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Detectan carencias en educación sexual en la Ciudad de México

Selene Velasco / Agencia Reforma Ciudad de México Ante la falta de educación sexual y mecanismos que impidan el fácil acceso a la pornografía, en la Zona Metropolitana del Valle de México se ha registrado su consumo entre menores, incluso desde los 10 años. En días recientes, en la Comisión de Derechos Humanos se presentó … Continúa leyendo Detectan carencias en educación sexual en la Ciudad de México

Octubre 09, 2023

Selene Velasco / Agencia Reforma

Ciudad de México

Ante la falta de educación sexual y mecanismos que impidan el fácil acceso a la pornografía, en la Zona Metropolitana del Valle de México se ha registrado su consumo entre menores, incluso desde los 10 años.
En días recientes, en la Comisión de Derechos Humanos se presentó la investigación Nopor.ser Hombre: Masculinidades, Pornografía y Relaciones Afectivo Eróticas, de la asociación civil Gendes.
“La edad media en la que se produce el primer consumo de pornografía en la Zona Metropolitana es de 13 años; 12 por ciento la ha visto antes de los 10 años y 71 por ciento lo vio por primera vez entre los 11 y los 15 años”, concluyó el estudio.
A partir de encuestas y grupos focales, también se expuso la facilidad para acceder a contenidos pornográficos.
La forma más común de hacerlo es a través del celular, en un 84.1 por ciento de los casos.
“Si consideramos la edad, queda evidente una diferencia generacional: los menores de 18 años ven pornografía en su celular en un 96 por ciento, mientras que los mayores de 18 lo utilizan en un 82.5 por ciento, pero el uso de la computadora también tiene una participación importante, representando 16 por ciento”, señala el estudio.
Durante las encuestas y grupos, los participantes evidenciaron que seis de cada 10 tuvieron su primera experiencia observando pornografía sin intención de hacerlo, en su mayoría, por seguir a amigos.
La investigación además planteó la correlación entre el consumo de pornografía para sustituir la escasa educación sexual.
“La pornografía, los grupos de pares y el internet llenan un vacío educativo sobre sexualidad, principalmente, aquel vinculado al acto sexual en sí mismo, aspecto al que los espacios institucionales o familiares solamente se acercan desde una posición reguladora, prohibitiva y estigmatizante, a partir de vincular a la sexualidad con posibles riesgos para la salud de las y los jóvenes”, concluyeron los investigadores de Gendes.
La educación sexual que han recibido los encuestados, añadió, ha estado dirigida a la prevención de infecciones de transmisión sexual y prevención del embarazo, pero no para brindar una orientación adecuada.