Responsabilizan a los desarrollos turísticos, inmobiliarios y a organismos gubernamentales como la CAPAMA
Karla Galarce Sosa
Junio 22, 2016
Una mortandad de peces se produjo en la laguna de Tres Palos y afectó a más de 400 familias dedicadas al cultivo de tilapia en el poblado Plan de los Amates.
Estimaron su pérdida en un millón de pesos, equivalente a unas 20 toneladas, que representa el 80 por ciento de la producción total, que sería cosechada en dos o tres semanas más.
Pescadores y acuacultores de la zona atribuyeron la afectación, a la contaminación de la laguna, provocada por las descargas de aguas residuales, la constante destrucción de los bosques de manglar, el creciente número de desarrollos inmobiliarios y a la reducción del cuerpo lagunar por el relleno de zonas de amortiguamiento que circundan el cuerpo de agua.
Desde el embarcadero del Plan de los Amates, fétidos olores de los peces muertos que yacen en la orilla de la laguna invitaban a cientos de garzas a darse “un banquete”. Miles de peces flotaban entre el tular que rodea las orillas del cuerpo de agua y otros tantos fueron arrastrados a otros puntos de la laguna.
El presidente de la Federación Unidos por la Dignificación de Los Pescadores, Bonifacio Díaz Alonso, comentó que la concentración de desechos en la laguna se debe a que la barra no ha sido abierta en los últimos dos años.
El líder de 380 pescadores que conforman la federación, comentó que la mortandad en los cultivos de peces se ha producido en otras ocasiones y mencionó el caso de la presa La Villita, donde hubo una mortandad de bagres en jaulas por la acumulación de los contaminantes hace seis años.
“Los que saben hablan del amonio que se asienta y que en situaciones extremas como ahora, donde el clima y la falta de oxígeno envenena el agua. Tenemos la esperanza puesta en lo que estamos haciendo y desde hace seis meses teníamos la tilapia para venderla en temporada de verano, pero ya no la tenemos”, lamentó durante una travesía en pangas para llegar a la zona donde sembraron los peces en enero pasado.
Acusó de obstrucción burocrática a dependencias federales como la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por impedir la apertura mecánica de la barra, por lo que hay concentración de desechos que provocan la muerte de millones de peces.
Mencionó que la advertencia que hizo la Comisión Nacional del Agua, a través de los ayuntamientos, fue de encarcelar a quien promoviera la apertura mecánica de la barra, un montículo de arena que divide la laguna con el mar, pues sólo se haría ante riesgo de inundación.
“La sequía, la acumulación de contaminantes, de sólidos como en el caso particular de la laguna de Tres Palos con el río que atraviesa la zona urbana, es minuto a minuto lo que está vertiendo contaminación, no hay un respiro para la laguna”, acusó ante el constante vertimiento de aguas negras que son arrastradas por el río de La Sabana que desemboca en ese cuerpo de agua.
Los pescadores exigieron una reunión con el gobernador, Héctor Astudillo Flores, para plantear el problema que representa la contaminación constante de la laguna y para pedir que les ayude a mitigar las pérdidas que tuvieron.
Las plantas tratadoras infringen la ley
“La laguna es un caso especial porque es del conocimiento de todos que no hay ninguna planta tratadora en las márgenes de la laguna que esté trabajando eficientemente. Todas las plantas están colapsadas y lo que estamos exigiendo es que traten el agua. Hay una violación flagrante a la ley, a las normas de la Comisión Nacional de Agua”, acusó.
Díaz Alonso calificó como monstruosa la contaminación originada por el deficiente tratamiento de aguas residuales y lamentó que quienes paguen las consecuencias sean los pescadores y carezcan de subsidios ante contingencias como las que provocan los desarrollos turísticos, los inmobiliarios y los propios organismos gubernamentales como CAPAMA.
“Los pescadores no tenemos ningún programa de apoyo, no tenemos ningún subsidio y con lo poco que apoyaban está cada vez más reducido. No se implementan acciones para mitigar las condiciones adversas en las que se encuentra la laguna ni nosotros como afectados”, señaló.
Comentó que los acuacultores estimaron las pérdidas el más de 20 toneladas de producto, cuyo costo oscila entre 45 y 50 mil pesos por tonelada.
Detalló que los integrantes de la federación sembraron en enero 22 mil carpas en 20 jaulas flotantes, pero que hasta ayer la pérdida había sido del 80 por ciento.
Más pérdidas
Para esa cosecha los socios de la federación estimaron unas 10 toneladas de producto, sin embargo otros acuacultores como la señora Priscila Amores, Pedro Quiñones, Juan Alcaraz y una decena de productores más, que representan a grupos de entre 15 y 20 personas, la siembra de tilapias era superior a la que hicieron los miembros de la Federación.
Los acuacultores reprocharon que los funcionarios no se percaten de las bondades que genera la laguna, entre las que mencionaron la producción de alimentos, estabilidad ambiental, el arraigo en sus comunidades, como “beneficios inmediatos”.
“Vale la pena invertir en la laguna. El gobierno tiene que verlo esa manera, que vale la pena porque es una inversión y lo que le pongan tendrá muchos beneficios sociales”, argumentó Bonifacio Díaz.
Los afectados destacaron que viven en carne propia todos los efectos de la desatención en la calidad del agua para la laguna.
La frustrada cosecha, programada para el verano, había sido programada para cuando los peces alcanzaran tallas que rebasaran los 20 o 25 centímetros de longitud, o que obtuvieran de 400 a 500 gramos de peso.
Pidieron préstamos para producir
Para los productores como el señor Pedro Quiñones, Priscila Amores, que no invirtieron como cooperativistas, sino como particulares, la alternativa para pagar el préstamo a la productora de crías de Tilapia, era pagar con una parte de la cosecha.
Los alevines que fueron sembrados apenas hace 12 días fueron trasladados de Atoyac sin pagar un anticipo; no obstante ahora tendrán que esperar el apoyo del gobierno.
“El sueño guajiro sería que nos pagarán la producción completa, pero vamos a esperar a ver qué nos puede dar el gobierno porque a río revuelto ganancia de todos menos de los pescadores”, ironizó Díaz Alonso.
Que se aplique la ley
Los afectados exigieron que se aplique la ley de tratamiento de aguas residuales para aquellos desarrollos condominales que cuentan con plantas tratadoras de agua, así como a la CAPAMA, pues insistieron en que descargan sus aguas crudas.
En el desplazamiento abordo de tres pangas, impulsadas con remo, los acuacultores se mostraron impotentes al ver que las jaulas donde observaban flotando decenas de peces muertos en ellas.
Los pescadores advirtieron que ante la falta de opciones para alimentar a sus familias, habrá un incremento de la delincuencia.
Bonifacio Díaz comentó que sostuvo una llamada telefónica con el director de Pesca y Acuacultura del gobierno estatal, Baltazar Ávila Sierra, quien se comprometió a concertar una cita con el gobernador para el próximo día jueves, dijo, de la que no se estableció una hora, ni tampoco se dijo dónde se realizaría.
Recordaron que desde que comenzó a construir las casas la empresa Geo comenzó la decadencia en sus volúmenes de pesca. “Después de que llegó Geo y ese monstruo, comenzó el colapso para los pescadores. Aquí se pescaban cacán, sábalo, mojarra blanca, curvina, berrugata, pero de las especies que aún se encuentran, la más común es la tilapia, que es una especie introducida, pero de las especies que entraban del mar ya no hay el camarón de Castilla, y quien encuentra un robalo se gana un trofeo”, expresaron.
Los pescadores insistieron en que la contaminación es el problema principal en la laguna. Advirtieron en que insistirán en su saneamiento, que se aplique la ley a quienes destruyen los manglares, porque cada vez que se sienta un desarrollo se afecta la flora que hay en esa área.
El más reciente acontecimiento que disgustó a los habitantes del Plan, fue el vertimiento de millones de toneladas de piedra y tierra para rellenar una amplia extensión de una zona de amortiguamiento de la laguna de Tres Palos y que supuestamente son desechos del Macrotúnel. Allí, afirmó el comisariado municipal Valentín Morales Ortiz, están rellenando un terreno donde había pozas de agua y que servían como espacios para los cultivos en jaulas flotantes, pero que por los robos dejaron de sembrar.