Hace 5 mil años llegaron a habitar en su territorios los primeros pobladores, afirman en el Seminario sobre la puesta en valor del patrimonio cultural y natural de Acapulco
Julio 21, 2025

Ramón Gracida Gómez
Acapulco tiene vestigios de pobladores que llegaron a habitar su territorio hace 5 mil años, expuso el arqueólogo adscrito al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Guerrero, Cuauhtémoc Reyes, durante la sesión del viernes del Seminario sobre la puesta en valor del patrimonio cultural y natural de Acapulco.
En el auditorio del Fuerte de San Diego, el especialista enlistó los sitios con petrograbados del municipio, el más reciente descubierto hace unos días en la comunidad de Xaltianguis, casi todos expuestos a problemas de deterioro por basura, construcción o crecimiento urbano.
Informó que Guerrero tiene 3 mil 400 sitios arqueológicos en distintas regiones del estado, aunque algunas no han sido exploradas a profundidad, como la Sierra por “peligrosa”, de las cuales 300 son “manifestaciones gráfico-rupestre”.
Frente a unas 50 personas, entre ellas el director de Cultura municipal, Christopher Brito, la ambientalista Robin Sidney, el escultor Jorge Alfaro, y el integrante Humberto Díaz, el arqueólogo del INAH Guerrero señaló este viernes en la tarde que la pintura rupestre ubicada en la colonia 5 de Mayo, en La Sabana, hay representaciones que datan del periodo del año 200 al 750 después de Cristo (d.C.).
En la Unidad Habitacional El Coloso hay símbolos de Venus que se pueden ver desde la calle, “en un lugar bastante desprotegido” por el crecimiento poblacional; en la avenida Peña Blanca de la misma unidad habitacional también hay vestigios registrados.
De las conocidas pinturas en un extremo de la bahía de Puerto Marqués que van del año 200 al 750 d.c., el especialista contó que una de las rocas se desprendió a consecuencia del paso del huracán John de septiembre pasado.
En la misma bahía, pero en Majahua, se encontraron piezas cerámicas, del año 2 mil 450 antes del Cristo (a.c.), “muy temprana esta cerámica, una de las primeras en Mesoamérica”.
En la zona de Caleta-Caletilla hay una piedra con petrograbados que tiene constantemente basura y las personas se orinan en el área pese al anuncio de no hacerlo.
En la colonia Jardín Mangos, la zona poniente del municipio, se encuentra un petrograbado dentro de una casa particular, “muy posible que hubiera habido otros petrograbados con aspectos culturales arqueológicos aquí en el lugar, “pero todo se perdió por el crecimiento desordenado de la población”.
En la playa Magallitos, en Pie de la Cuesta, el hallazgo se ha podido preservar porque es difícil de acceso para el público en general.
En la isla de la Roqueta hay “rastros” de la cultura olmeca y hay una teoría de uso de embarcaciones de hace más de 4 mil años por la presencia de huesos de peces de mar abierto, aunque también existe la posibilidad de que esos huesos hayan llegado a las costas por sí solas.
En el barrio de Tambuco del fraccionamiento Las Playas hay un petrograbado dentro de un predio particular, a un costado de la Facultad de Ecología Marina de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), que está en “peligro” por una construcción.
En la histórica colonia La Mira, un petrograbado también está dentro de un predio particular y la piedra es usada como pileta.
En el hotel Boca Chica, de la playa Caletilla, hay una piedra enorme con cuentas lunares.
Otros vestigios se encuentran en Zapotillo y en el pueblo La Sierrita, este último hacia el norte del municipio.
Esta semana, contó Reyes, se supo de imágenes de petrograbados en la comunidad del Acapulco Rural, Xaltianguis, que no ha ido a conocer aún hasta ayer.
Por último, el arqueólogo se explayó en el significado de Palma Sola (800 a.c-800 d.c.), sobre todo en una piedra con varios elementos que en resumen representa una imagen de Acapulco, el mar, los ríos y las lagunas.
“Palma Sola fue visto por los antiguos pobladores de Acapulco como el axis mundi, o eje del mundo o universo, que enlazaba el plano terrestre donde vivimos los mortales con los divinos, tanto arriba como abajo, y fungía como intermediario para asegurar la supervivencia”.
Reyes señaló que Acapulco fue poblado alrededor del año 3 mil a.c., “es decir, tiene una ocupación continua de hace 5 mil años”, refutando la idea de que los españoles la fundaron y puntualizando que la razón fue la “abundancia” de recursos naturales.
Uno de los organizadores del seminario y promotor de la declaración oficial del Centro Histórico de Acapulco, el arquitecto Manuel Ruz Vargas, dijo que este programa que inició en enero pasado tiene como objetivo formar “guardianes del patrimonio” del municipio.
Su colega y coorganizador del seminario, Luis Ramos, enmarcó la exposición del arqueólogo Reyes Álvarez en los estudios de “descolonización” que se apartan de la visión eurocentrista de la historia.