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Miércoles 15 de Julio de 2026

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Sociedad  

Destaca el director del Iecan la gran importancia de tratar a tiempo el linfoma

El padecimiento es un cáncer que se desarrolla cuando son atacadas las células defensivas del sistema inmunológico, que afecta principalmente el sistema linfático como los ganglios, bazo, glándula timo y la médula ósea

Mariana Labastida

Septiembre 15, 2017

 

Al año en promedio se detectan 20 nuevos casos de linfoma en el Instituto Estatal de Cancerología (Iecan), de los cuales la mitad son niños entre 4 a 15 años, en su mayoría con posibilidades de eliminarlo, no así con adultos en los que el índice de mortalidad es del 60 por ciento.
Hoy, Día Mundial del Linfoma, el director del Iecan, Marco Antonio Jiménez López, indicó que el principal síntoma es temperatura constante todas las tardes que no cede a tratamiento médico. Por lo que recomendó que ante dicho síntoma se acuda al oncólogo para descartar padecer este tipo de cáncer.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo, en 2015 fallecieron 8.8 millones de personas. En 2012 se produjeron 14 millones de nuevos casos en el mundo y se prevé que aumente un 70 por ciento en los próximos 20 años. Aproximadamente el 70 por ciento de las muertes por cáncer se producen en países de ingresos medios y bajos.
El linfoma es un cáncer que se desarrolla cuando son atacadas las células defensivas del sistema inmunológico, que afecta principalmente el sistema linfático como los ganglios, bazo, glándula timo y la médula ósea. El cual es tratado con quimioterapia, medicación, radioterapia y, en algunos casos, trasplante de células madre.
En el Iecan anualmente se registran en promedio 20 casos nuevos de pacientes con linfomas, la mitad de ellos menores de edad, principalmente niños. Es un padecimiento poco frecuente en la población, dijo el director del Instituto, sin embargo se presenta en niños debido a que su vulnerabilidad al estar en desarrollo su sistema inmunológico que es precisamente el que afecta este tipo de cáncer.
Los problemas respiratorios pueden ser un síntoma de este padecimiento cuando después del tratamiento la inflamación de los ganglios no cede y es mayor de dos centímetros, “es cuando podríamos sospechar de un problema” , indicó el especialista.
Fiebre, sudoración, palidez y anemia son algunos de los síntomas de alerta de los linfomas. Si la fiebre que persiste luego de descartar otras enfermedades, por arriba de 38 grados que no cede con medicamento se puede sospechar de cáncer de linfoma.
La detección de este tipo de cáncer en niños y adolescentes se da en etapas tempranas, en las cuales con el tratamiento se tiene un alto porcentaje de recuperación. El 12 por ciento de los linfomas en niños y adolescentes de de tipo Burkitt y “normalmente ceden bastante bien” al tratamiento. En el caso de tipo Hodgkin es más complicado el tratamiento.
Con los adultos, que en su mayoría llegan a atención médica en etapas terminales por ello el índice de mortalidad se eleva hasta el 60 por ciento de los casos.
Jiménez López consideró que los linfomas se detectan en las primeras etapas porque “rápidamente da síntomas”, principalmente porque aparecen ganglios en la parte del cuello.
Un poco más difíciles de diagnosticar es cuando se presenten en el tórax, pero se puede diagnosticar porque el paciente tendrá dificultad para respirar y una sensación de opresión en el pecho.
En casos graves presentan lo que llaman síndrome de vena cava que es una hinchazón de una parte superior de pecho y saltan las venas por la opresión de las venas por el tumor. “Estos son casos de urgencia”, si un niño presenta estos síntomas es urgente la revisión oncológica para descartar que se esté desarrollando un cáncer.