En Boston, unas 40 mil personas se manifiestan en repudio a los hechos de Charlottesville, Virginia, mientras otros grupos se organizaron en concentraciones antirracistas por la “libertad de expresión”, que finalmente se distanciaron de personajes ultraderechistas. En Laguna Beach y Venice Beach, en California, cientos se sumaron al rechazo al odio. Reportan 33 arrestos en la capital de Massachusetts, y algunos agentes golpeados con botellas llenas de orina
EFEWashington
Agosto 20, 2017

Miles de personas se manifestaron en Boston (Massachusetts, EU), en una de las varias marchas celebradas ayer en Estados Unidos, y elevaron una voz colectiva de repudio hacia los “movimientos racistas y supremacistas blancos”, y a los hechos en Charlottesville, en donde una persona murió y otros resultaron heridos tras ser arrollados por un vehículo que impactó a los manifestantes contrarios a la extrema derecha.
Personas con afiches donde se leía “Las vidas negran importan” y “Resistan el racismo de Trump” se dieron cita para oponerse a una manifestación mucho más pequeña por la “libertad de expresión”, que fue celebrada simultáneamente en un parque de la ciudad.
Según reportes de los medios entre los oradores figuraban varias personas que tienen lazos con la extrema derecha. Además se temía que numerosos ultraderechistas participaran en la manifestación. Ambas concentraciones han tenido lugar después de que manifestaciones de simpatizantes neonazis y grupos defensores de los derechos civiles organizaran algo similar el sábado anterior en Virginia, encuentros que se tornaron violentos y se saldaron con la muerte de una joven de 32 años presuntamente atropellada por un neonazi.
Ayer en Boston, sin embargo, no se registraron incidentes importantes, aunque la policía informó de 33 arrestos, en su mayoría por desorden público y agresiones contra agentes de seguridad.
Aunque se temía que se produjeran enfrentamientos entre unos y otros, finalmente las manifestaciones han resultado pacíficas.
La Coalición de Discurso Libre de Boston, el grupo que organizó la primera concentración, había planeado hasta hace poco incluir oradores con vínculos con el nacionalismo blanco, pero tras los últimos acontecimientos se distanciaron de esa retórica.
Desde entonces se han alejado públicamente de los grupos racistas que incitaron a la violencia en Virginia el fin de semana pasado, aconsejando a los grupos de odio que no se unieran a su manifestación.
“Mientras sostenemos que cada individuo tiene derecho a su libertad de expresión y defendeos ese derecho humano básico, no ofreceremos nuestra plataforma al racismo o al fanatismo”, dijo el grupo en un comunicado publicado en Facebook.
“Denunciamos las políticas de supremacía y violencia, denunciamos las acciones, actividades y tácticas del llamado movimiento Antifa (antifascista), denunciamos la normalización de la violencia política”, añadieron.
Los organizadores de la contramarcha, sin embargo, alegan que este tipo de defensa a ultranza de la libertad de expresión da alas a los grupos supremacistas, por lo que salieron a las calles con carteles en contra del Ku Klux Klan y cualquier tipo de alarde racista.
La policía mantuvo una zona de seguridad entre unos y otros manifestantes, evitando incidentes importantes a excepción de algún enfrentamiento aislado y gritos entre los asistentes a la contramarcha y los partidarios del presidente Donald Trump.
Trump elogia “hablar en contra de la intolerancia y el odio”
Trump, duramente criticado después de “culpar a ambos lados” de la violencia ocurrida en Charlottesville, dijo ayer en su cuenta de Twitter que parecía haber “muchos agitadores antipoliciales” en Boston, pero luego elogió a los manifestantes por “hablar en contra de la intolerancia y el odio”.
“Parece que hay muchos agitadores antipoliciales en Boston. La policía parece responder firme e inteligente! Gracias”, dijo en un primer comentario.
Luego, el mandatario reflexionó sobre las protestas: “Nuestro gran país ha estado dividido por décadas. A veces se necesita protestar para sanar, y sanaremos, y ¡seremos más fuertes que nunca!”.
Y, finalmente, alabó las manifestaciones pacíficas: “Quiero aplaudir a los muchos manifestantes en Boston que están hablando en contra de la intolerancia y el odio. ¡Nuestro país pronto se unirá como uno!”, concluyó.
El comisario de policía William Evans dijo que 33 personas fueron arrestadas y que algunos de sus agentes fueron golpeados con botellas llenas de orina, pero que más allá de eso la protesta fue pacífica.
“Fue un buen día para la ciudad”, dijo Evans, quien añadió que unas 40.000 personas “salieron para decir que Boston está unida contra el odio y la intolerancia”. No hubo heridos ni daños a la propiedad.
“No queríamos que pasara aquí lo que pasó en Virginia”, añadió.
Las marchas en Laguna Beach y Venice Beach, en California
La marcha de Laguna Beach, organizada por el movimiento Indivisible y en respuesta a la convocatoria del movimiento Black Lives Matter, asistió la alcaldesa de la ciudad, Toni Iseman.
“Laguna Beach no (solo) tolera la diversidad, abrazamos la diversidad”, manifestó Iseman.
En Venice Beach, cientos de personas también se manifestaron ayer con pancartas y mensajes en rechazo al “fascismo”, “racismo” y el grupo Ku Klux Klan (KKK), en una marcha que se inició en el paseo marítimo de ese barrio de Los Ángeles.