El presidente de la asociación Salvemos la Isla de Ixtapa, Ignacio Maciel Castro, alertó sobre la destrucción del hábitat de anidación en playa Coral debido a la deforestación de mangle y al rastrillaje descontrolado de la arena
Junio 22, 2026
Brenda Escobar
Zihuatanejo
El presidente de la asociación civil Salvemos la Isla de Ixtapa, Ignacio Maciel Castro, denunció que la negligencia de los restauranteros y la omisión de las autoridades federales están poniendo en riesgo crítico la actual temporada de anidación de la tortuga carey en la playa Coral, catalogada como uno de los santuarios de reproducción más importantes para esta especie en peligro de extinción en todo el Pacífico mexicano.
Ayer domingo, vía telefónica, Maciel Castro lanzó un enérgico llamado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, (Semarnat), para que realice una revisión profunda y urgente de las concesiones y la situación legal de los restaurantes que están construidos en esa playa.
Acusó que, para expandir sus negocios, los empresarios deforestaron la vegetación nativa de mangle y huizache, reduciendo drásticamente el hábitat natural donde la tortuga acostumbra a depositar sus huevos.
“Yo soy muy radical en esto, para mí, si no quitan los restaurantes de allí, que fueron los que invadieron el hábitat de reproducción, no vamos a avanzar mucho si realmente se quiere salvar a la especie de la extinción”, aseveró tajante Maciel Castro, tras señalar que los restaurantes originalmente tenían sus permisos en la playa Varadero y terminaron pasándose a la playa Coral.
“De una franja original de 240 metros utilizables para las tortugas, actualmente sólo quedan unos 80 metros lineales debido a la ocupación de estos restaurantes”, lamentó.
Enseguida, el líder de la organización ambientalista detalló que uno de los problemas más severos y cotidianos es el descontrol en el mantenimiento de la playa por parte de los trabajadores de estos restaurantes.
Explicó que realizan el rastrillaje de la arena a cualquier hora, “desde las 5 de la mañana hasta altas horas de la noche”, rompiendo los acuerdos previos establecidos con la dirección municipal de Ecología para salvaguardar el área, “esta limpieza a destiempo borra por completo las huellas que dejan las tortugas al salir del mar, lo que impide que yo pueda localizar los nidos a tiempo para protegerlos del saqueo o de daños accidentales.
“El rastro queda perdido completamente, barrido, y encima ponen mesas arriba, camastros y todo; si no encontramos el nido, corremos el riesgo de que se lleven los huevos, o sencillamente que en dos meses estén naciendo las tortuguitas debajo de las mesas de los restaurantes”, alertó.
Cifras de la temporada y liderazgo regional
A pesar de las hostilidades del entorno, Maciel Castro informó que la temporada de anidación, que inició formalmente el pasado 24 de mayo con el primer nido detectado, se mantiene estable, aunque con una ligera disminución en comparación con el año pasado, “hasta el momento, el campamento contabiliza siete nidos bajo resguardo, mientras que en el mismo periodo del ciclo anterior se registraban nueve”.
El conocido animalista recordó la responsabilidad ambiental que recae sobre el municipio, ya que la isla de Ixtapa es el punto número uno en conservación de la tortuga carey dentro del Pacífico mexicano gracias a las labores de protección comunitaria, llegando a registrar temporadas con salidas de hasta 20 ejemplares en jornadas clave, al tiempo que reiteró que la última palabra la tiene el gobierno federal para hacer valer la ley y evitar el colapso del santuario, “porque si esto sigue así, definitivamente vamos a perder para siempre a la tortuga carey y sería una lástima muy grande”, apuntó.