DPA Quito El vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, aseguró ayer que no renunciará a su cargo, luego de que el presidente Lenín Moreno le retirara sus funciones, en medio de acusaciones cruzadas de corrupción y de vuelco hacia la derecha. “Soy vicepresidente electo constitucional de la República y yo terminaré mi mandato”, dijo Glas, quien … Continúa leyendo El presidente de Ecuador retira de funciones al vicepresidente, pero éste se aferra al cargo
Agosto 04, 2017
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Quito
El vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, aseguró ayer que no renunciará a su cargo, luego de que el presidente Lenín Moreno le retirara sus funciones, en medio de acusaciones cruzadas de corrupción y de vuelco hacia la derecha.
“Soy vicepresidente electo constitucional de la República y yo terminaré mi mandato”, dijo Glas, quien accedió al cargo tras la victoria electoral del 2 de abril junto con Moreno.
Mediante un decreto ejecutivo, Moreno puso fin a las responsabilidades que él mismo le había dado a Glas al frente de la transformación de la matriz productiva y en la dirección de consejos creados para la producción y la reconstrucción de zonas afectadas por el sismo de abril de 2016.
El decreto también deroga disposiciones legales de menor jerarquía que contengan delegaciones para el segundo gobernante, pero no implica una destitución de su cargo, el cual el vicepresidente ejercerá en adelante atendiendo mínimas tareas desde su despacho.
La medida provocó una enérgica reacción de Glas, quien el día anterior había acusado a Moreno de volver al “viejo país” y de hacer pactos con sectores de la derecha política ecuatoriana.
Glas se quejó de que ya fue impedido de utilizar el avión presidencial y comentó que no le importa que le retiren la oficina y la seguridad.
El ex presidente de Ecuador Rafael Correa, radicado en Bélgica, se distanció duramente de Moreno y pidió vía Twitter a Glas que tome el retiro de funciones como “una condecoración”.
En su opinión, los contactos políticos instrumentados por su sucesor son parte de una actitud que “sólo ha sido para los que odian la Revolución (Ciudada-na)”, como él calificó a su período de gobierno.
Lo ocurrido ayer es prueba de la ruptura que existe entre las principales autoridades del país, cuyos vínculos se fueron resquebrajando por las investigaciones sobre el caso de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, que involucraron a un tío del vicepresidente como principal receptor de las coimas.