El opositor Luis Florido publica lo que llama una “alerta internacional” dirigida principalmente a los vecinos Colombia y Brasil, así como a las Naciones Unidas y la Organización de Estados America-nos ante la crisis que podría sobrevenir por la falta de alimentos en el país
DPACaracas
Enero 08, 2018
La Asamblea Nacional (Congreso) de Venezuela pidió ayer a los países de la región estar atentos y prestar apoyo ante una eventual oleada de “desplazados por hambre”, que podrían incrementarse por la falta de alimentos en el país.
El presidente de la comisión de Política Exterior de la Asamblea, el opositor Luis Florido, publicó lo que llamó una “alerta internacional” dirigida principalmente a vecinos como Colombia y Brasil, así como a agrupaciones como las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos (OEA), para que estén prestos a brindar una ayuda humanitaria que “parece cada vez más inminente”.
Igualmente, pidió prestar apoyo a eventuales oleadas de desplazados y refugiados, que podrían incrementarse súbitamente ante un “agravamiento de la situación de hambre en que ha caído nuestro pueblo”.
En la comunicación, Florido denunció que las recientes medidas del Gobierno del presidente Nicolás Maduro de ordenar una reducción compulsiva de precios de bienes de consumo a varias cadenas de supermercados se traducirá en “más desabastecimiento, más hambre”.
Según apuntó, la medida provocó una masiva movilización de compradores a los comercios, llevándose los productos sujetos al recorte de precios, lo que generará más escasez por la imposibilidad de reponer los inventarios.
El opositor dijo que solo el gobierno tendrá bienes para distribuir, a través de los llamados Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que distribuyen cajas con varios bienes de consumo directamente a los beneficiarios.
Alertó que con esta medida Maduro pasará a ser “rey y los venezolanos súbditos” que obtendrán concesiones de su parte.
También afirmó que el Gobierno busca con sus acciones desmontar los esfuerzos de llevar adelante un proceso de negociación que abra las puertas al cambio y a la elevación de la calidad de vida de los venezolanos.
El diálogo del gobierno con la oposición para buscar salidas pacíficas a la crisis tendrá el 11 y 12 de enero una nueva cita en República Dominicana.
Obispos venezolanos alertan sobre posible convulsión social
El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Diego Padrón, alertó ayer que las protestas por falta de alimentos en el país podrían generar una convulsión social “muy fuerte”.
Al instalar la conferencia nacional de obispos, Padrón pidió respeto a la propiedad privada, al referirse a los saqueos e intentos de saqueos de los últimos días, que dejaron comercios arrasados en varias regiones.
“En los últimos días, las protestas contra el Gobierno por la falta de comida, de medicinas y de gasolina están las tres de alguna manera conectadas y son un aviso, un alerta, un llamado a que tengamos en cuenta que puede saltarse una convulsión social muy fuerte y el llamado que hacemos es que los venezolanos respetemos la propiedad ajena y los principios de la persona humana”, dijo Padrón.
Los saqueos se han registrado en los últimos días en varias regiones del país, dejando comercios destruidos. La tensión continuó después que el Gobierno ordenara a unas 26 cadenas de supermercados bajar los precios de algunos productos de consumo a los niveles de mediados de diciembre pasado, en medio de una inflación galopante.
Padrón instaló la conferencia con un discurso leído ante los obispos que se aprestan a escoger a la nueva directiva de la CEV, un organismo que ha sido crítico con el Goberno bolivariano con sus manifiestos.
El presidente de la CEV mencionó la crítica situación económica del país, agudizada por la hiperinflación y el desabastecimiento de alimentos y medicinas.
“(Estas) son unas de las navidades más tristes de la reciente historia de Venezuela. Es verdad que no traemos tristeza porque cada uno de nosotros la dejó en su mesa de noche, pero en las visitas en las comunidades vemos la angustia y el clamor de la gente por pan y remedios. Traemos fe y esperanza en el poder salvador de Dios, palabra de consuelo y proyecto de solidaridad para nuestro pueblo”, expuso.
Padrón se refirió también al diálogo que sostiene el Gobierno con la oposición en República Dominicana para buscar salidas a la crisis, que tendrá una cita el 11 y 12 de enero en Santo Domingo.
El prelado dijo que el pueblo no tiene confianza “ni en los actores ni en la claridad de los objetivos ni en las consistencias sobre todo el proceso”.
“El diálogo es válido y necesario y se justifica en la medida en que contribuya a cambiar la calamitosa situación actual. No obstante, este proceso no tiene el voto del pueblo, porque el pueblo no tiene confianza ni en los actores ni en la consistencia de los resultados”, recalcó.
Sin embargo, expresó su deseo de que las conversaciones lleguen a un acuerdo “creíble” que permita garantizar este año unas elecciones presidenciales transparentes y con una nueva directiva del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Padrón alertó que si no se llega a un acuerdo, aumentará la desilusión de la gente y se “desatarán los demonios del poder”.
Asimismo, señaló que el papa Francisco sigue con preocupación los acontecimientos de Venezuela y pidió a los obispos venezolanos mantener el compromiso con el pueblo y seguir “acompañando y defendiendo sus derechos”.