El fiscal general respondió a una serie de cuestionamientos en una audiencia que duró más de cinco horas ante el Comité Judicial del Congreso. Legisladores demócratas lo interpelaron ayer después de que Papadopoulos, quien asesoró a Trump durante la campaña que lo llevó a la presidencia, reconociera que mintió al FBI respecto a una serie de contactos que entabló para tratar de vincular a miembros del equipo del entonces candidato republicano con funcionarios del gobierno de Rusia
DPA / EFEWashington / Los Angeles / Dallas
Noviembre 15, 2017

El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, insistió ayer en que él siempre dijo la verdad cuando declaró sobre los contactos entre la campaña presidencial de Donald Trump y Moscú, en el marco de las investigaciones acerca de la presunta interferencia rusa en las elecciones estadunidenses.
“No acepto y rechazo acusaciones de que he mentido. Son mentira”, dijo Sessions ante el comité judicial de la Casa de Representantes al responder a una serie de cuestionamientos en una audiencia que duró más de cinco horas.
Señaló asimismo que siempre respondió las preguntas de los diputados cuando las entendió y señaló la dificultad de recordar detalles exactos de pequeñas conversaciones llevadas a cabo hace más de un año durante la caótica campaña de Trump.
Los demócratas interpelaron ayer a Sessions poco tiempo después de que George Papadopoulos, quien asesoró a Trump durante la campaña que lo llevó a la presidencia, reconociera haberle mentido al Buró Federal de Investigaciones (FBI) respecto a una serie de contactos que entabló para tratar de vincular a miembros del equipo del entonces candidato republicano con funcionarios del gobierno ruso.
El mes pasado, documentos legales revelaron públicamente que Papadopoulos participó de una reunión con Trump, Sessions y otros en la que, según él mismo declaró, mencionó la posibilidad de organizar una reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin.
“Estos hechos parecen contradecir su testimonio bajo juramento en varias ocasiones”, le escribieron congresistas demócratas a Sessions en una carta la semana pasada, en la que le plantearon sus preocupaciones antes de la audiencia.
Sessions dijo que al principio no recordaba una reunión en la que Papadopoulos hubiera sugerido un encuentro entre Trump y Putin pero que luego las acusaciones y los informes de prensa le refrescaron la memoria. Según aseguró, él rechazó la propuesta de Papadopoulos al considerarla inapropiada aunque dijo no recordar cuáles fueron las reacciones de los otros participantes del encuentro.
También agregó que no tuvo mayor relación con Papadopoulos, por lo que no tomó ninguna medida como para evitar cualquier tipo de contacto con los rusos, ya que dejó de estar al tanto de la situación.
Además, dijo que no podía recordar haber tenido una conversación con otro asesor, Carter Page, quien supuestamente le contó sobre sus propias acciones para tratar de vincularse con Moscú.
Anteriormente, Sessions negaba haber tenido conocimiento de que algún miembro de la campaña hubiera estado en contacto con los rusos y fue acusado de no revelar sus propios encuentros con el embajador ruso.
Por otro lado, Sessions prometió ayer que tomará pronto una decisión sobre si debe investigarse a la ex candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, por unas polémicas donaciones que recibió su Fundación y un trato con Rusia para la venta de uranio, entre otros asuntos.
En una audiencia en el comité judicial de la Cámara de Representantes, Sessions habló por primera vez de la posibilidad de nombrar a un fiscal especial para investigar a Clinton, algo que algunos legisladores republicanos y Trump han pedido en numerosas ocasiones.
Por otro lado, una nueva ley promulgada este fin de semana en el estado de Wisconsin, en Estados Unidos, permite que niños de cualquier edad utilicen armas de fuego para cazar, siempre y cuando estén acompañados por un adulto.
El gobernador republicano de ese estado, Scott Walker, promulgó la ley el pasado sábado, tras ser aprobada por la asamblea y el senado estatal.
Obtuvo un fuerte apoyo republicano y de la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés), principal promotora de la legalización de las armas de fuego.