Ha sido un honor y un privilegio servir al @POTUS (presidente de Estados Unidos, en inglés) @realDonaldTrump y a este hermoso país. Seguiré trabajando durante agosto”, dijo Spicer, de 45 años, en su cuenta de Twitter.
Sarah Sanders, actual viceportavoz de la Casa Blanca, asumirá en septiembre el cargo de Spicer, anunció ayer en conferencia de prensa Scaramucci.
Sanders es hija del ex candidato presidencial republicano Mike Huckabee, quien compitió por la nominación en 2016 contra Trump, y ya ha conducido anteriormente conferencias de prensa en la Casa Blanca.
Según informaron la emisora NBC y el diario The New York Times, entre otros medios, Spicer había dicho a Trump que el nombramiento de Scaramucci, con escasa experiencia política, era un “grave error”.
Scaramucci, fundador del fondo de inversiones SkyBridge Capital y hasta hace poco miembro del banco estatal Eximbank, es uno de los principales antagonistas de Reince Priebus, jefe de Gabinete de Trump.
A diferencia de Priebus y de Spicer, que provienen de las filas del Partido Republicano, Scaramucci viene de Wall Street, al igual que Trump.
No obstante, después de haber sido formalmente presentado en la Casa Blanca y durante la ronda de preguntas, Scaramucci negó que hubiera algún tipo de “fricción” entre él y Spicer.
“Recuerden, yo soy una persona de negocios y, bueno, lo que pasa en los negocios un montón de veces es que hay algunas rotaciones en el personal”, dijo Scaramucci.
Además, reconoció que le encantaría tener a Spicer en su equipo pero que él decidió que era mejor hacerse a un lado. “Lo aprecio a Sean (Spicer) y lo quiero por eso”, declaró.
A su vez, al hablar con la prensa tras su nombramiento, Scaramucci expresó su admiración por Trump y dijo que su misión principal es transmitir el mensaje del presidente.
El nuevo director de comunicaciones dijo que ve cierta “desconexión” entre la manera en que él y otros partidarios de Trump lo ven y la manera en que es presentado en los medios.
“El presidente es realmente muy querido”, dijo Scaramucci. “La gente se siente genial respecto a lo que está haciendo”, agregó.
Scaramucci, de 53 años, destacó también que su equipo trabajará “duro” para que la reforma de salud sea aprobada, además de otros temas de agenda.
Trump es “un ser humano maravilloso”, dijo Scaramucci, por lo que aseguró que cuando los miembros del Congreso lo conozcan mejor “lo dejarán que los guíe hacia las cosas correctas para el pueblo estadounidense”.
Spicer, quien abandonará la Casa Blanca en septiembre, se había convertido en una figura polémica desde el día siguiente a la toma de posesión de Trump, cuando se enzarzó en una vehemente disputa con periodistas sobre el número de personas que habían asistido a la ceremonia de investidura frente al Capitolio.
Durante los seis meses que ejerció como portavoz de la Casa Blanca, Spicer protagonizó varios enfrentamientos verbales con la prensa y terminó convirtiéndose en un mascarón de proa del gobierno de Trump. También por este motivo se convirtió en objeto de programas cómicos de la televisión estadunidense.
En varias ocasiones se había especulado con que Trump estuviera descontento con la labor de Spicer y pudiera despedirlo en cualquier momento. Últimamente, el portavoz había relegado sus comparecencias a un segundo plano dejando en manos de su suplente Sarah Sanders las reuniones informativas con la prensa.