María, que se convirtió ayer de nuevo en huracán al alcanzar vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora (75 millas), sigue alejándose de la costa sureste estadunidense, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. María, que azotó el miércoles pasado Puerto Rico con categoría 4, después de devastar Dominica y las … Continúa leyendo María se convierte de nuevo en un huracán mientras se aleja de la costa de Estados Unidos
EFE( Miami / San Juan).
Septiembre 28, 2017
María, que se convirtió ayer de nuevo en huracán al alcanzar vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora (75 millas), sigue alejándose de la costa sureste estadunidense, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
María, que azotó el miércoles pasado Puerto Rico con categoría 4, después de devastar Dominica y las Islas Vírgenes, se encuentra a unos 365 kilómetros (225 millas) al este-noreste de Cabo Hatteras, en Carolina del Norte, según el boletín de las 24.00 horas.
El huracán se mueve en dirección nornoreste a unos 11 kilómetros por hora (7 millas) y su mayor distancia de zonas costeras ha motivado que se desactiven las alertas para porciones de Carolina del Norte y Virginia.
A su paso por Puerto Rico, María, que se había debilitado la noche del lunes a tormenta tropical y ya no presenta amenaza para zonas pobladas, ocasionó la muerte de al menos 16 personas y mantiene a la isla con cortes masivos de electricidad y comunicaciones.
El huracán María que devastó Puerto Rico es comparable por la magnitud de su destrucción a los peores desastres naturales que se han registrado en territorio de Estados Unidos, según el director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema) para el Caribe, Alejandro de la Campa.
El funcionario dijo ayer en entrevista que la devastación provocada por María solo la ha visto en fenómenos como el huracán Katrina, que en 2005 devastó el sur de Estados Unidos, y que las ayudas superarán con toda seguridad los 2 mil 300 millones de dólares que en 1998 recibió Puerto Rico tras el paso del ciclón Georges.
Puerto Rico, una semana después de que el huracán María devastara la isla, vive un día a día marcado por la ausencia general de electricidad, las comunicaciones telefónicas en precario, graves problemas de distribución de combustible y una población que lucha diariamente por hacerse con agua y alimentos.
El gobierno liderado por Ricardo Rosselló y las agencias federales de Estados Unidos que han trasladado a Puerto Rico a cientos de efectivos tratan, en conjunto, de restablecer la situación de un territorio devastado con sectores todavía incomunicados y fuertes lluvias en el área oeste que entorpecen la recuperación.