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Trump vuelve a acusar a “los dos bandos” de los choques del sábado en Charlottesville

“Hubo un grupo de un lado que fue malo y hubo un grupo del otro lado que también fue muy violento”, dice el presidente estadunidense en un agitado intercambio con los periodistas en el hall de la Torre Trump en Nueva York, el que fue su hogar hasta que llegó a la Casa Blanca. Por segundo día se congregaron en las inmediaciones de la sede del Ejecutivo centenares de manifestantes antiracistas. La extrema derecha celebró ayer las últimas palabras de Trump; el líder histórico del Ku Klux Klan David Duke agradeció en Twitter al presidente su “honestidad” y su “condena de los terroristas de izquierda”

EFE / DPANueva York / Washington / Los Angeles

Agosto 16, 2017

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, regresó ayer a su tesis original y culpó a “los dos bandos” de los choques violentos en Charlottesville (Virginia).
“Creo que hay culpa en los dos bandos. No tengo ninguna duda sobre ello”, dijo Trump en una tensa conferencia de prensa, marcada por las críticas a su tibia respuesta a la demostración de fuerza que grupos de la extrema derecha hicieron este fin de semana.
Trump, tras haber atribuido inicialmente responsabilidad a “múltiples partes”, finalmente había condenado este lunes de forma explícita al Ku Klux Klan (KKK), los neonazis y los supremacistas blancos que protagonizaron los incidentes.
Ayer, sin embargo, regresó a su impulso inicial en un agitado intercambio con los periodistas en el hall de la torre Trump de Nueva York, el que fue su hogar hasta que llegó a la Casa Blanca.
“Hubo un grupo de un lado que fue malo y hubo un grupo del otro lado que también fue muy violento”, dijo Trump.
“¿Qué pasa con la alt-left (izquierda alternativa) que atacó a lo que usted llama alt-right? ¿Tienen alguna culpa?”, espetó a una periodista.
El presidente estadunidense respondió así preguntado por la supuesta responsabilidad de la llamada “nueva derecha” -que le apoya de forma incondicional- en los disturbios del fin de semana.
Trump insistió en que no todos aquellos que acudieron a la convocatoria en Virginia son extremistas y aseguró que entre ellos hay gente “muy buena”.
“He condenado a los neonazis, he condenado a muchos grupos. Pero no toda esa gente eran neonazis, créame. No todas esas personas eran supremacistas blancos, ni mucho menos”, subrayó.
Trump recordó que muchos de los participantes en las concentraciones estaban allí para protestar por la retirada de una estatua de Robert E. Lee, un general confederado considerado un símbolo de la defensa de la esclavitud y el racismo, y acusó a la prensa de tratarlos de forma “absolutamente injusta”.
Minutos antes de volver a culpar a “los dos bandos”, el presidente había defendido su decisión de no señalar inicialmente a neonazis y supremacistas blancos como una muestra de seriedad.
La extrema derecha celebró ayer las últimas palabras de Trump, con el histórico líder del KKK David Duke agradeciendo en Twitter al presidente su “honestidad” y su “condena de los terroristas de izquierda”.
Mientras Trump hablaba a los periodistas en la torre que lleva su nombre, ayer comenzaban a congregarse en las inmediaciones del edificio centenares de manifestantes, en un segundo día de protestas contra el presidente en su regreso a Nueva York.
Trump, insinuó ayer que podría prescindir de su estratega jefe, Steve Bannon, un ideólogo de extrema derecha que fue crucial en algunas de sus medidas más polémicas y que en las últimas semanas ha perdido peso en la Casa Blanca, según informes de prensa.
“Veremos lo que pasa con el señor Bannon”, dijo Trump en declaraciones a la prensa en la torre que lleva su nombre en Nueva York.
Trump quien sigue perdiendo apoyo de los líderes económicos de EU, atacó ayer con dureza a los empresarios que esta semana han renunciado a su Consejo de Fabricantes Estadunidenses.
Tras la renuncia del director ejecutivo de la farmacéutica Merck, Kenneth Frazier, le siguieron en la noche del lunes el de Intel, Brian Krzanich, y Kevin Plank, del fabricante de ropa y accesorios deportivos Under Armour.!, los tres directores ejecutivos de grandes empresas del consejo asesor del presidente, como protesta por la reacción de Trump a la violencia de extrema derecha en Charlottesville.
Así también, la mayor federación sindical de Estados Unidos, AFL-CIO, abandonó ayer el Consejo de Fabricantes Estadunidenses, por la tibieza del mandatario respecto a los incidentes racistas en Virginia.
El sospechoso de atropellar a la multitud en la contramanifestación, James Alex Fields Jr, de 20 años y del estado de Ohio, ha sido acusado de asesinato en segundo grado y otros crímenes y se le denegó la fianza en una audiencia el lunes. El 25 de agosto será la próxima vista.
En tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, urgió ayer a combatir el racismo y la xenofobia, tras los incidentes en Charlottesville y las últimas palabras del palabras de Trump.
Trump protagonizó traspiés al retuitear a sus casi 36 millones de seguidores el mensaje del activista de extrema derecha Jack Posobiec, fiel seguidor del presidente e instigador de teorías conspirativas de alcance nacional como el “pizzagate”, que le valieron una ola de críticas; usuarios lo calificaron de fascista.
También el presidente reenvió –y luego eliminó- el tuit del lunes de una caricatura que mostraba un tren llamado “Trump” atropellando a un hombre llamado “CNN”.

Facebook elimina perfiles de
grupos supremacistas

La red social Facebook ha eliminado los perfiles en su plataforma de varios grupos supremacistas blancos y neonazis tras los disturbios racistas del pasado fin de semana en Charlottesville.
El medio digital Buzzfeed informó ayer, citando fuentes de Facebook, que la red social ha suprimido en los últimos días las páginas de colectivos como “Right Winged Knight”, “Awakening Red Pill”, “Physical Removal”, “Genuine Donald Trump”, “Awakened Masses”, “White Nationalists United” y “Vanguard America”.

EU no cancelará sus ejercicios militares con Corea del Sur

Estados Unidos aseguró ayer que no cancelará unos ejercicios militares que sus tropas y las surcoreanas tienen previsto iniciar el próximo lunes, a pesar de la insinuación de Corea del Norte de que tendrá ese factor en cuenta para decidir si retoma sus amenazas a la isla estadunidense de Guam.
El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha decidido suspender sus planes de atacar Guam con el fin de “desactivar la tensión” con Estados Unidos, y ha asegurado que quiere “observar un poco más” las acciones de Estados Unidos antes de ejecutar esa amenaza, según informó ayer la agencia estatal norcoreana, KCNA.