Los candidatos a las legislativas españolas del domingo se centran en esta última semana de campaña en una docena de provincias donde los escaños se juegan en un puñado de votos, debido a la particularidad del sistema electoral español, basado en un modelo proporcional por el que un diputado “cuesta” más a algunos partidos … Continúa leyendo Los candidatos en España centran su campaña en una docena de provincias para sumar votos
EFEMadrid
Junio 22, 2016
Los candidatos a las legislativas españolas del domingo se centran en esta última semana de campaña en una docena de provincias donde los escaños se juegan en un puñado de votos, debido a la particularidad del sistema electoral español, basado en un modelo proporcional por el que un diputado “cuesta” más a algunos partidos que a otros.
Las encuestas de los últimos días apuntan a un triunfo corto del PP (centroderecha), por delante de la izquierda Unidos Podemos, los socialistas del PSOE y los liberales de Ciudadanos.
Esos sondeos también sugieren que los comicios se van a decidir en apenas una docena de circunscripciones en las que hay escaños que pueden cambiar de manos por apenas unos votos.
La circunscripción en España es la provincia, con un modelo proporcional, y el método de asignación de escaños es la llamada Ley D’Hont, que en general beneficia a los partidos más votados, en especial en los lugares donde hay menos diputados en juego.
Por eso los candidatos centran sus esfuerzos en lugares como Toledo, Cáceres, Vitoria, Ciudad Real o Cantabria.
Ciudad Real, una provincia de medio millón de habitantes, es un buen ejemplo de esa lucha de los partidos por el llamado “voto útil” que refuerce a las formaciones con más posibilidades.
En ese lugar el candidato del PP, Mariano Rajoy, ha hecho un llamamiento a los que en diciembre pasado votaron a Ciudadanos, 12 mil personas que no aportaron escaño alguno a los liberales pero que podrían beneficiar a los populares.
La regla electoral hace perder muchos votos a partidos como Izquierda Unida, que hace unos meses logró dos escaños a pesar de tener 923 mil 133 votos, mientras Democracia y Libertad, que sólo se presentó en Cataluña, obtuvo ocho con 565 mil 501 sufragios.
Por eso todos los partidos pueden sufrir en sus propias carnes la coalición entre Podemos e IU, que al sumar sus votos pone en cuestión el reparto del último escaño en varias provincias, con la particularidad de que podría llevarse varios de ellos, en detrimento sobre todo del PP y del PSOE.