Organizaciones sociales, de derechos humanos, turistas y habitantes de la ciudad balnearia de Mar del Plata manifestaron ayer su rechazo a la presencia en esa ciudad del represor Miguel Etchecolatz, a quien la justicia argentina otorgó prisión domiciliaria por razones de salud. La marcha principal se realizó ayer por la tarde con referentes de Madres … Continúa leyendo Rechazan en Argentina quitar la prisión domiciliaria al represor Miguel Etchecolatz
Enero 07, 2018
Organizaciones sociales, de derechos humanos, turistas y habitantes de la ciudad balnearia de Mar del Plata manifestaron ayer su rechazo a la presencia en esa ciudad del represor Miguel Etchecolatz, a quien la justicia argentina otorgó prisión domiciliaria por razones de salud.
La marcha principal se realizó ayer por la tarde con referentes de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, entre otros organismos que se movilizaron desde los Tribunales Federales hasta la tradicional escultura de lobos marinos, en La Rambla de Mar del Plata, unos 400 kilómetros al sur de Buenos Aires.
Las protestas, sin embargo, comenzaron la noche del viernes, cuando unas 600 personas caminaron hasta la vivienda del barrio residencial Bosque Peralta Ramos, donde se aloja desde el 29 de diciembre pasado Etchecolatz, ex director de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires durante la dictadura militar (1976-1983).
El represor, de 88 años, estuvo a cargo de al menos 21 centros clandestinos de detención y desaparición, tiene seis condenas por crímenes de lesa humanidad, incluidas cuatro cadenas perpetuas, y sus víctimas son alrededor de 960, según dictaminó la justicia.
Habitantes de Mar del Plata, acompañados por organizaciones de derechos humanos, marcharon pacíficamente hasta un chalet fuertemente custodiado, donde vive ahora Etchecolatz, con pancartas que rezaban: “No me es indiferente genocidas con privilegios”, “Prohibido cortar árboles… prohibido plantar genocidas en el bosque” y “La única casa para un genocida es la cárcel”, entre otras frases.
Además, organizaciones sociales realizaron ayer por la mañana otra marcha a la vivienda de Etchecolatz, frente a la cual arrojaron bombas de estruendo y quemaron un muñeco de trapo que representaba al represor, para quien reclamaron “cárcel común, perpetua y efectiva”.
En esta protesta hubo algunos incidentes entre jóvenes que lanzaron piedras y el personal policial que custodiaba al represor, aunque no hubo detenidos.
Bajo el lema “Ni un minuto de paz para los genocidas”, durante las tres manifestaciones se repartieron folletos con los antecedentes penales del genocida y se denunció que en Mar del Plata vive otro represor: Juan Miguel Wolk, uno de los responsables del secuestro de los estudiantes de la llamada “Noche de los Lápices”, el 16 de septiembre de 1976. Hoy cumple arresto domiciliario.
Además, estuvo presente en la marcha Rubén López, hijo de Jorge Julio López, desaparecido el 18 de septiembre de 2006, un día antes de que un tribunal dictara la sentencia que condenó a Etchecolatz a prisión perpetua en un juicio en el que había participado como víctima de torturas y testigo. (DPA / Mar del Plata).