Centenares de jóvenes secundaron ayer la convocatoria nacional Operation Dream Act Now, para reclamar a legisladores una norma “limpia” que legalice a los Dreamers sin perjudicar a otros inmigrantes. Las acciones respondieron al llamado nacional y tuvieron el respaldo de decenas de estudiantes universitarios y de preparatoria que dejaron sus clases para unirse. Unos 7 mil 900 jóvenes ya han perdido la protección del plan DACA
EFELos Ángeles / Pekín
Noviembre 10, 2017
Centenares de jóvenes inmigrantes y sus aliados secundan ayer la convocatoria nacional Operation Dream Act Now, para reclamar al Congreso estadunidense una norma “limpia” que legalice a los soñadores sin perjudicar a otros inmigrantes.
Las acciones de los “soñadores” de más de diez estados respondieron al llamado nacional y tuvieron el respaldo de decenas de estudiantes universitarios y de preparatoria que dejaron sus clases para unirse.
“No vamos a rendirnos; si todos los días debemos convocar un boicot, una ausencia en a clases, al trabajo para recordarles a los legisladores lo importantes que somos, lo vamos a hacer”, dijo Melody Klingenfuss, portavoz de California Dream Network.
Klingenfuss, de origen guatemalteco, fue una de las soñadoras californianas que viajó a participar en las manifestaciones que se realizaron en la capital, donde más de 2 mil jóvenes y activistas hicieron un recorrido por el senado y el congreso para pedir que se apruebe la legislación antes de fin de año.
El fuerte mensaje llegó hasta la puerta de la oficina del líder de la Cámara de Representantes Paul Ryan, que había prometido apoyar a los “soñadores”, y a quien le dedicaron un cartel: “Paul Ryan, aprueba el Clean Dream Act ahora”.
California lideró con el mayor número de acciones que exigen al Congreso la aprobación del proyecto DREAM ACT 2017, presentado por la congresista demócrata Lucille Roybal-Allard (California) y la republicana Ileana Ros-Lehtinen (Florida).
El estado dorado alberga la mayor cantidad de jóvenes beneficiados con DACA (programa de Acción Diferida para los llegados en la infancia).
Uno de cada cuatro de los “soñadores” reside en California, pero los esfuerzos también se concentraron en conectar lo que pasa en este lado del país con Washington.
En Texas, el boicot escolar se dio desde la frontera hasta la capital estatal, Austin; los centros universitarios de Houston y Dallas también realizaron acciones, a las que se unieron estudiantes nacidos en Estados Unidos, un apoyo vital cuando se trata de convencer a congresistas.
Las manifestaciones en San Diego y en Los Ángeles también se enfocaron en denunciar que la administración de Trump quiere usar a los “soñadores” como botín de intercambio con los demócratas.
En la otra punta del país, la Universidad Internacional de la Florida también albergó una acción.
Soñadores de Colorado, Maryland, Oklahoma, Oregon y Arizona albergaron las suyas, que prometieron repetir en las próximas semanas.
También, cientos de personas protestaron ayer dentro del edificio de oficinas del Congreso en Washington, exigiendo una solución para las decenas de miles de jóvenes indocumentados a los que Trump ha retirado la protección frente a la deportación que les dio Barack Obama.
La protesta fue convocada por United We Dream, la mayor organización del país integrada por “dreamers”. Según medios estadunidenses, se produjeron algunos arrestos.
En septiembre, el presidente Donald Trump dio seis meses al Congreso, hasta el 5 de marzo de 2018, para encontrar una solución legislativa a la situación de los “soñadores”.
La administración de Trump anunció el 5 de septiembre el final de DACA, el programa que el ex presidente Barack Obama aprobó en 2012 para proteger de la deportación a quienes de niños fueron llevados a Estados Unidos por sus padres. Cerca de 800 mil se han beneficiado de DACA.
A partir de marzo, sus permisos de residencia y trabajo comenzarán a expirar, por lo que a partir de ahí podrán ser deportados a países con los que en muchos casos carecen ya de lazos si el Congreso no aprueba una solución legislativa para ellos.
Demócratas y republicanos buscan un acuerdo al respecto, pero las negociaciones se han visto complicadas por la exigencia de la Casa Blanca de acompañar la medida con fondos para construir el muro que Trump quiere levantar en la frontera con México.
Por otro lado, Roy Moore, republicano que aspira a ocupar un escaño en el senado estadunidense, fue acusado ayer de abusar sexualmente de una adolescente de 14 años hace casi cuatro décadas, una revelación que llevó a varios líderes del partido a pedir la renuncia a la candidatura.
EU y China escenifican un cambio en la relación comercial
China y Estados Unidos, tradicionalmente enfrentadas por el crónico superávit comercial chino, acercaron ayer posturas con la firma de acuerdos por valor 253 mil 500 millones de dólares (218 mil 600 millones de euros), que podrían equilibrar la balanza comercial si se llevan a la práctica.
Se trata de la primera vez en que Donald Trump viaja al país asiático y lo hace en el marco de una visita oficial al presidente chino, Xi Jinping, quien lo ha recibido con máximos honores para discutir no sólo temas políticos, como la crisis norcoreana, sino también asuntos económicos.
La reunión que han mantenido ayer en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, ha sido escenario de distintos acuerdos entre compañías de los sectores energético, aeronáutico, agroalimentario o automovilístico, entre otros, que podrían ayudar a reconducir una actividad comercial que Trump considera “muy injusta” para Estados Unidos.