Dos edificios simbólicos fueron el blanco de las embestidas: el Parlamento iraní, donde murieron once personas; uno de los extremistas se había inmolado dentro del recinto y otros tres fueron abatidos a tiros por las fuerzas de seguridad. En el mausoleo Ruholá Jomeiní, falleció un empleado y varios peregrinos sufrieron heridas; uno de los atacantes había detonado los explosivos que llevaba, otro fue abatido y fueron detenidos cinco sospechosos. Una tercera célula terrorista fue inmovilizada en la capital iraní. El presidente Hasan Rohaní reforzará “su determinación en la lucha contra el terrorismo”, dijo. Los Guardianes de la Revolución iraní vinculan a EU y a Arabia Saudí con los atentados y prometen “venganza”
EFETeherán / Washington
Junio 08, 2017

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) llevó ayer su campaña de terror a la capital iraní, Teherán, con dos ataques coordinados contra el Parlamento y el mausoleo del imán Ruholá Jomeiní que causaron al menos doce muertos.
Los atentados, que tuvieron como blanco dos edificios simbólicos, son los primeros reivindicado por el EI en Irán, país que ha logrado mantener la estabilidad pese a los conflictos que ensangrentan Oriente Medio.
Un total de 46 personas resultaron además heridas en los ataques, según el director de los Servicios de Emergencia, Pir Hosein Kolivand, quien no precisó la identidad de las víctimas ni si entre ellas figuran diputados.
La mayor masacre se cometió en el Parlamento, situado en pleno centro de Teherán, donde perdieron la vida once personas, entre ellas dos guardias, mientras que en el mausoleo murió un empleado del recinto y varios peregrinos sufrieron heridas.
Los terroristas -seis de los cuales fallecieron en el suceso- entraron en ambos lugares armados con fusiles Kaláshnikov, pistolas y explosivos, y abriendo fuego de forma indiscriminada.
Uno de los extremistas se inmoló en el interior del Parlamento, donde otros tres fueron abatidos a tiros por las fuerzas de seguridad, informó el Ministerio del Interior en un comunicado.
Los asaltantes tomaron a varios rehenes y mantuvieron en jaque a la policía durante casi cinco horas, durante las que los disparos fueron constantes.
La parlamentaria Tayebé Siavoshí, contactada durante el ataque, declaró que la situación era muy confusa y delicada y que no les iban informando de lo que sucedía.
Otro diputado, Alireza Rahimí, escribió en su cuenta de la red social Telegram que supieron de este ataque “sin precedentes” cuando uno de sus compañeros entró “ensangrentado” en la sala en la que se celebraba una sesión parlamentaria abierta.
De esta sala se les impidió salir hasta el fin de la operación, incluso a algunos diputados muy afectados porque tenían a familiares en otras plantas del edificio.
Los accesos al Parlamento fueron cerrados por la policía en un ambiente de gran tensión y nerviosismo con altercados entre los agentes y los ciudadanos, según se pudo constatar.
Entretanto, en el recinto del mausoleo uno de los atacantes detonó los explosivos que llevaba y otro fue abatido, mientras que cinco sospechosos fueron arrestados.
La situación fue primero controlada en el mausoleo, mientras que en la Asamblea la operación para reducir a los asaltantes se prolongó debido al gran número de civiles atrapados en el interior.
Además de estas dos células terroristas, una tercera fue detenida antes de que cometiera ninguna acción en Teherán, de acuerdo al Ministerio de Inteligencia.
Es el primer ataque de este tipo que se produce en Irán, cuyas autoridades han celebrado una reunión de urgencia y han reforzado las medidas de seguridad en torno a los edificios oficiales.
El EI, de la rama suní del islam, había amenazado en varias ocasiones a la potencia chií, que informó en los últimos meses del desmantelamiento de algunas células vinculadas con este grupo.
En la reivindicación, difundida por su agencia Amaq, el grupo yihadista anunció que ambos ataques fueron cometidos por “combatientes”, entre ellos suicidas.
Los ataques fueron condenados de forma unánime por la comunidad internacional, desde Rusia y países vecinos a Irán hasta la Unión Europea y Estados Unidos.
El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, aseguró que los atentados “no influirán en la voluntad del pueblo iraní y de sus responsables”, que derrotarán “pronto” a los terroristas.
En la misma línea, el presidente, Hasan Rohaní, subrayó que “la nación iraní neutralizará todo complot enemigo a través de la unidad” y reforzará “su determinación en la lucha contra el terrorismo”.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución de Irán vincularon a Estados Unidos y a Arabia Saudí con los atentados y prometieron “venganza”.
Irán respalda al régimen sirio, junto a Rusia, en su lucha contra la oposición armada y los extremistas del EI, al que también combate en Irak mediante milicianos chiíes.
La milicia libanesa chiita proiraní Hezbolá condenó ayer el doble atentado terrorista contra el Parlamento y el mausoleo del Ayaolá Jomeini en Teherán, la capital de Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lamentó ayer los atentados que dejaron al menos doce muertos en Teherán, pero sugirió que Irán propició los ataques mediante su “patrocinio del terrorismo” en Medio Oriente.
“Subrayamos que los estados que patrocinan el terrorismo se arriesgan a convertirse en víctimas del propio mal que promocionan”, dijo Trump en un comunicado difundido por la Casa Blanca.
Australia, Nicaragua, Chile, Colombia, Ecuador, Venezuela y Uruguay expresaron su rechazo a los atentados perpetrados ayer contra el Parlamento y el mausoleo del imán Ruhola Jomeiní, en Teherán que causaron una docena de muertos y decenas de heridos.
La ONU condenó los ataques terroristas registrados ayer en Irán e hizo un llamamiento para reforzar la colaboración internacional con el fin de enfrentar esa violencia.
México condena los ataques terroristas en Teherán, capital de Irán. A través de un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores expresa su enérgica condena por los ataques terroristas en la capital de la República Islámica de Irán, los cuales han provocado varias muertes y decenas de heridos.