El ejército norcoreano dice que “está seriamente examinando” un plan de “ataque envolvente” con misiles Hwasong-12 de rango intermedio contra las bases militares estadunidenses en Guam, y así enviarle “una fuerte señal de advertencia”. Corea del Sur convoca a su Consejo de Seguridad por las amenazas de Pyngyang. En tanto, el presidente estadunidense Donald Trump y el jefe del Pentágono añadieron ayer nuevas advertencias a su amenazas de “fuego y furia”, mientras que el secretario de Estado, Rex Tillerson, rebajó el riesgo de una escalada nuclear. Evo Morales afirma que las amenazas de guerra de Trump son una “afrenta contra toda la humanidad” y pide a los “gobiernos y pueblos del mundo” manifestarse en contra de ese discurso
EFE / DPASeúl / Washington, Sídney (Australia)
Agosto 10, 2017
Corea del Norte repitió ayer su amenaza de atacar la isla de Guam, territorio perteneciente a Estados Unidos, y afirmó que tiene preparados cuatro misiles de alcance intermedio apuntando en esa dirección para lanzarlos en cuanto dé la orden el líder del país, Kim Jong-un.
El ejército norcoreano “está seriamente examinando el plan” para ejecutar un “ataque envolvente” con cuatro misiles Hwasong-12 de rango intermedio contra Guam para enviar “una fuerte señal de advertencia a Estados Unidos”, advirtió la agencia estatal norcoreana KCNA en un comunicado.
Sólo “la fuerza absoluta puede funcionar” con el presidente estadunidense, Donald Trump, dijo ayer el gobierno de Corea del Norte.
Trump “salió a decir muchas tonterías sobre ‘fuego y furia’, sin comprender la grave situación”, dijo Rak Gyom, en dicho comunicado.
“Parece que el diálogo no es posible con un hombre así de insensato y sólo la fuerza absoluta puede funcionar con él”, agregó.
Este plan “se finalizará para mediados de agosto y se reportará al comandante en jefe (Kim Jong-un) de las fuerzas nucleares de la DPRK (siglas en inglés de República Democrática Popular de Corea, nombre oficial del país) para esperar a sus órdenes”, afirmó el comandante de las Fuerzas Estratégicas norcoreanas, Kim Rak-Gyom.
Pyongyang mantuvo así su pulso dialéctico con Washington, después de que en la víspera la tensión entre ambos países se elevara con la amenaza por parte de Corea del Norte de atacar Guam a raíz de la advertencia lanzada por Trump.
Corea del Norte “continuará observando atentamente las declaraciones y el comportamiento de Estados Unidos”, añade la nota.
Por su parte, el gobierno surcoreano convocó ayer mismo una reunión de emergencia de su Consejo de Seguridad Nacional (NSC) ante el agravamiento de la tensión en la región después de que Corea del Norte haya amenazado con atacar las bases de Estados Unidos en Guam.
En tanto, Trump y el jefe del Pentágono añadieron ayer nuevas advertencias a su amenazas de “fuego y furia” contra Corea del Norte, mientras que el secretario de Estado, Rex Tillerson, rebajó el riesgo de una escalada nuclear.
La tensión, motivada después de que medios estadunidenses revelaran que los servicios de inteligencia de Estados Unidos consideran que el régimen de Pyongyang ha conseguido una ojiva nuclear que puede montar en un misil intercontinental, se mantiene con nuevos cruces entre Washington y Pyongyang.
En la red social de Twitter, Trump afirmó ayer: “Mi primera orden como presidente fue renovar y modernizar nuestro arsenal nuclear. Ahora es más poderoso y fuerte que nunca antes”.
“Esperemos que nunca tengamos que usar este poder (nuclear), pero nunca ha habido un momento en que no hayamos sido la nación más poderosa del mundo”, añadió Trump a primera hora de la mañana de ayer.
El Secretario de Defensa estadunidense, James Mattis, pidió ayer a Corea del Norte no arriesgarse a ejecutar amenazas que serían “el final del régimen”.
Además, advirtió que sus acciones quedarán extremadamente superadas por la fuerza militar de Estados Unidos.
Los comentarios de Trump resonaron en todo el mundo, y provocaron una caída en los mercados globales y una ola de críticas en Washington.
En Asia, encendieron las alarmas entre aliados y adversarios de Estados Unidos, que vieron en ellas la posibilidad de que se produzca un conflicto militar sobre el programa nuclear de Corea del Norte.
En tanto, el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, expresó ayer su preocupación ante un posible conflicto en la región tras la amenaza de Corea del Norte.
El secretario general de la ONU, António Guterres, se declaró ayer preocupado por el “incremento de la retórica de confrontación” entre Estados Unidos y Corea del Norte y llamó a reducir las tensiones.
Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó ayer que las amenazas de guerra de Trump son una “afrenta contra toda la humanidad”, por lo que pidió a los “gobiernos y pueblos del mundo” que se manifiesten en contra de ese discurso.