Los diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) quedaron ayer en suspenso a raíz de los atentados perpetrados por ese grupo, que llevaron al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a ordenar el regreso para consultas de sus negociadores en Quito. El gobierno y el ELN tenían … Continúa leyendo Los atentados del ELN ponen en suspenso los diálogos de paz con el gobierno colombiano
EFEBogotá / Nueva York
Enero 11, 2018
Los diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) quedaron ayer en suspenso a raíz de los atentados perpetrados por ese grupo, que llevaron al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a ordenar el regreso para consultas de sus negociadores en Quito.
El gobierno y el ELN tenían previsto instalar ayer en la capital ecuatoriana la quinta ronda de diálogos de paz, un día después de concluido el alto el fuego bilateral que estuvo en vigor desde el 1 de octubre del año pasado.
Sin embargo, cuatro atentados de esa guerrilla contra la infraestructura petrolera en el centro y este del país horas después de que culminara el cese el fuego obligaron al mandatario colombiano a llamar a su equipo negociador, liderado por el ex vicepresidente Gustavo Bell.
“Ante esta situación he conversado con el jefe de delegación del gobierno en Quito, doctor Gustavo Bell, para que se regrese de inmediato para evaluar el futuro del proceso”, aseguró Santos en una declaración en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.
Tanto el gobierno como la guerrilla habían manifestado en los últimos días sus intenciones de prorrogar el acuerdo de cese el fuego, medida que se esperaba fuera anunciada ayer en la quinta ronda de negociaciones.
“El gobierno nacional estuvo siempre dispuesto a prorrogar el cese al fuego con esa organización y a negociar uno nuevo. Así se lo hicimos saber desde hace varias semanas y lo reiteramos en los últimos días”, añadió el presidente.
Tres de los atentados fueron contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el más importante del país, en los departamentos de Boyacá (centro) y Arauca (este).
El primero sucedió en la aldea La Cañaguata, de Boyacá, y “produjo caída de crudo en un caño seco en una extensión de 300 metros lineales aproximadamente, también afectó el suelo y la capa vegetal”, detalló la petrolera estatal Ecopetrol en un comunicado.
Los otros dos ataques contra el oleoducto fueron perpetrados en las aldeas La Granada y Miramar, del municipio de Saravena, en Arauca, y el crudo quedó contenido en el cráter que dejó la explosión.
También hubo un cuarto atentado en un pozo en el caserío de Volcán Blanco, del municipio de Aguazul, en el departamento de Casanare (este), que obligó a suspender el bombeo de crudo.
Por su parte, la ONU lamentó ayer que la guerrilla del ELN haya reanudado los ataques con explosivos tras finalizar una fase temporal de alto el fuego en el marco del proceso de paz con el gobierno colombiano, y pidió a las partes seguir buscando el fin del conflicto armado.