Redacción Francisco Armendáriz Toledano, investigador del Instituto de Biología (IB) de la UNAM, es uno de los expertos en descubrir y caracterizar la especie microscópica que fue colectada como parte de una serie de muestreos realizados durante dos años en la ladera suroeste de la Mujer dormida. El científico participa en un proyecto sobre … Continúa leyendo Coadyuva investigador de la UNAM a descubrir y caracterizar “estrella microscópica” en el Iztaccíhuatl
Abril 08, 2026
Redacción
Francisco Armendáriz Toledano, investigador del Instituto de Biología (IB) de la UNAM, es uno de los expertos en descubrir y caracterizar la especie microscópica que fue colectada como parte de una serie de muestreos realizados durante dos años en la ladera suroeste de la Mujer dormida.
El científico participa en un proyecto sobre los tardígrados, considerados los constructores de suelo, que se efectuó en el lugar en colaboración con Alba Dueñas-Cedillo, Jazmín García Román y Rodolfo J. Cancino-López, de la Universidad Autónoma de Nuevo León; así como Enrico Alejandro Ruiz, del Instituto Politécnico Nacional.
Realizaron expediciones mensuales a la montaña para monitorear los cambios en la presencia de tardígrados según la altura, variaciones en la diversidad, vegetación, animales, temperatura y humedad.
En entrevista, el universitario explicó que Minibiotus citlalium lleva el nombre náhuatl citlati, que significa estrella. En su exterior presenta suajes o “adornos” de este astro. Gran cantidad de la fauna que encontramos es nueva y desconocida para el mundo.
El también presidente de la Sociedad Mexicana de Zoología detalló: esta especie fue encontrada en el Iztaccíhuatl, y también se han ubicado en el Ajusco; las montañas tienen un origen geológico similar, pero separadas por planicies, lo cual refiere procesos históricos importantes.
Se pensaba que los tardígrados, mejor conocidos como osos de agua, estaban en cualquier lugar y que solamente los microhábitats los filtran, es decir, se creía que eran cosmopolitas. En la “Mujer dormida” se documenta que esta idea no es cierta y que el ambiente es un factor esencial para su presencia, precisó el especialista de la Colección Nacional de Insectos del IB.
Flujo de nutrientes
Hasta hace dos décadas, manifestó, era un grupo poco estudiado, de tamaño pequeño, pues miden menos de un milímetro y requieren condiciones de abundante humedad y agua. Se les considera limnoterrestres porque habitan en sitios que mantienen ciertos niveles de este elemento, pero también son acuáticos de cuerpos continentales, marinos y salobres.
Detalló que son un puente para el flujo de nutrientes que toman las bacterias o los hongos hacia las siguientes cadenas alimenticias, a fin de beneficiar a los animales que se encuentran en el bosque o la selva.
Además de encontrar una decena de nuevas especies de osos de agua, de las cuales la primera en ser presentada es Minibiotus citlalium –en la revista Diversity–, el análisis del suelo, sustrato y hábitats les permitieron ver que todas las comunidades de tardígrados que estaban sobre musgos que crecen en corteza tienen más especies.