Han disminuido de 22 a seis el número de campamentos que aún realizan labores de conservación
Karla Galarce Sosa
Agosto 17, 2017

El presidente de la Mesa Guerrerense de Protección y Conservación de la Tortuga Marina, Víctor Verdejo Ramírez, señaló desinterés de las autoridades ambientales estatales y federales, por la conservación de esas especies en peligro de extinción, pues hace dos años que comenzó la actual administración estatal, los recursos del programa destinado a los campamentos no han sido entregados, o la entrega ha sido parcial.
Sin precisar montos, el ecólogo marino señaló que como consecuencia de la falta de apoyos, por parte de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales de Guerrero (Semaren), como de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) disminuyó de 22 a seis el número de campamentos que aún realizan labores de conservación; en contraste, aumentó el número de saqueadores y captores de tortugas.
“El problema del saqueo aumentó de dos años a la fecha, porque si estábamos en un 50 por ciento de recolección de nidos, en la mejor época y contábamos con incentivos, colaboradores y cuatrimotos, ahora recolectamos, entre todos los campamentos de Guerrero apenas un 20, 10 por ciento de los nidos que llegan a costas de la entidad”, lamentó el representante de la organización.
Criticó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no encabece operativos contra el tráfico de quelonios marinos o los huevos en las costas de la entidad y en cambio, promueva inspecciones que derivan en multas “impagables” contra los campamentos con menos recursos pues los montos alcanzan los 46 mil pesos.
Advirtió que los ex colaboradores de los campamentos podrían dedicarse al tráfico de esa especie, pues cada tortuga muerta es pagada hasta en 500 pesos, o sus nidos en unos 20 pesos por docena. Cada nido llega a contar con más de cien huevos, cuyo precio en el mercado alcanza los 50 pesos por docena.
Verdejo Ramírez recordó que como organización, recibieron hace casi cuatro años, cuatrimotos, vales de gasolina, y GPS para la temporada de ese año, pero desde entonces no han tenido apoyos similares.
“Ese mismo año, cuando era secretario el maestro Carlo Toledo Manzur, la Conanp también nos ayudó con los recursos del PET (Programa de Empleo Temporal), que consistía en el pago de 78 días de trabajo para 22 personas –hombres y mujeres– y 25 mil pesos en material para algunos de los campamentos, pero éste año estamos de manos cruzadas porque nos han dicho que no habrá recursos a pesar de que hicimos las solicitudes a la secretaria de Semaren (Karen Castrejón) y a la Conanp, porque ellos emiten convocatorias y nosotros entregamos las solicitudes”, detalló.
Lamentó que con la falta de los recursos del PET ahora las colectas disminuyan dramáticamente, pues hace tres años habían reunido desde el 5 de julio que oficialmente comienza la temporada de desove de tortugas de la especie golfina, unos 2 mil 700 nidos, y ahora lleven apenas 350.
“Nosotros llegamos a ser hasta 14 personas que hacíamos recorridos nocturnos y que traíamos los nidos solo de éste campamento, pero ahora somos cuatro y recolectamos apenas unos ocho, nueve nidos en una noche, además que la cuatrimoto que tenemos está descompuesta y recorremos una distancia menor porque vamos a pie”, declaró.
“Caminando, continuó, colectamos lo que podemos y eso provoca que los compañeros de otros campamentos no los vuelvan a abrir porque están en las comunidades, donde no llegan turistas o personas interesadas en hacer liberaciones como aquí”.
Detalló que los campamentos que han realizado de manera ininterrumpida las actividades de conservación de las tortugas golfina y laud son Tortugas al mar, ubicado en Coyuca de Benítez; el campamento de la escuela de Ecología Marina de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG); dos localizados en Juluchuca y San Valentín, municipio de Petatlán; Playa hermosa, de Bonfil; y Playa Larga en Barra Vieja.
Víctor Verdejo dijo que ante la incertidumbre de los apoyos, los encargados de los campamentos El Sireno y Playa Ventura, ambos ubicados en la Costa Chica, podrían no abrir más éste año.
Ayer en la tarde, éste medio realizó una visita al campamento de Verdejo Ramírez, Playa Larga.
Medio centenar de turistas llegaron a las 6 de la tarde para ser parte de la liberación de crías de tortuga que nacieron el miércoles en la madrugada.
Antes de la liberación, el ecólogo Marino ofreció una charla de unos 15 minutos en la que explicó a los turistas la importancia de conservar especies en peligro de extinción y qué ha provocado tal situación.
“El peligro para éstos quelonios no está en el mar, está en la playa y casi todo es causado por el hombre, por el robo de nidos, por la matanza de tortugas, por el interés de portar artículos de piel y por el aumento de edificios cerca de la playa”, dijo a un nutrido grupo integrado con una treintena de niños, jóvenes y adultos.
Luego de que explicó cómo debían manipular al pequeño animal recién nacido, los turistas se trasladaron a la playa y liberaron poco más de 50 tortuguitas minutos antes del ocaso, cuando los últimos rayos de sol se acercaban al horizonte que parece unir el mar con el cielo.