El jefe de Estado venezolano celebró la “victoria más grande en la historia” del organismo continental y felicitó a la ahora ex canciller Delcy Rodríguez por su actuación durante la asamblea, sin embargo no consiguió sacar adelante ninguno de los 10 proyectos de resolución que presentó. El grupo de países que encabeza México y otras grandes potencias de la región como EU y Brasil, fracasaron por segunda ocasión en la búsqueda de incluir en la resolución una petición para que el gobierno de Nicolás Maduro reconsidere la convocatoria a la Asamblea Constituyente, entre otras demandas. El presidente venezolano anuncia reuniones próximas de “muy alto nivel” con Washington
EFE / DPACancún (México) / Caracas
Junio 22, 2017

La Organización de los Estados Americanos (OEA) cerró ayer su 47 Asamblea General, celebrada entre el lunes y ayer en Cancún (México), sin la buscada resolución sobre la crisis de Venezuela.
Un grupo de países liderado por México intentó hasta el último momento aprobar un texto que incluyera la petición de cancelar la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, tras quedarse a tres votos de los 23 necesarios para conseguirlo el lunes en una reunión de cancilleres.
“Ya se cerró la resolución, la aprobamos y no está incluido”, dijo ayer el embajador mexicano en la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Alfonso de Alba, a un grupo de medios en los pasillos del Hotel Moon Palace, sede de la Asamblea.
El grupo de países que encabeza México, y en el que están otras grandes potencias de la región como Estados Unidos y Brasil, buscaba incluir en la resolución sobre derechos humanos una petición para que el gobierno de Nicolás Maduro reconsidere la Asamblea Constituyente, entre otras demandas.
La resolución fue finalmente aprobada sin que se hiciera mención a Venezuela. El de ayer fue el segundo fracaso en tres días.
Para ello, necesitaban 18 votos, según explicaron ayer varias fuentes de la OEA.
Esta era la fórmula que habían ideado para no irse de la Asamblea de México, que terminó ayer por la noche, sin aprobar ningún texto sobre la crisis de Venezuela, el tema que definiría el éxito o el fracaso del encuentro.
Esa estrategia era más fácil de llevar a cabo que presentar un proyecto de resolución nuevo en la Asamblea fuera de plazo, lo que requiere 24 votos (dos tercios de los 35 Estados miembros), aunque después para ser aprobado solo se necesitaría una mayoría simple de 18.
De ese modo, tendrían que convencer a al menos 4 países para que se sumen al grupo de 20 que el lunes apoyó una resolución en la reunión de cancilleres que pedía reconsiderar la Asamblea Constituyente y que no prosperó porque en ese encuentro eran necesarios 23 votos, dos tercios de los Estados representados en este (todos menos Cuba).
La falta de mención a Venezuela llevó a un grupo de opositores, entre ellos el diputado Luis Florido, a irrumpir como protesta en el último pleno y desplegar una bandera venezolana. “Requeríamos una resolución”, dijo.
El gobierno de Venezuela, que rechaza cualquier mediación de la OEA, ya se ha anticipado a celebrar su victoria diplomática, pero no consiguió sacar adelante ninguno de los 10 proyectos de resolución que presentó.
Esos documentos, su manera de contraatacar a México, hablaban de temas complejos como el caso de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos en 2014.
Las propuestas quedaron rechazadas la noche de ayer en la Comisión General, que preside México, donde se decide qué propuestas se elevan a la plenaria de la Asamblea, según confirmó ayer a los periodistas el embajador mexicano ante la OEA.
Con esos documentos, el gobierno de Venezuela presentaba batalla sobre todo a México, el país que lidera la presión de la OEA para exigir a Maduro que cese la Asamblea Constituyente, libere a los políticos presos y fije un calendario electoral, entre otras demandas.
Hasta el último día se intentó en Cancún lo que no se ha logrado a lo largo de los últimos meses de tira y afloja en la sede, en Washington, mientras la crisis política y humanitaria se profundizaba en Venezuela y subían a más de 70 los muertos en las protestas sostenidas contra el gobierno de Nicolás Maduro.
El secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, que se ha erigido en uno de los mayores críticos de Maduro, recordó que la reunión de cancilleres quedó suspendida y tendrá próxima continuación en Washington en una fecha por fijar.
Por otro lado, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró ayer que aprobó reuniones de “alto nivel” con Estados Unidos, y mostró su disposición de dialogar con su homólogo estadounidense, Donald Trump, si este logra ver “la verdad” sobre el país caribeño.
“Han pedido unas reuniones importantes, de muy alto nivel. No las voy a desvelar ni a informar todavía”, dijo Maduro en cadena obligatoria de radio y televisión, al tiempo que agregó que “aprobó” esas reuniones y que está listo para “dialogar con quien se tenga que dialogar, inclusive con el gobierno de Estados Unidos.”.
Asimismo, el jefe de Estado venezolano celebró la “victoria más grande en la historia” de la OEA, y felicitó a la ex canciller Delcy Rodríguez por su actuación durante la asamblea celebrada en Cancún en la que se discutió la crisis de Venezuela.
Maduro hace cambios en su gabinete con miras a la Asamblea Constituyente
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cambió ayer parcialmente su gabinete con miras a las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), para la que se han postulado varios funcionarios de su gobierno y por lo que, por ley, deben separarse de sus cargos actuales.
Maduro nombró como canciller de Venezuela a Samuel Moncada, actual embajador ante la OEA, en sustitución de Delcy Rodríguez, quien es candidata para la redacción de una eventual nueva Constitución.
Para dirigir el Ministerio de la Presidencia, Maduro designó ayer al mayor general Carlos Osorio, quien sustituye a la almirante en jefa Carmen Meléndez.
Por otro lado, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela aprobó ayer un un antejuicio de mérito contra la fiscal general Luisa Ortega para su posible destitución, mientras que la oposición llamó a una protesta “permanente” contra la Asamblea Constituyente convocada por Nicolás Maduro.