“Estoy muy decepcionado con China. Nuestros ingenuos líderes pasados les han permitido hacer centenares de miles de millones de dólares al año en comercio y sin embargo no hacen nada por nosotros con Corea del Norte”. “No permitiremos más que esto continúe. ¡China podría fácilmente resolver este problema!”, agrega el presidente estadunidense en su cuenta de Twitter
EFEWashington
Julio 30, 2017

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer que no permitirá que China siga sin hacer nada para solucionar la situación con Corea del Norte, que lanzó el viernes un misil balístico intercontinental.
“Estoy muy decepcionado con China. Nuestros ingenuos líderes pasados les han permitido hacer centenares de miles de millones de dólares al año en comercio y sin embargo no hacen nada por nosotros con Corea del Norte”, escribió ayer en la red social Twitter.
“No permitiremos más que esto continúe. ¡China podría fácilmente resolver este problema!”, agregó.
Trump condenó el viernes mismo el lanzamiento de un nuevo misil balístico por parte de Corea del Norte, y adelantó que tomará “todas las medidas necesarias” para proteger a su país y a los aliados en la región.
El misil balístico lanzado por Corea del Norte, de tipo intercontinental y el segundo en menos de un mes, es “la última acción temeraria y peligrosa” del régimen de Pyongyang, según denunció Trump en un comunicado divulgado por la Casa Blanca.
“Al amenazar al mundo, estas armas y pruebas aíslan todavía más a Corea del Norte, debilitan su economía y sacrifican a su pueblo”, destacó Trump al condenar el nuevo ensayo.
En respuesta, Corea del Sur y Estados Unidos realizaron el viernes un ensayo de misiles balísticos.
Este jueves, el Congreso de Estados Unidos dio luz verde a un paquete de sanciones contra Corea del Norte, Irán y Rusia que está pendiente de la firma de Trump, quien prevé rubricarlo, según adelantó ayer la Casa Blanca.
Tras el ensayo realizado por Pyongyang el pasado 4 de julio, Trump aseguró que estaba preparado para “cosas bastante severas” en respuesta a Corea del Norte, aunque su secretario de Defensa, James Mattis, matizó que por el momento no veía motivos para ir “a la guerra” con ese país.
Y amenaza con cortar las subvenciones del Obamacare
Trump amenazó ayer con cortar subvenciones de la ley sanitaria actual para las aseguradoras y para los propios congresistas si estos no aprueban con rapidez su proyecto de ley de salud, que el viernes naufragó en el Senado.
“¡Si la nueva ley de salud no se aprueba rápidamente, las ayudas para las compañías aseguradoras y las ayudas para los miembros del Congreso terminarán muy pronto!”, advirtió ayer en un mensaje de la red social Twitter.
Y añadió, en otra muestra de su frustración por el fracaso de su ley en el Senado, que “después de siete años de hablar de derogar y reemplazar” (la ley de salud) los estadunidenses “siguen forzados a vivir con Obamacare en colapso”.
El Senado de Estados Unidos rechazó el viernes de madrugada con el voto decisivo de tres republicanos, entre ellos John McCain, una propuesta de ley para derogar parcialmente la reforma de salud promulgada en 2010 por el entonces presidente demócrata Barack Obama (2009-2017).
Los subsidios a las aseguradoras que Trump amenazó hoy con cortar han permitido bajar el precio de los deducibles, copagos y otros costes a las personas con menos recursos en el marco de la ley sanitaria de Obama, conocida popularmente como Obamacare.
Por eso, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, rechazó hoy de inmediato el mensaje del presidente.
“Si el presidente se niega a hacer los pagos de la reducción de costes compartidos, todos los expertos coinciden en que los costes subirán y la sanidad será más cara para millones de estadounidenses”, señaló el demócrata en un comunicado.
“Debe dejar de jugar a la política con las vidas y la salud de la gente, debe comenzar a liderar, y por fin comenzar a actuar de manera presidencial”, agregó.
Para muchos observadores, con el fracaso del viernes en el Senado se fue, al menos por ahora, casi la última esperanza de los republicanos de derogar, aunque de manera descafeinada, la reforma de Obama, su obsesión y gran promesa electoral de los últimos siete años.
“A no ser que los senadores republicanos sean unos rajados totales. ¡La (ley) deroga y reemplaza no está muerta! Pido otra votación antes de que se vote cualquier otra ley”, escribió ayer Trump en Twitter.
Un grupo de senadores liderados por Lindsey Graham se reunió con el presidente el mismo viernes para abordar la redacción de una nueva propuesta de ley que pueda recabar 50 votos.
El líder de la mayoría republicana en la Cámara Alta, Mitch McConnell, aseguró que es el momento de “pasar página” y escuchar “las sugerencias” de los demócratas para mejorar la ley actual, una propuesta que Schumer recogió de inmediato.
El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, evitó referirse al siguiente paso en materia de salud y emplazó a trabajar en otros asuntos como una “histórica reforma impositiva” para este otoño.