La milicia palestina asegura que 33 de los 250 israelíes que mantiene secuestrados en Gaza han fallecido por ataques del ejército de su país. El primer ministro palestino afirma que el enclave árabe vive una “guerra genocida” que es un “fracaso para la humanidad”. La ONU pide a los líderes mundiales que aumenten su ayuda “de inmediato” ante la “catástrofe”
Diciembre 03, 2024

Europa Press
Madrid
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido ayer al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) de que si no libera a los rehenes retenidos en la Franja de Gaza antes de su toma de posesión el próximo 20 de enero lo pagarán caro.
“Si los rehenes no son liberados antes del 20 de enero de 2025, fecha en la que asumiré con orgullo el cargo de presidente de Estados Unidos, lo pagarán caro en Medio Oriente y aquellos responsables que perpetraron estas atrocidades contra la humanidad”, ha subrayado en un mensaje en la red social Truth Social.
Trump ha criticado que “todo sean palabras” y no haya “nada de acción” para liberar a los rehenes retenidos de forma “tan violenta, inhumana y contra la voluntad de todo el mundo”. “Aquellos responsables lo pagarán con una dureza nunca vista en la larga historia de Estados Unidos”, ha zanjado.
Hamas ha asegurado ayer que 33 de los casi 250 rehenes secuestrados durante los ataques del 7 de octubre de 2023 han fallecido por los ataques ejecutados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que al día siguiente de la ofensiva iniciaron una cruenta campaña militar en el enclave palestino
El ejército de Israel ha confirmado ayer que el capitán Omer Maxim Neutra, de origen estadunidense y que figuraba en la lista de secuestrados durante los ataques de Hamas del 7 de octubre, realmente murió durante el asalto y el grupo islamista se llevó a la Franja de Gaza su cuerpo sin vida.
Se estima que en torno a un centenar de personas siguen aún secuestradas bajo custodia de Hamas y escondidas en túneles bajo tierra en Gaza, aunque las autoridades israelíes no se aventuran a detallar si podrían estar vivos o muertos. En esta situación, las familias de los rehenes siguen presionando al gobierno para que alcance un acuerdo en Gaza que incluya la liberación de los rehenes.
Por otro lado, el primer ministro de la Autoridad Palestina, Mohamed Mustafá, ha afirmado ayer que la Franja de Gaza está siendo objeto de una “guerra genocida” que supone un “fracaso para la humanidad” y para el conjunto de las leyes internacionales, por lo que ha hecho un llamamiento a respetar las resoluciones de la ONU.
Así se ha expresado durante la conferencia que está teniendo lugar en Egipto para reforzar la respuesta humanitaria a la población gazatí, un evento organizado con la contribución de Naciones Unidas. “Hasta ahora, la destrucción sistemática de casi la totalidad de la infraestructura civil continúa”, ha lamentado Mustafá, que ha pedido que se garantice la entrada “inmediata” de ayuda humanitaria.
“Gaza hace frente a una crisis humanitaria sin precedentes. Es una zona de desastre donde la población sufre hambre y destrucción, mientras Israel, la fuerza ocupante, usa esto como arma de guerra”, ha sostenido antes de afirmar que “lo que se está viendo en Gaza es una hambruna a gran escala, deliberada y sistemática, y no solo una ausencia de asistencia”.
Mustafá ha destacado que la conferencia que se está celebrando en El Cairo es “una oportunidad para reiterar el rechazo a la ocupación de Gaza, el cierre de sus pasos fronterizos y cualquier acción que lleve a la reducción de la población” del enclave, donde han muerto 44 mil 466 personas desde que comenzó la ofensiva israelí hace ya más de un año y en respuesta a los ataques de Hamas.
La vicesecretaria general de Naciones Unidas, Amina Mohamed, ha rogado ayer a los líderes mundiales que aumenten “de inmediato” la asistencia humanitaria al pueblo palestino, advirtiendo de que “la catástrofe de Gaza es la quiebra total de nuestra humanidad común”.
La ‘número dos’ de la ONU ha realizado estas declaraciones desde la capital egipcia, El Cairo, en el marco de una conferencia ministerial sobre ayuda humanitaria para la Franja.
Las autoridades de la Franja de Gaza critican la decisión de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Medio Oriente (UNRWA)de suspender la entrega de ayuda por Kerem Shalom.
Por otro lado, el ejército de Israel ha matado a cuatro palestinos en el marco de una nueva operación llevada a cabo este domingo en la localidad de Sir, situada en los alrededores de la ciudad cisjordana de Yenín, tras lo que el brazo armado de Yihad Islámica, las Brigadas al Quds, han detallado que son todos miembros del grupo.
Así también, la Fiscalía de Israel ha presentado ayer cargos por “terrorismo” contra cuatro personas acusadas de lanzar bengalas el mes pasado contra la vivienda del primer ministro, Benjamin Netanyahu, en la localidad de Cesarea, suceso que se saldó sin víctimas.
Los acusados son Ofer Doron, un reservista del ejército, su hijo Gal Doron y los activistas Itay Yaffe y Amir Sadeh, según el diario The Times of Israel, que agrega que la Fiscalía les acusa además de intento de provocar un incendio con el lanzamiento de las bengalas.