El presidente español califica el movimiento de “nacional-populismo” y lo suma a otros fenómenos surgidos en Europa como el Brexit y los partidos de extrema derecha. Sobre la declaratoria unilateral de secesión, dice que su responsabilidad “es proceder a su anulación y que no entre en vigor nunca” y pide al gobierno catalán que “retire” su “amenaza” para evitar “males mayores”. Realizan manifestaciones en toda España para pedir diálogo con Cataluña. Hoy está convocado en Barcelona un acto contra la independencia que clausurará con un discurso el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa
DPAMadrid / Barcelona
Octubre 08, 2017

El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, descartó que Cataluña vaya a independizarse de España y aseguró que para ello tomará las decisiones que haga falta dentro de la ley, incluida la aplicación del artículo 155 de la Constitución española, que permitiría suspender la autonomía de la región.
“España no se va a dividir y la unidad nacional se va a mantener. Emplearemos para ello todos los instrumentos que nos da la legislación. Corresponde al Gobierno tomar la decisión y hacerlo en el momento concreto”, dijo en una entrevista que adelantó hoy el diario español El País en su versión digital.
Preguntado sobre si su Ejecutivo puede impedir que el Parlamento catalán declare unilateralmente la secesión, dijo que su responsabilidad “es proceder a su anulación y que no entre en vigor nunca”. En ese sentido, aseguró que no descarta “absolutamente nada” y pidió al gobierno catalán que “retire” su “amenaza” para evitar “males mayores”.
“El simulacro de referéndum fue negativo para todos. Ahí vemos las consecuencias económicas en los sectores del turismo, en los sectores empresariales. Los mercados empiezan a ponerse nerviosos”, dijo en referencia a la fuga de empresas y de bancos que sufre estos días Cataluña por la incertidumbre y la inseguridad jurídica tras la polémica consulta soberanista del 1 de octubre.
Rajoy lanzó un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos españoles y aseguró que su Gobierno “va a defender, como es su obligación, la unidad nacional y la soberanía nacional” y que lo hará “tomando todas las decisiones que tenga que tomar y en el momento que sea preciso hacerlo”, intentando que se haga “el menor daño posible”.
El jefe del Gobierno pidió al “catalanismo constitucional y pactista”, en una alusión al partido catalán PDeCAT -heredero del nacionalismo catalán-, que cese “las alianzas con extremistas y radicales”, en referencia a la formación secesionista y antisistema CUP, y que se alíe con las fuerzas catalanas no secesionistas.
Rechazó también una declaración de independencia “escalonada” por parte del “Parlament” catalán y pidió unidad a los partidos españoles, aunque descartó “un Gobierno de concentración”.
“En una situación como ésta no es necesario sino imprescindible que el Gobierno vaya con el mayor respaldo posible”, dijo el líder conservador, quien aseguró que su Partido Popular (PP) coincide en este tema con el Partido Socialista (PSOE) y el liberal Ciudadanos.
Rajoy también descartó el proceso de mediación que solicita el Gobierno catalán en la crisis. “No se puede negociar con la amenaza de romper la unidad de España”, destacó. “No tengo que negociar nada. Tengo la obligación de pedirles que vuelvan a la ley y a la normalidad”, dijo en alusión a las autoridades catalanas.
Por otra parte, rechazó adelantar elecciones en España. “Me parece un disparate. Creo que eso es malo para España y sería un mensaje pésimo para nuestros socios europeos”, dijo.
El mandatario español calificó el independentismo catalán de “nacional-populismo” y lo sumó a otros fenómenos surgidos en Europa como “el Brexit” y el surgimiento de partidos de extrema derecha.
Además, se mostró satisfecho con las manifestaciones surgidas en España a favor de la unidad del país.
Acoge Madrid un acto masivo a favor de la unidad
Ciudades de toda España acogieron ayer concentraciones para pedir al Gobierno español y a las autoridades de Cataluña que dialoguen en busca de una solución a la crisis abierta tras el polémico referéndum soberanista del 1 de octubre, mientras Madrid acogió un acto a favor de la unidad.
En Barcelona miles de personas -5.500 según la Guardia Urbana- se congregaron ante el Ayuntamiento y la sede del Gobierno regional para exigir diálogo bajo el lema “Hablamos?” -o “Parlem?”, en catalán-. Acudieron vestidos de blanco y con globos y pancartas del mismo color, como pidió la plataforma ciudadana que convocó el acto.
“Pedimos diálogo y que los políticos piensen en los ciudadanos, no en un saco de votos”, dijo a dpa Carlos, un hombre de 46 años nacido en Barcelona y contrario a la “polarización que sufre Cataluña” en sus palabras.
“Tiene que haber una salida a esta crisis, pero tiene que ser negociada”, señaló también Antonia, de 49 años.
A la marcha, celebrada en la plaza Sant Jaume, acudió el líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta. “Es el momento de escuchar a la gente que pide arreglar el problema de una forma acordada, sin decisiones precipitadas o unilaterales”, dijo a los medios.
También se celebró una multitudinaria concentración frente al Ayuntamiento de Madrid, en la Plaza Cibeles, donde cientos de personas acudieron vestidas de blanco y con carteles con palabras como “Paz”.
“Bla, bla, bla, queremos hablar”, “Gobierno dimisión” o “Más conversación” coreaban algunos. En una pancarta con el lema “Independicémonos del odio” podía verse un dibujo del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, besándose con el jefe del Gobierno catalán, Carles Puigdemont.
A unos 650 metros de esa concentración se celebró otra multitudinaria manifestación a favor de la unidad de España y en defensa de la Constitución. La Plaza de Colón se llenó de banderas españolas y de gritos como “Viva España”, “Viva el rey”, o “Cataluña también es España”. “Cataluña no puede separarse, estamos a favor de la unidad de España”, dijo a DPA Olga, una manifestante de Madrid.
Entre ambos grupos se produjo un enfrentamiento dialéctico a las puertas de la plaza de Cibeles. “Yo soy español, español, español”, gritaban los asistentes a la marcha por la unidad, que ondeaban banderas españolas. Desde el otro lado, separados por la Policía, los manifestantes vestidos de blanco les contestaban con frases como “sin banderas” o “yo también soy español sin banderas”.
Según la Delegación del Gobierno en Madrid, en la concentración de Cibeles a favor del diálogo participaron 1.500 personas, mientras que a la manifestación por la unidad habrían asistido hasta 50.000.
También se celebraron concentraciones con cientos de personas a favor del diálogo entre Rajoy y Puigdemont en ciudades como Bilbao, San Sebastián o Vitoria (en el País Vasco), Valladolid (en el centro del país), Valencia (en el este) o en la región de Galicia (en el noroeste).
Las concentraciones con el lema “Hablamos?” partieron de una plataforma ciudadana que hizo un llamamiento a concentrarse hoy a mediodía frente a los ayuntamientos de toda España, sin consignas políticas y con ropa blanca.
“Sabemos que la convivencia es posible. España es mejor que sus gobernantes y lo ha demostrado en numerosas ocasiones”, afirmaron los convocantes en un manifiesto.
“Nos preocupaba la dinámica política de estos días. Lleva a un callejón sin salida”, explicó además a la agencia dpa Pablo Fernández, uno de los impulsores de la convocatoria. “Es hora de estar juntos para mostrarles que han sido incapaces e irresponsables y que existe otro modo de hacer las cosas”, añadió.
La idea caló en un país que se asoma a su mayor abismo político en décadas por la independencia que Cataluña tiene previsto declarar ante el rechazo frontal de la Justicia y el Gobierno en Madrid.
También en Palma de Mallorca, en las islas Baleares, tuvo lugar hoy una marcha a favor de la unidad de España y en apoyo a las fuerzas de seguridad del Estado.
Para hoy domingo está convocado en Barcelona un acto contra la independencia que se clausurará con un discurso el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa.
La incertidumbre y la inquietud por el proceso secesionista provocaron en los últimos días la fuga de empresas y bancos de Cataluña a otras regiones de España.
El jefe del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, anunció el pasado domingo una declaración de secesión “en unos días”. Su plan inicial era abordar el tema en un pleno previsto el lunes en el Parlamento de la región, pero el Tribunal Constitucional lo suspendió y se convocó otra sesión para el martes. Lo que ocurra ese día está en el aire.