A un año del ataque contra su gobierno, Recep Tayyip Erdogan vuelve a culpar al predicador Fethullah Gülen, que vive en Estados Unidos, de la intentona golpista de la noche del 15 al 16 de julio de 2016 y dice que no presta atención a lo que opinen Alemania y Reino Unido al respecto
DPAAnkara
Julio 16, 2017
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, cree que será posible reintroducir la pena de muerte en Turquía y añadió que las críticas de la Unión Europea (UE) no lo harán vacilar a la hora de firmar una ley en ese sentido.
“Si llega al Parlamento, y creo que será aprobada por el Parlamento, y luego me llega a mí la aprobaré sin dudar”, dijo Erdogan en un discurso ante el Parlamento al cumplirse el primer aniversario del intento de golpe de Estado en Turquía, mientras sus seguidores lo vitoreaban.
El mandatario brindó el discurso a las 2:32 hora local, la misma hora en que, hace un año, fue bombardeado el Parlamento por quienes se levantaron contra el Gobierno. Los dos principales partidos de la oposición -el CJP y el HDP- anunciaron que no participarían del evento.
“Personalmente no le presto atención a lo que dicen Hans y George. Le presto atención a lo que dicen Ahmet, Mehmet, Hasan, Hüseyin, Ayse, Fatma y Hatice”, añadió. Con “Hans y George” Erdogan se refiere a Alemania y el Reino Unido. La UE ha dejado en claro que una reintroducción de la pena de muerte significaría el final del proceso para incorporar a Turquía a la UE.
Además, Erdogan volvió a culpar al predicador Fethullah Gülen, que vive en Estados Unidos, de la intentona golpista en la noche del 15 al 16 de julio de 2016. “Tanto los miserables golpistas como aquellos que los pusieron en nuestra contra ya no tendrán paz”, dijo.
Previamente, en un acto en Estambul, el presidente turco había anunciado que los golpistas recibirán un duro castigo. Durante un acto conmemorativo en el Puente del Bósforo en Estambul señaló que “ningún traidor se quedará sin condena”. Añadió que la nación turca no dudará en “triturar la cabeza de aquellos que traicionan”.
Además, Erdogan anunció que los presos que sean acusados de haber participado en el golpe de Estado usarán al ser llevados ante los tribunales una vestimenta similar a la de los presos en la base estadounidense de Guantánamo, en Cuba.
Erdogan habló de la pena de muerte en varias oportunidades en el pasado. Sin embargo, poco después de su victoria en el referéndum constitucional hace tres meses, el tema desapareció de la agenda.
Este fin de semana se recuerda en Turquía el sofocamiento de la intentona golpista. De acuerdo con informes de los medios, cientos de miles de personas participaron en el evento en el Puente del Bósforo.
La oposición acusa al gobierno de haber destruido la Justicia
El líder opositor turco Kemal Kilicdaroglu acusó ayer al gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan de haber “aniquilado la Justicia” y lo responsabilizó de haber fracasado en evitar el fallido golpe de Estado del año pasado, cuyo primer aniversario se cumplirá en la madrugada local de este domingo.
“En vez de una rápida normalización, han generado un estado de emergencia permanente”, criticó Kilicdaroglu, presidente del Partido Republicano del Pueblo (CHP), el mayor de la oposición, durante una sesión extraordinaria del Parlamento en Ankara.
El líder opositor exigió que tengan que rendir cuentas aquellos que habían permitido que los golpistas y sus seguidores se infiltraran “en los puestos más sensibles del Estado”. De lo contrario, no se puede hablar de una auténtica regeneración, afirmó Kilicdaroglu en alusión al Gobierno.
Kilicadaroglu denunció que los intentos del Parlamento de investigar el fallido golpe de Estado fueron bloqueados, entre otros, por los jefes de seguridad del país.
El líder opositor encabezó la semana pasada una manifestación de protesta de cientos de miles de simpatizantes contra el estado emergencia y las purgas, y reclamó la restauración del imperio de la ley. La manifestación fue la culminación de una “Marcha por la Justicia” de 400 kilómetros entre Ankara y Estambul.
El diputado Ahmet Yildirim, del Partido Democrático de los Pueblos (HDP, prokurdo), calificó el estado de emergencia en el país como “otro golpe de Estado”.
El gobierno está organizando lo que denomina “marchas de unidad nacional” sobre el icónico puente sobre el río Bósforo, donde los golpistas dispararon y asesinaron a decenas de civiles en Estambul.
Camino a una de esas marchas, Omar, un simpatizante del gobierno de 50 años, dijo a DPA: “Los que están encarcelados o fueron purgados se lo merecen”.
“Queremos que todos los muertos sean vengados”, agregó el manifestabte. “Quisiera que la pena de muerte esté vigente, debe ser reinstaurada definitivamente”.
En la madrugada de este domingo, todas las mezquitas a lo largo de Turquía –unas 90.000–, convocaron a plegarias en memoria de los hechos ocurridos durante la noche del fallido golpe, cuando líderes religiosos convocaron a los civiles a tomar las calles.
Estados Unidos emitió ayer un comunicado en el que destacó la “bravura” de los ciudadanos de a pie que salieron a repudiar el golpe, pero también insinuó críticas contra el gobierno de Erdogan.