El presidente estadunidense llamó a ser “mucho más duros e inteligentes” y “menos políticamente correctos”, al argumentar que ataques como el de Nueva York son el resultado de que gobiernos anteriores, particularmente el de Barack Obama, fueron demasiado permisivos con la inmigración y frente al terrorismo. El atropellamiento múltiple en Manhattan del martes, dejó ocho muertos, cinco de ellas de nacionalidad argentina, y 12 heridos. El sospechoso, un inmigrante uzbeko de 29 años e identificado como Sayfullo Saipov preparó durante semanasel ataque con el Estado Islámico. Permanece bajo vigilancia en un hospital y es acusado de terrorismo por la Fiscalía de NY
EFE / DPAWashington / Miami / Buenos Aires / Rosario
Noviembre 02, 2017

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mandó ayer dos mensajes muy claros tras el atentado del martes en Nueva York: que no descarta retomar el uso de la cárcel de Guantánamo enviando allí al sospechoso, un inmigrante uzbeko, y que quiere poner fin cuanto antes a la muy popular lotería de visados.
En el atentado, que consistió en un atropello múltiple en Manhattan y considerado el peor ocurrido en Nueva York desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, murieron ocho personas, cinco de ellas de nacionalidad argentina, y doce más resultaron heridas.
El sospechoso, un inmigrante uzbeko de 29 años que llegó a Estados Unidos en 2010 e identificado como Sayfullo Saipov, fue herido por disparos de un policía y permanece bajo vigilancia en un hospital de Nueva York.
La Fiscalía de Nueva York presentó ayer una acusación por terrorismo contra el presunto autor del ataque del martes.
Saipov es acusado de apoyo a la milicia terrorista Estado Islámico (EI), entre otros cargos, dijo el fiscal Joon Kim en una conferencia de prensa. Si es encontrado culpable, podría ser condenado a cadena perpetua.
El hombre admitió haber planeado el ataque desde hace dos meses y dijo que practicó una semana antes del incidente, en el que atropelló a quienes circulaban por una senda peatonal y de ciclistas con una camioneta alquilada y luego chocó contra un autobús escolar cerca del World Trade Center.
Durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, Trump llamó ayer a ser “mucho más duros e inteligentes” y “menos políticamente correctos”, al argumentar que ataques como el de Nueva York son el resultado de que gobiernos anteriores, particularmente el de Barack Obama, fueron demasiado permisivos con la inmigración y frente al terrorismo.
“Enviarlo (al sospechoso) a Guantánamo. Definitivamente lo consideraría”, comentó el presidente, quien calificó de “animal” al presunto terrorista, al ser preguntado al respecto por un periodista.
Durante la campaña electoral, Trump se mostró contrario a las liberaciones de presos y, además, prometió mantener y ampliar esa cárcel para llenarla, en sus palabras, de “tipos malos”.
Mientras, los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham han pedido al gobierno de Trump que el sospechoso del atentado en Nueva York sea tratado, “retenido e interrogado” como un “combatiente enemigo”, sin que le sean leídos sus derechos básicos, conocidos como “Miranda Rights”.
Según denunció ayer Trump, es necesario que los terroristas reciban sentencias mucho más duras y de manera más rápida, ya que, a su juicio, la justicia actual es “una broma y un hazmerreír”.
La Casa Blanca negó ayer que Trump, haya politizado el atentado de este martes en Nueva York, a pesar de sus críticas al senador demócrata Chuck Schumer, y de los lazos que ha establecido entre el ataque y sus prioridades en política migratoria.
Por otro lado, agentes del FBI estuvieron en las últimas horas en el edificio de Tampa, Florida (EU), donde vivió una temporada Saipov, el presunto autor del atentado perpetrado este martes en Nueva York, informaron ayer medios de esa ciudad de la costa oeste floridana.
Una bandera argentina y una belga, así como varias flores y ramos fueron colocados ayer en el lugar del ataque del martes en Nueva York para recordar a las víctimas.
El presidente de Uzbekistán, Shabkat Mirziyoyev, expresó ayer la disposición de su gobierno a colaborar en la investigación del atentado cometido el martes en Nueva York por un inmigrante de este país.
Por otro lado, el peor tiroteo masivo en la historia moderna de Estados Unidos, que causó 58 muertos y medio millar de heridos en un concierto al aire libre en Las Vegas (Nevada), cumple ayer un mes sin que la policía haya establecido aún el motivo de la masacre.
Así también, Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump, viajó a España, México, Cuba y Panamá en 2016, dentro de los numerosos viajes que le han llevado a ser acusado de lavado de dinero en la investigación sobre la supuesta intromisión de Rusia en las elecciones de 2016.
Según un escrito de la Fiscalía, Manafort y el que fuera su “número dos” en la campaña de Trump, Rick Gates, crearon una “red de entidades y cuentas bancarias” en diferentes países para ocultar los ingresos que obtenían del ex presidente ucraniano Víktor Yanukóvich (2010-2014), vinculado a Moscú.
Por otro lado, la CIA divulgó ayer cientos de miles de documentos obtenidos el 1 de mayo de 2011 durante la operación de captura del entonces líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en la que un equipo de las Fuerzas Especiales estadunidenses acabó abatiendo al terrorista en el complejo paquistaní de Abbottabad.
Macri pide compromiso total ante el terrorismo tras la muerte de argentinos
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, afirmó ayer que “no hay lugar para zonas grises” en el mundo actual e instó a comprometerse “de pies a cabeza” en la lucha contra el terrorismo, tras el atentado de este martes en Nueva York, en el que murieron cinco argentinos.
Por su parte, familiares, amigos y alumnos del centro donde estudiaron los cinco argentinos muertos el martes en el atentado terrorista de Nueva York les recordaron ayer por la noche prendiendo velas en su honor en la calle, junto a su antiguo instituto.
Trump llamó ayer a Macri, y le expresó sus condolencias por las cinco víctimas mortales argentinas en el atentado terrorista, informaron fuentes oficiales del país austral.
Así también, miles de personas acompañaron ayer a la familia de Santiago Maldonado, el joven desaparecido en Argentina durante una protesta hace justo tres meses y cuyo cadáver fue encontrado hace dos semanas, en una concentración para pedir justicia en el caso.