Japón acudirá el domingo a las urnas para elegir un nuevo Parlamento en plena crisis con Corea del Norte. La coalición de gobierno del conservador Shinzo Abe puede contar con una sólida victoria, pero aún le queda por alcanzar su principal objetivo: la modificación de la Constitución. Según las últimas encuestas, la coalición del conservador … Continúa leyendo Shinzo Abe, impopular pero imbatible en las elecciones japonesas de este domingo
DPATokio
Octubre 21, 2017
Japón acudirá el domingo a las urnas para elegir un nuevo Parlamento en plena crisis con Corea del Norte. La coalición de gobierno del conservador Shinzo Abe puede contar con una sólida victoria, pero aún le queda por alcanzar su principal objetivo: la modificación de la Constitución.
Según las últimas encuestas, la coalición del conservador de 63 años podría incluso obtener una mayoría de dos tercios en la poderosa Cámara baja del Parlamento. En medio de la “crisis nacional” de la que habló Abe por el programa de misiles y nuclear norcoreano y el rápido envejecimiento de la sociedad japonesa, la tercera mayor economía del mundo apuesta al parecer por la continuidad.
En caso de una victoria, Abe podría acercarse más a su principal objetivo político: una revisión de la Constitución pacifista postbélica. Los críticos temen que no solo se limite a una modificación del Artículo 9, que prohíbe el uso de la guerra como medio legítimo del Estado, sino que también recorte en gran medida los derechos civiles y las libertades. Algunos temen que la democracia más antigua de Asia ya no sea el país democrático que era desde la Segunda Guerra Mundial.
Aunque para modificar la Constitución no basta con una mayoría de dos tercios en el Parlamento, sino que también tendría que ser aprobada en un referéndum. “No creo que pueda hacerlo. Cuanto más habla Abe de un tema, menos gente lo quiere”, explica el politólogo Thomas Cucek, de la Universidad de Temple en Tokio.
“Abe es impopular”, sentenció el principal periódico económico del país, Nikkei en base a una reciente encuesta. Según sus datos, el 48 por ciento de los japoneses rechaza el gobierno de Abe y solo un 37 por ciento lo apoya. Sin embargo, su Partido Liberal Democrático (PLD) podría conseguir con su pequeño compañero de coalición Komeito cerca de 300 de los 465 escaños de la Cámara Baja. ¿Cómo es eso posible?
El profesor Koichi Nakano, de la Universidad Sophia de Tokio, responsabiliza de ello al sistema electoral y de partidos japonés, que califica de “muy poco democrático”.
Los políticos japoneses deben conseguir unos denominados “depósitos” de varios millones de yenes para poder presentarse. “Los nuevos partidos lo tienen muy complicado”, explica Nakano.
Además el sistema beneficia a aquellos que ocupan un cargo y a los políticos que han “heredado” prácticamente su mandato. 289 de los 465 diputados serán elegidos el domingo según un sistema electoral por mayoría y el resto por un sistema electoral proporcional. De modo que se favorece al partido más fuerte, es decir, al PLD.
Este también se beneficia de la división de la oposición. Muchos japoneses están decepcionados y no creen que haya una alternativa a Abe, explica Nakano. Así, casi la mitad de los ciudadanos ya no va a votar. También ayuda al PLD, que gobierna en Japón desde 1955, con dos breves interrupciones.