Se esperaba de Felipe VI “otro tono y un llamado al diálogo”, pero el monarca ignoró a quienes “han sido víctimas de una violencia policial que ha helado el corazón a medio mundo”, dice en un discurso institucional el jefe de la Generalitat. Reiteró su disposición a “emprender un proceso de mediación” para abordar el conflicto. Por su parte el presidente español, Mariano Rajoy, rechazó hablar con el líder catalán y lo acusó de chantajear de forma “brutal” al Estado. El Parlamento de Cataluña celebrará el lunes 9 de octubre un pleno en el que podría declarar la independencia de la región
EFE / DPABarcelona / Berlín / Madrid / Estrasburgo
Octubre 05, 2017

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, acusó ayer al rey Felipe VI de haber asumido las políticas del gobierno de Mariano Rajoy, “catastróficas en relación con Cataluña”, y de decepcionar e ignorar “a millones de catalanes”.
En una declaración institucional desde el Palau de la Generalitat, Puigdemont denunció que el martes el rey se dirigió “a una parte de la población” e “ignoró deliberadamente a los millones de catalanes que no pensamos como ellos” y a los catalanes que “han sido víctimas de una violencia policial que ha helado el corazón a medio mundo”.
“Así no. Con su decisión de ayer (el martes) usted decepcionó a mucha gente que lo aprecia. La gente espeeraba otro tono y una invitación al diálogo”, dijo Puidmenton en alusión al rey.
Felipe VI aseguró el martes que desde hace tiempo “determinadas autoridades” de Cataluña han venido incumpliendo la Constitución y el Estatuto y tachó su comportamiento de “deslealtad inadmisible” y “conducta irresponsable”, por intentar “quebrar la unidad de España”.
En su discurso de ayer a los catalanes, Puigdemont reiteró su disposición a “emprender un proceso de mediación” para abordar el conflicto catalán y ha dado por hecho que “en los próximos días” las instituciones catalanas tendrán que “aplicar el resultado del referéndum” del 1 de octubre.
Mientras, Rajoy rechazó ayer la posibilidad de hablar con Puigdemont , a quien acusa de chantajear de forma “brutal” el Estado con una declaración unilateral de independencia
El presidente catalán consideró una “grave irresponsabilidad” que el gobierno de Rajoy rechace las “diversas propuestas” de mediación que han llegado en las últimas horas.
Como ya planteó el pasado lunes, un día después de la jornada del 1-O, Puigdemont subrayó en su discurso que “este momento pide mediación” y ha destacado que los ofrecimientos que están llegando “conocen de primera mano” su “disposición”.
Por otro lado, Puigdemont señaló en una entrevista publicada ayer por el diario alemán Bild que ve “posible” su encarcelamiento, que a su juicio sería un “paso salvaje”, pero afirma que está dispuesto a seguir hasta “donde quiera la gente”.
“No tengo miedo por mí mismo. No me asombraría nada de lo que haga el gobierno español. También mi encarcelamiento es posible, lo que sería un paso salvaje. El gobierno español comete un fallo tras otro y se separa cada vez más de la realidad”, asegura el presidente catalán.
El Parlamento de Cataluña celebrará el lunes 9 de octubre un pleno en el que podría declarar la independencia de la región, un paso que plantearía el mayor desafío de las últimas décadas al Estado español y abriría un foco de conflicto imprevisible en Europa.
El pleno convocado ayer por los partidos independentistas incluirá la comparecencia del jefe del gobierno catalán, Carles Puigdemont, y tiene registrado como único punto en el orden del día analizar la victoria del “sí” a la ruptura con España en el polémico referéndum no autorizado celebrado el domingo.
El PE reclama diálogo dentro de la ley y la CE deja claro que no mediará
La demanda de llegar a una solución mediante el diálogo dentro de la ley, tras el referéndum ilegal del domingo en Cataluña, unió ayer a todos los portavoces de grupos europeos en el Parlamento Europeo en un debate en el que la Comisión Europea (CE) dejó claro que solo le incumbe a los españoles su futuro y que por ello Bruselas no mediará.