El fenómeno es más notorio en los países emergentes por la falta de educación, poco nivel económico y cultural en combinación con la facilidad con que acceden los usuarios en la web
Abel Salgado
Junio 03, 2016
El coordinador del Laboratorio de Seguridad de la Información del Centro Tecnológico de la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leobardo Hernández Audelo, alertó que el uso de redes sociales permite al crimen organizado obtener información para el mercado ilegal de órganos, prostitución infantil y narcotráfico.
En conferencia de prensa por el Foro Nacional de Seguridad Conecta 2016, en el hotel Princess Mundo Imperial, informó que los cárteles mundiales entre sus divisiones está el narcotráfico, usan las redes sociales para la distribución y venta de drogas también “están utilizándolas para abrir nuevas divisiones en su red criminal”. Así, aprovechan el tráfico de personas, de órganos; así como secuestros reales o virtuales.
Sostuvo que el anonimato que ofrece internet permiten esos actos ilegales.
En el caso de tráfico de órganos está repuntando en comparación con la venta de estupefacientes. Los países del llamado tercer mundo son los preferidos, por la falta de educación, poco nivel económico y cultural en combinación con la facilidad y penetración de los usuarios al internet, hacen que se conviertan en blancos fáciles.
Con la información que suben a la red, crean una imagen que puede suministrar lo que el criminal busque. “La gente pobre lo primero que hace es abrir perfiles en redes sociales, pone sus fotos, comidas, a dónde va, a dónde estudia, qué hizo ayer o qué va a hacer mañana”.
Indicó que con ese cúmulo de datos hacen que el criminal interesado en el tráfico de órganos contrate a un especialista en romper candados de seguridad en las redes sociales. Niños y adolescentes son los más vulnerables porque en ese sector de la población poco se previene de la exposición en redes y sus riesgos.
El especialista en seguridad de la información detalló que incluso hay rifas de niños, además del mercado ilegal de la venta de órganos, o la trata de personas y la prostitución infantil. “Si tú te metes a la Deep Web hay precios, de un corazón, riñones, retinas”.
Citó como referencia que se ha encontrado en el mercado negro de órganos que una córnea tiene un costo de 845 mil pesos o 45 mil dólares.
La Deep Web o intenet invisible es la información que está en el espacio virtual pero no está clasificada y que sólo se puede entrar desde programas especializados.
Manifestó que las desapariciones forzadas podrían estar relacionadas a estas prácticas para la extracción ilegal de órganos “no es que las quieran extorsionar, simplemente las levantan y ya. Tienen los criminales una infraestructura bastante grande para extraerlos, preservarlos y venderlos. Después entierran los despojos en panteones multitudinarios”.
Dijo que este fenómeno se da lo mismo en Colmbia, México, Venezuela, Hondura u otros países “a ellos (criminales) no les importa dónde sea, entre más laxas sean las leyes, entre más corrompibles sean las autoridades, mejor porque es más fácil extraer las personas y desaparecerlas”.
Sostuvo que la tecnología debe estar acompañada de altos niveles educativos para comprender lo que se sube a internet, y aunque hay recomendaciones básicas como evitar exhibirse, la realidad es otra “la gente no lo va a hacer porque la gente disfruta haciéndolo, porque le gusta eso, es como ir contra la naturaleza humana”.
Sin embargo dijo que no todo estaba perdido porque a la par de educar a la población, los gobiernos deben invertir en seguridad cibernética.
De acuerdo con un último estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el 48 por ciento de la población en México tiene internet: “estamos ingresando por millones a la gente en internet cuando esa gente no tiene los niveles mínimos de educación”, dijo.
El ponente invitado del Grupo Dice Telecomonicaciones que llevó a empresas internacionales de seguridad en software, puntualizó que si el ciber crimen fuese una compañía legalmente constituida, sería la segunda empresa con más ganancias, con 15 billones de dólares anuales.