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Sociedad  

Advierte experto sobre la pérdida del “Estilo Vallarta” por acelerada transformación urbana

Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma Guadalajara Puerto Vallarta, uno de los destinos de playa más importantes de México, enfrenta una transformación acelerada que amenaza con borrar parte de su identidad. Lo que durante décadas distinguió a este puerto -su arquitectura tradicional, su escala humana y una imagen urbana única conocida como “Estilo Vallarta”- hoy … Continúa leyendo Advierte experto sobre la pérdida del “Estilo Vallarta” por acelerada transformación urbana

Abril 30, 2026

Rebeca Pérez Vega / Agencia Reforma

Guadalajara

Puerto Vallarta, uno de los destinos de playa más importantes de México, enfrenta una transformación acelerada que amenaza con borrar parte de su identidad.
Lo que durante décadas distinguió a este puerto -su arquitectura tradicional, su escala humana y una imagen urbana única conocida como “Estilo Vallarta”- hoy se diluye frente a un boom inmobiliario que prioriza la rentabilidad sobre el arraigo, advierte el arquitecto y urbanista Óscar Morán Guillén.
“Hay una sustitución de escalas, donde antes había casas de uno o dos niveles, hoy surgen torres de ocho pisos que rompen la fisonomía del lugar, se están metiendo fórmulas de negocio inmobiliario que están metiendo escalas masivas donde se está dando una sustitución”, advierte el egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente.
Esta transformación no es menor. Afecta tanto la vida cotidiana como el valor cultural de un destino cuya principal riqueza, más allá del mar, ha sido su carácter.
“El atractivo de Vallarta no es solo la playa, es su imagen”, señala Morán, al advertir que ese distintivo ha sido clave en su posicionamiento turístico frente a otros destinos.
Puerto Vallarta cuenta con un polígono de centro histórico declarado desde 2018 como zona de protección patrimonial. Sin embargo, en la práctica, esa declaratoria no ha logrado frenar la demolición de fincas ni garantizar el cumplimiento de la normativa.
“Ni los instrumentos de planeación ni las estructuras mismas gubernamentales locales entendían lo que era las reglas del juego”, explica el arquitecto, quien radica en ese destino turístico desde 2012, desde donde ejerce como consultor independiente y promotor cultural.
Ante ese escenario de destrucción, surgió el Observatorio Ciudadano del Centro Histórico, una organización vallartense impulsada por vecinos y especialistas que busca documentar y frenar intervenciones irregulares.
“Fue una respuesta a demoliciones que no cumplían con la normativa y que se estaban dando ya de forma sistemática y muy natural”, apunta Morán Guillén.
El problema, sin embargo, rebasa lo local. La presión proviene de un mercado inmobiliario globalizado, donde gran parte de los compradores son extranjeros, principalmente de Estados Unidos y muchas de estas propiedades no están pensadas para habitarse, sino para operar como renta vacacional.
Esto genera una doble consecuencia: el desplazamiento de la población local hacia zonas periféricas sin infraestructura, y la pérdida del tejido urbano tradicional.
“La población local está siendo desplazada, y se tiene que ir cada vez más lejos a zonas que ni siquiera tienen una certeza jurídica”, advierte Morán Guillén.
La arquitectura vallartense -una mezcla de herencia serrana, influencias modernas y adaptación al entorno costero- fue clave en el posicionamiento del destino.
Obras de arquitectos como Juan Sordo Madaleno, Oriol Bohigas o Alejandro Zohn dialogaron con este lenguaje, integrando elementos locales en proyectos de mayor escala, que incluso están en la zona de protección y dentro del Inventario de Patrimonio Cultural del Estado. Ese equilibrio, hoy, se rompe, remarca el urbanista.
“El borrado del patrimonio arquitectónico de Vallarta es muy importante, tiene un impacto definitivamente, porque nos quita ese distintivo”, sostiene Morán.
A diferencia de otros destinos como Cancún o Los Cabos, donde el desarrollo turístico siguió modelos más estandarizados, Vallarta conservó durante décadas una identidad arquitectónica reconocible.
La falta de documentación y reconocimiento del patrimonio local también juega en contra. Muchas fincas con valor histórico o artístico no cuentan con protección efectiva, lo que facilita su sustitución.
“Se sabe muy poco del legado de la arquitectura vallartense, quiénes fueron los autores”, lamenta Morán Guillén, quien advierte que el propio Ayuntamiento de Puerto Vallarta, como la Secretaría de Cultura de Jalisco, deberían tomar un papel más activo y determinante en la protección de estos inmuebles de valor patrimonial.