También con nacionalidad peruana, el misionero agustino de 69 años se siente cercano a su antecesor, Francisco. En su primer discurso en italiano pidió por una iglesia “sinodal”, “misionera” y “acogedora” que construya “puentes de diálogo para ser un sólo pueblo, siempre en paz”. En breves palabras en español recordó y saludó a los fieles de la diócesis de Chiclayo, en Perú
Mayo 09, 2025

Europa Press / Agencia Reforma
Madrid / Roma
El cardenal estadunidense Robert Francis Prevost Martínez es elegido como el 267 Pontífice y se convierte en el primer estadunidense y el primer agustino en convertirse en Papa en la historia de la Iglesia Católica. También tiene la nacionalidad peruana y cuenta con ascendencia española.
El humo de la cuarta fumata del Cónclave para elegir al sucesor de Francisco salió blanco a las 18.08 horas, lo que indicó que ya había sido elegido el nuevo Papa, por mayoría de al menos 89 votos, en el segundo día del Cónclave.
Prevost, el Papa León XIV, se dirigió en italiano por primera vez ante las miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro y a los mil 600 millones de católicos en el mundo dando las gracias al Papa Francisco y rezando por la paz. “Queremos ser una Iglesia sinodal”, ha anunciado desde el balcón central de San Pedro.
Primer Pontífice estadunidense y primer agustino, ha reclamado también una Iglesia “misionera” y “acogedora” que construya “puentes de diálogo para ser un sólo pueblo, siempre en paz”.
“Tenemos que buscar cómo ser una iglesia misionera. Una iglesia que construye puentes de diálogo, siempre abierta a recibir, como esta plaza, con los brazos abiertos, a todos. A todos aquellos que tienen necesidad de nuestra caridad, de nuestra presencia, de diálogo y de amor”.
De ascendencia española y nacionalidad también peruana, ha utilizado el español para recordar a los fieles de la diócesis de Chiclayo, en Perú.
Con Jorge Bergoglio, al que conoció en Buenos Aires, comparte su visión sobre los pobres y los migrantes. Era “un hombre que quería vivir el Evangelio con autenticidad, con coherencia”, ha subrayado el cardenal agustino de Francisco, y entre sus enseñanzas más preciadas ha destacado su deseo de “una Iglesia pobre, que camina con los pobres, que sirve a los pobres”.
En una entrevista a Vatican News, Prevost rememoraba el primer viaje apostólico del Pontífice fallecido, a Lampedusa, por su “cercanía a los migrantes” y la carta escrita a los obispos de Estados Unidos el pasado mes de febrero “sobre la importancia de estar cerca de los que sufren y de tener el corazón de Jesucristo”, cuando se puso en marcha el programa de deportación masiva de inmigrantes ilegales y refugiados.
Prevost también se ha pronunciado sobre la necesidad de actuar urgentemente contra el cambio climático, otra de las preocupaciones de Francisco y es defensor de la iglesia sinodal. Respecto a la posibilidad de ordenar a las mujeres, el purpurado se ha mostrado contrario y en una entrevista ha asegurado que “clericalizar a las mujeres no necesariamente soluciona un problema, podría generar uno nuevo”.
A sus 69 años atesora una amplia trayectoria que le ha llevado en los últimos años a estar cerca del Pontífice fallecido que le nombró en 2023 prefecto del Dicasterio para los Obispos, el órgano que se encarga de la selección y nombramiento de los obispos.
Nacido el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, hijo de madre de ascendencia española, ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín (OSA) en 1977 e hizo sus votos solemnes en 1981. Cuenta con una amplia formación académica que incluye una licenciatura en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Villanova, una maestría en Divinidad por la Catholic Theological Union de Chicago, y una licenciatura y doctorado magna cum laude en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino (Angelicum) en Roma. Su tesis doctoral versó sobre ‘El papel del prior local de la Orden de San Agustín’.
Su trayectoria en la Iglesia ha estado marcada por importantes roles y logros y, aunque fue denunciado por una organización de encubrir denuncias de presuntos abusos sexuales contra dos sacerdotes de la diócesis peruana de Chiclayo que dirigió hasta 2023 cuando fue llamado a Roma, estas acusaciones fueron negadas por la diócesis.
Tras su ordenación sacerdotal en 1982, Prevost se unió a la misión agustiniana en Perú en 1985 y fue canciller de la Prelatura Territorial de Chulucanas de 1985 a 1986.
En 2014, el Papa Francisco lo nombró administrador apostólico de la diócesis peruana de Chiclayo, elevándolo a la dignidad de obispo y asignándole la diócesis titular de Sufar.