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Expectativa en Colombia por el comienzo del cese al fuego de gobierno y el ELN en 53 años

Colombia verá a las cero horas de este domingo el comienzo de un histórico cese bilateral del fuego entre el gobierno y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la primera en los 53 años de conflicto con ese grupo armado. Las órdenes para que cesen las hostilidades por 101 días a partir de … Continúa leyendo Expectativa en Colombia por el comienzo del cese al fuego de gobierno y el ELN en 53 años

EFE / DPABogotá / Las Mercedes (Colombia)

Octubre 01, 2017

Colombia verá a las cero horas de este domingo el comienzo de un histórico cese bilateral del fuego entre el gobierno y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la primera en los 53 años de conflicto con ese grupo armado.
Las órdenes para que cesen las hostilidades por 101 días a partir de este domingo ya fueron dadas por el presidente Juan Manuel Santos y por el máximo líder del ELN, Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino.
Esta tregua es el mayor logro en los diálogos de paz que el gobierno y el ELN comenzaron en febrero pasado en Quito y que no parecían avanzar hasta el inesperado anuncio de cese al fuego y de hostilidades que fue hecho público el pasado 4 de septiembre.
En la toma de la decisión pesó notablemente la visita a Colombia del papa Francisco entre el 6 y el 10 de septiembre.
Para el jefe del equipo negociador del gobierno, Juan Camilo Restrepo, este cese al fuego bilateral abre “un camino promisorio para ir aclimatando la paz”, así como un “diálogo civilizado”.
Según detalló ayer en una rueda de prensa, este acuerdo alcanzado por las partes va más allá del “silenciamiento de fusiles”, puesto que es un conjunto de “medidas humanitarias a la que se han comprometido” tanto el gobierno como el ELN.
Para la verificación de este cese bilateral que terminará a las cero horas del 9 de enero de 2018 se conformó un Mecanismo de Veeduría y Verificación (MV&V) con la participación del gobierno, la fuerza pública, el ELN, la ONU y la Iglesia católica.
Los miembros del MV&V no portarán armas y tendrán “garantías de seguridad”, según lo que acordaron las dos partes que negocian un acuerdo de paz desde febrero en la capital ecuatoriana.
Por su parte, el ELN analizará la posibilidad de liberar a las personas que tiene secuestradas durante la tregua que acordó con el gobierno colombiano.
Por otro lado, cuando los alumnos llegan al colegio Monseñor Sarmiento Peralta, el cartel de “Bienvenidos” anuncia que no están en cualquier escuela: a través del techo dos agujeros de bala filtran la tenue luz que recibe a los niños del pueblo de Las Mercedes, epicentro de una guerra que persiste en Colombia.
Y es que el complejo panorama del conflicto armado colombiano ha llegado al final con las FARC, pero para quienes viven en la selvática región del Catatumbo, fronteriza con Venezuela, la paz es un sueño lejano que cercena especialmente el Ejército Popular de Liberación (EPL), antigua guerrilla dedicada ahora al narcotráfico.
Rodeados de montañas viven los cerca de 7 mil vecinos de Las Mercedes, que forma parte del municipio de Sardinata, en el departamento de Norte de Santander, donde el desarme de las FARC es un espejismo que ven en los noticieros y en el que no pueden evitar una sonrisa cuando les hablan de paz.
“Nuestra comunidad es víctima de la violencia, vivimos con la zozobra y el temor de que, de un momento a otro, nuestro servicio educativo se interrumpa”, comenta Rolando Mendoza, el director del colegio que tiene unos 500 alumnos.
Sus palabras no son apenas un alegato vacío pues la escuela está a escasos 50 metros de las instalaciones que la policía ha improvisado en el pueblo y donde tratan de resistir atrincherados una treintena de agentes que sufren ataques constantes: antes eran las FARC, y ahora recogió el macabro testigo el último vestigio del EPL.