Europa Press Madrid El líder de Hayat Tahrir al Sham (HTS o Comité de liberación de Levante –organización yihadista salafista), Abú Mohamad al Holani, ha asegurado que el objetivo de la ofensiva lanzada la semana pasada por yihadistas y rebeldes en Siria es “derrocar al régimen” encabezado por el presidente, Bashar al Assad, en medio … Continúa leyendo El objetivo de la ofensiva yihadista y rebelde es “derrocar” a Al Assad, dice líder de la HTS
Diciembre 07, 2024
Europa Press
Madrid
El líder de Hayat Tahrir al Sham (HTS o Comité de liberación de Levante –organización yihadista salafista), Abú Mohamad al Holani, ha asegurado que el objetivo de la ofensiva lanzada la semana pasada por yihadistas y rebeldes en Siria es “derrocar al régimen” encabezado por el presidente, Bashar al Assad, en medio de los fulgurantes avances de estos grupos, que se encuentran cerca de Homs tras tomar Alepo e irrumpir en Hama.
“Cuando hablamos de objetivos, el objetivo de la revolución sigue siendo el derrocamiento de este régimen”, ha dicho Al Golani en una entrevista concedida a la cadena de televisión estadunidense CNN. “Es nuestro derecho usar todos los medios disponibles para lograr ese objetivo”, ha sostenido.
“Las semillas de la derrota del régimen siempre han estado en él. Los iraníes intentaron revivir el tiempo, comprándole tiempo, y posteriormente los rusos intentaron reforzarlo, pero la verdad sigue siendo la misma. Este régimen está muerto”, ha recalcado el líder de HTS, cuyo nombre real es Ahmed Husein al Shara.
Al Golani, quien ha intentando suavizar su imagen pública para intentar lograr respaldos entre la comunidad internacional –tras mantener alianzas con Estado Islámico y Al Qaeda, de los que se ha distanciado en los últimos años–, ha asegurado que hay planes para crear un gobierno con instituciones y un “consejo elegido por la gente”.
“Una persona tiene una personalidad diferente cuando tiene 20 años que cuando tiene 30 ó 40, y ciertamente diferente a cuando tiene 50. Es la naturaleza humana”, ha argumentado, en referencia a su postura actual y las posibles diferencias con sus acciones en el pasado, cuando combatió en las filas de Al Qaeda en Irak antes de pasar a encabezar el Frente al Nusra, filial del grupo en el país.
Los rebeldes sirios han comenzado a asumir posiciones en la ciudad de Deraa, capital de la provincia homónima del país, según han confirmado múltiples fuentes a los medios locales y a la agencia turca Anadolu.
Derá es conocida como la cuna de la Primavera Árabe en Siria, la revolución que comenzó con el arresto de un grupo de jóvenes por hacer pintadas contra el gobierno y acabó degenerando en una guerra civil.
El ejército sirio recuperó el control de la provincia en 2020 gracias al apoyo de Rusia y un acuerdo mediado por Damasco y Moscú acabó dejando su control en manos de un heterogéneo colectivo de grupos locales, como la Octava Brigada o los Comités Centrales, en medio de un escenario enormemente conflictivo.
Por su parte, las fuerzas gubernamentales de Siria habrían iniciado su retirada de la ciudad de Homs, situada en el centro del país y de importancia estratégica, ante el avance de yihadistas y rebeldes en el marco de la ofensiva desatada la semana pasada, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, si bien el gobierno ha negado este extremo.
El director del organismo, Rami Abdulrahman, ha señalado que “las fuerzas del régimen se han retirado del interior de la ciudad de Homs y se han trasladado a la carretera entre Homs y Tartús al no recibir apoyo de Hezbolá y las milicias proiraníes”, uno de los principales respaldos sobre el terreno de las tropas de Damasco.
Así también, el ejército de Siria ha iniciado una retirada de unidades militares de la provincia de Deir Ezzor, situada en el este del país, para reforzar las posiciones en la capital, Damasco, ante los fulgurantes avances de rebeldes y yihadistas en la ofensiva lanzada la semana pasada desde Idlib, encabezada por Hayat Tahrir al Sham (HTS).
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ha señalado que las operaciones de retirada han tenido su foco en la capital provincial, Deir Ezzor, y en las localidades de Al Mayadín y Al Quriya, cerca de la ciudad de Al Bukamal, en la frontera con Irak.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) publicó ayer un informe en el que ha documentado “torturas y abusos sistemáticos en más de 100 centros de detención del gobierno” de Siria y ha acusado a las autoridades de esconder estos datos “deliberadamente”.
“Nuestro informe pone al descubierto la terrible realidad del sistema de detención del gobierno sirio. Los registros de las entrevistas a los antiguos detenidos, corroborados por pruebas médicas forenses, revelan la gravedad del daño físico y mental que se les infligió intencionadamente”, ha explicado el director del equipo designado por la Asamblea General para este estudio, cuyos resultados reposan sobre más de 300 entrevistas.
Además, la Secretaría General de Naciones Unidas estima que más de 370 mil personas han tenido que abandonar sus hogares en diferentes puntos de Siria desde el estallido a finales del mes pasado de la gran ofensiva yihadista y rebelde en el noroeste del país contra el gobierno de Damasco.
Mientras, las autoridades de Jordania anunciaron ayer el cierre de su frontera con Siria ante el aumento de la inestabilidad por los fulgurantes avances obtenidos por grupos yihadistas y rebeldes desde el inicio la semana pasada de una ofensiva a gran escala desde Idlib (noroeste).
La orden ha sido dada por el ministro del Interior jordano, Mazen Faraya, y afecta al paso de Jaber/Nassib, situado en el norte de Jordania –y, por lo tanto, en el sur de Siria–, según ha recogido la agencia estatal jordana de noticias, Petra.