El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, visitó ayer sorpresivamente Irak horas después de que Bagdad lo criticara por decir que en su territorio había fuerzas paramilitares respaldadas por Irán. Tillerson se reunió con el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, con quien analizó la lucha contra la organización terrorista Estado Islámico (EI), informaron fuentes … Continúa leyendo Tillerson visita Irak tras la controversia por las declaraciones en la gira
(DPA )(Kabul / Islamabad / Bagdad).
Octubre 24, 2017
El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, visitó ayer sorpresivamente Irak horas después de que Bagdad lo criticara por decir que en su territorio había fuerzas paramilitares respaldadas por Irán.
Tillerson se reunió con el primer ministro iraquí, Haider al Abadi, con quien analizó la lucha contra la organización terrorista Estado Islámico (EI), informaron fuentes oficiales en Bagdad.
Las partes dialogaron también sobre la campaña de las fuerzas gubernamentales para tomar el control de áreas que han estado en manos de combatientes kurdos, incluyendo la provincia petrolera de Kirkuk.
Esta campaña militar fue lanzada como represalia al referéndum independentista realizado en el Kurdistán el mes pasado. Washington ha manifestado reiteradamente su oposición a esta consulta popular por considerar que podría afectar las campañas militares contra el EI en Irak y Siria.
La visita a Bagdad tuvo lugar luego de que Bagdad rechazara la interferencia de Estados Unidos en cuestiones internas y específicamente las declaraciones de Tillerson respecto a la supuesta presencia de combatientes extranjeros en Irak.
“Ninguna parte tiene el derecho de interferir en asuntos iraquíes o decirle a los iraquíes qué hacer”, dijo un funcionario cercano al primer ministro iraquí, Haider al Abadi. “No hay fuerzas extranjeras en Irak”, señaló el funcionario, de quien no se dio a conocer el nombre, en una declaración del gobierno.
El domingo, Tillerson había señalado que era hora de que las milicias apoyadas por Irán y sus asesores iraníes que ayudaron a Irak a vencer al EI “regresen a casa”.