Europa Press Madrid El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fijaron ayer un plazo máximo de 30 días para alcanzar algún tipo de acuerdo comercial y, en particular, en materia de aranceles. La Oficina del dirigente canadiense ha señalado en un comunicado que Carney y Trump han … Continúa leyendo Trump y Carney fijan 30 días para un acuerdo arancelario, en el marco de la cumbre del G7
Junio 17, 2025
Europa Press
Madrid
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fijaron ayer un plazo máximo de 30 días para alcanzar algún tipo de acuerdo comercial y, en particular, en materia de aranceles.
La Oficina del dirigente canadiense ha señalado en un comunicado que Carney y Trump han establecido este plazo durante un encuentro que ambos mantuvieron ayer al margen de la cumbre de países del G7 que está teniendo lugar en la localidad canadiense de Kananaskis, y en el que han coincidido en la necesidad de acelerar las conversaciones con el objetivo de llegar a un pacto en materia comercial durante el próximo mes.
Así lo ha confirmado también el primer ministro en sus redes sociales donde ha asegurado que “espero continuar este trabajo en esta cumbre y en las próximas semanas”, si bien el inquilino de la Casa Blanca ha abandonado la cita con los países más industrializados del mundo debido a la reciente escalada bélica entre Israel e Irán.
Pese a ello, Trump aseguró horas antes que los dos países “pueden resolver algo” respecto a sus tensiones comerciales y, si bien afirmó ser un “amante de los aranceles”, también reconoció que Carney “tiene una idea más compleja, pero sigue siendo muy buena”. “Creo que vamos a lograr mucho”, señaló el mandatario.
No obstante, de no alcanzarse un acuerdo entre Washington y Ottawa, Carney ha mantenido que tomará medidas en represalia después de que Trump elevara al 50 por ciento el impuesto a las importaciones de acero y aluminio.
Por otro lado, Trump y el primer ministro británico, Keir Starmer, firmaron ayer desde Canadá, donde se está celebrando la cumbre de países del G7, el acuerdo comercial que los dos aliados presentaron a principios de mayo como “revolucionario” para ambos países y que prevé reducir los aranceles estadunidenses sobre exportaciones británicas.
“Con el presidente estadunidense hoy mientras firma la orden ejecutiva que protegerá a las empresas, los empleos y los trabajadores de Reino Unido. Mi gobierno está cumpliendo con lo prometido por Gran Bretaña”, ha anunciado el dirigente británico en su cuenta de la red social X.
Starmer se ha referido así a una orden que exime al sector aeronáutico británico de los aranceles del 10 por ciento anunciados por Trump a principios de abril, una importante medida para dos industrias estrechamente ligadas. Según recoge la agencia de noticias Bloomberg, las exportaciones británicas de vehículos verán reducidos los gravámenes estadunidenses del 27.5 por ciento al 10 por ciento a finales de junio sobre una cuota anual de 100 mil automóviles.
Von der Leyen y Trump apuran a sus negociadores para lograr un acuerdo entre la UE y EU
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Layen, mantuvo ayer un encuentro con el presidente estadunidense, Donald Trump, tras el que han anunciado que han ordenado a sus negociadores “acelerar” para lograr un acuerdo arancelario.
Von der Leyen se ha referido a las relaciones comerciales, afectadas por la amenaza de imposición de aranceles desde Washington, y ha revelado que “hemos ordenado a nuestros equipos que aceleren su trabajo para lograr un acuerdo bueno y justo”. “Hagamos que pase”, ha remachado.
Ambos dirigentes han abordado “cuestiones críticas” como la situación en Ucrania o el comercio bilateral. “La Cumbre del G7 es una oportunidad para mantener contactos buenos y profundos entre socios. He hablado con el presidente Trump de cuestiones críticas, desde Ucrania al comercio”, ha informado Von der Leyen en un mensaje publicado en redes sociales.
Trump y Von der Leyen se encuentran en desde Kananaskis, a las afueras de Calgary, en Canadá, donde asisten a la cumbre del G7.