EL-SUR

Lunes 13 de Julio de 2026

Guerrero, México

Sociedad  

El Estado tolera la explotación de adolescentes por el crimen organizado, denuncian ONG

El Estado mexicano tolera que adolescentes participen como halcones o como informantes de grupos criminales, una de las peores formas de trabajo infantil, denunciaron representantes de organizaciones de la sociedad civil. Nashieli Ramírez, de Ririki Intervención Social, afirmó que los adolescentes son parte de las filas de grupos como Los Tequileros y La Familia Michoacana … Continúa leyendo El Estado tolera la explotación de adolescentes por el crimen organizado, denuncian ONG

Junio 13, 2017

El Estado mexicano tolera que adolescentes participen como halcones o como informantes de grupos criminales, una de las peores formas de trabajo infantil, denunciaron representantes de organizaciones de la sociedad civil.
Nashieli Ramírez, de Ririki Intervención Social, afirmó que los adolescentes son parte de las filas de grupos como Los Tequileros y La Familia Michoacana en Guerrero, y de Los Zetas en Tamaulipas, pero también, se envuelven en la actividad de los grupos de huachicoleros en Puebla.
“Hay una incorporación cada vez más intensa de adolescentes y ya muchas veces preadolescentes, entre los 12 años, a las mafias y a las organizaciones del crimen organizado”, afirmó.
“Les dicen los radistas, los radiólogos, traen los radios, halcones, avisan, informantes. Tenemos rodeadas las redes de fotos de los niños con las armas incorporados en esto. Esto es trabajo infantil ligado a conflicto en este país”.
Ramírez sostuvo que si bien la proporción de mujeres que participan en estas labores sigue siendo de una por cada nueve hombres, es algo que no se veía hace 10 o 15 años.
El terreno criminal, precisó, es de alta explotación, sin matices, por lo que se debe erradicar, pues el Estado no puede permitir que los niños y adolescentes se vean obligados a involucrarse.
La activista lamentó que el tema siga viéndose únicamente desde el ámbito de la seguridad y no desde la protección, cuando son las peores formas de explotación laboral.
La incorporación de los niños en el proceso huachicolero, añadió, también debe ser visto como explotación laboral y trabajo infantil derivado de conflicto.
“Les están pagando 12 mil pesos, en la cadena de valor del huachicol va igual desde el informante, los que están dando avisos, los que están viendo en las esquinas, hasta quien está vendiendo”, mencionó.
Otro ámbito de preocupación, afirmó, son los menores migrantes centroamericanos, que llegan al país huyendo de conflictos en sus países de origen, y se están incorporando a la economía informal en México, sin que tengan acceso a la educación.
Alfonso Poiré, de Save the Children, dijo que lo fundamental para entender el trabajo infantil en México es que la mayoría de los niños y las niñas en el país son pobres. (Silvia Garduño / Agencia Reforma / Ciudad de México).