Francisco Morales V. / Agencia Reforma Ciudad de México Mientras el cine hecho por mexicanos destaca en el extranjero, en casa reprueba. Tres pilares de la cinematografía nacional, el Imcine, la Cineteca Nacional y el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), avanzan en algunos de sus objetivos sustantivos sin rumbo claro y por inercia, apunta … Continúa leyendo Cuestiona la Auditoría federal los avances y logros de las instituciones de cine
Julio 02, 2017
Francisco Morales V. / Agencia Reforma
Ciudad de México
Mientras el cine hecho por mexicanos destaca en el extranjero, en casa reprueba.
Tres pilares de la cinematografía nacional, el Imcine, la Cineteca Nacional y el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), avanzan en algunos de sus objetivos sustantivos sin rumbo claro y por inercia, apunta la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
De acuerdo con el más reciente informe de la ASF, dado a conocer ayer, las tres entidades no pudieron acreditar que, durante 2016, contaron con la revisión de programas, indicadores y metas necesarias para realizar y medir sus tareas de desarrollo social.
En el caso del CCC, por ejemplo, la Auditoría apunta: “(En Centro) avanzó marginalmente en la atención del problema relativo a la insuficiencia de recursos humanos para renovar y fortalecer la formación de cineastas, ya que prestó sus servicios educativos de forma inercial”.
Destaca, además, que no pudo comprobar que tiene criterios para identificar el perfil de sus aspirantes; no diseñó indicadores y metas para medir la trayectoria académica de sus alumnos ni tampoco pudo comprobar que sus planes de estudio fueron evaluados por su director general (en 2016, Henner Hofmann) y aprobados por el Consejo Directivo.
“(Tampoco cuenta) con los mecanismos de seguimiento que permitieran comprobar que los egresados se incorporaron al mercado laboral, con el objetivo de realizar obras audiovisuales con contenido artístico, lo cual implica que el centro no pueda determinar en qué medida la formación de cineastas contribuyó al desarrollo del cine nacional”.
Sobre el Imcine se expresa algo similar: “En 2016, el Imcine realizó de forma inercial la promoción de la producción de cortos y largometrajes, así como de la distribución y exhibición de películas”.
De acuerdo con la ASF, aunque el Instituto acreditó plenamente los apoyos que otorga, su falta de indicadores, metas y parámetros no le permiten saber si lo que realizó contribuye significativamente al desarrollo de la industria.
Tampoco acreditó que revisó sus atribuciones para coordinar la producción, distribución y exhibición de cine de acuerdo con las disposiciones más recientes de la Ley Federal de Cinematografía, entradas en vigor en diciembre de 2015.
De la Cineteca, se constató que acrecentó significativamente su acervo, pero también cuestionó su falta de instrumentos para medir su progreso.
“(Su fideicomiso) careció de indicadores, metas e información para evaluar la preservación, en términos del rescate, conservación, protección y restauración, la difusión y la promoción de ese patrimonio”, se expone. Y se señaló la falta de manuales de procedimientos para operar los procesos que manda la ley, además de carecer de una definición conceptual de qué debe entenderse por preservación del patrimonio cinematográfico.