El canciller venezolano Samuel Moncada acusó el lunes a los dos países de estar trabajando con la CIA para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro e insistió en que existe “una conspiración internacional” contra el gobierno venezolano. Por su parte las dos naciones aludidas negaron el mismo día que estén actuando para afectar al país sudamericano
EFE / DPAWashington / Caracas
Julio 26, 2017

El canciller de Venezuela, Samuel Moncada, rechazó ayer las “excusas débiles” de México y Colombia, que han negado estar trabajando con la CIA para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, y advirtió de que la reunión de este miércoles en la OEA “es otro gatillo para detonar la violencia” en Venezuela.
“Ellos lo negaron, pero les puedo decir ya que esa negación del gobierno mexicano y del gobierno colombiano son absolutamente insatisfactorias”, dijo Moncada en una conversación telefónica con periodistas en la residencia del encargado de negocios venezolano en Washington, Carlos Ron.
El canciller hizo este lunes esa acusación contra México y Colombia al afirmar que el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, Mike Pompeo, dijo la semana pasada que estaba trabajando con esos dos países para, según Moncada, “derrocar al gobierno democrático de Venezuela”.
Tanto México como Colombia han negado que estén conspirando para afectar al gobierno venezolano, pero Moncada desacreditó ayer esas reacciones e insistió en que existe “una conspiración internacional contra Venezuela”.
“México y Colombia están trabajando en concordancia con el gobierno de los Estados Unidos para derrocar al gobierno democrático del presidente Maduro”, afirmó el canciller.
Además, advirtió de que las sanciones con las que ha amenazado el presidente estadunidense, Donald Trump, si sigue adelante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) en Venezuela, son restricciones “colectivas a todos los venezolanos” y suponen algo “inmoral” y “repudiable”.
El próximo 30 de julio los venezolanos están convocados a las urnas para elegir a los más de 500 miembros de una Asamblea Nacional Constituyente que redactarán una nueva Constitución y que tendrán facultades para reordenar el Estado sin que nadie pueda oponerse.
Mientras, el servicio de inteligencia siguió efectuando detenciones en la víspera del paro general de 48 horas para este miércoles y jueves, convocado por la oposición contra la redacción de una nueva Carta Magna. Ayer arrestó a dos magistrados recién juramentados por la Asamblea Nacional (Parlamento), Jesús Rojas Torres y Zuleima González, de los 33 jueces que designó el pasado viernes para sustituir en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a los magistrados en ejercicio, cuya legitimidad no reconoce la Cámara.
El secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien considera que el gobierno venezolano ha cometido “crímenes de lesa humanidad”, nombró ayer como asesor a un abogado que abrirá un debate sobre el tema en el organismo para dilucidar si se puede llevar a Venezuela ante la Corte Penal Internacional (CPI).
La oposición inicia la preparación de la huelga de dos días
Con compras nerviosas se preparan ayer los venezolanos para una huelga de 48 horas convocada por la oposición como protesta contra la ANC impulsada por el gobierno, mientras los manifestantes prevén evitar la normalidad en esos días.
Desde hace casi cuatro meses la nación caribeña se ha visto sacudida por una oleada de manifestaciones que se ha saldado con más de 100 personas fallecidas y, ante la convocatoria gubernamental a una constituyente, la oposición ha anunciado el recrudecimiento de estas protestas.
En tanto, el TSJ destituyó y ordenó ayer el arresto del alcalde opositor del municipio Diego Bautista Urbaneja (Lechería), Gustavo Marcano, por desconocimiento de una orden para evitar bloqueos de vías durante las protestas opositoras en su municipio.
Por su parte, Marcano expresó su desconocimiento a los magistrados que usurpan cargos en el TSJ y reiteró que no acatará las decisiones del Poder Judicial (Con información de Agencias).