El papa Francisco insistió ayer en la inocencia del obispo chileno Juan Barros, acusado de haber encubierto al sacerdote condenado por abusos sexuales Fernando Karadima, pero pidió disculpas por haber herido a las víctimas con su declaración en Chile. Francisco reiteró el derecho a la inocencia de Barros mientras no se demuestre lo contrario al … Continúa leyendo El Papa cree que Barros es inocente y pide disculpas a las víctimas por sus palabras
EFERoma / Chile
Enero 23, 2018
El papa Francisco insistió ayer en la inocencia del obispo chileno Juan Barros, acusado de haber encubierto al sacerdote condenado por abusos sexuales Fernando Karadima, pero pidió disculpas por haber herido a las víctimas con su declaración en Chile.
Francisco reiteró el derecho a la inocencia de Barros mientras no se demuestre lo contrario al contestar a las preguntas de los medios que viajaban con él en la rueda de prensa durante su vuelo de regreso a Roma del viaje a Chile y Perú.
El pontífice argentino pidió disculpas a las víctimas porque usar la palabra “pruebas”, dijo, les ha herido.
“Hice una herida sin quererlo y esto me ha dolido mucho. Sé cuánto sufren y sentir que el papa les dice en la cara que le den una carta con la prueba, es una bofetada. Me doy cuenta de que mi expresión no fue feliz, porque no lo pensé”, admitió.
Bergoglio relató su versión del caso Barros paso a paso.
“El caso del obispo Barros lo hice estudiar, investigar, lo hice trabajar mucho. No hay evidencias de culpabilidad y al parecer no se van a encontrar”, argumentó.
Reiteró que mientras espera una evidencia para cambiar de pensamiento aplicará el principio jurídico de “cualquier tribunal: ninguno es culpable hasta que no se pruebe lo contrario”.
Por otro lado, una iglesia católica chilena, la décimo tercera en once días, fue atacada con bombas incendiarias la madrugada de este lunes en un poblado ubicado a 20 minutos de la capital chilena.
La serie de ataques comenzó el 12 de enero, tres días antes de la visita del Papa Francisco a Chile, suceso tras el cual aparecieron panfletos con amenazas al Pontífice.