Un equipo de expertos encabezado por Fernando Ruiz Gutiérrez publicó el pasado 31 de julio en la Revista Mexicana de Mastozoología el artículo de investigación Redescubrimiento del “extinto” conejo de Omiltemi
Agosto 05, 2025

Rosendo Betancourt Radilla
Llanos de Tepoxtepec
Ejidatarios de Llanos de Tepoxtepec y conservacionistas de la organización Wild Felids Conservation instalaron cámaras trampa en ese ejido de la sierra de Chilpancingo, en busca del jaguar y del conejo de Omiltemi que se creía extinto, y que habita exclusivamente en la Sierra Madre del Sur de Guerrero.
En una primera incursión, el coordinador de la organización conservacionista, Fernando Ruiz Gutiérrez y la bióloga Rubí Torres Bernal instalaron cinco cámaras automáticas que se activan con el movimiento, diseñadas para captar el paso de fauna silvestre. Las colocaron a una altitud de 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar, en este ejido.
En entrevista en medio del bosque, Fernando Ruiz explicó que “estamos haciendo un monitoreo del conejo de Omiltemi, de jaguar y otros felinos silvestres en la región, estamos colocando cámaras… es una salida de prospección para identificar la presencia de la fauna silvestre”
Dijo que el ejido, “es un área sorprendentemente cuidada, en muy buenas condiciones ambientales con características de bosques casi prístinos, a pesar de que ha habido intervención, el proceso de recuperación es fantástico”.
Agregó que las condiciones ambientales, la presencia de rastros de animales y la información de los ejidatarios indican que hay felinos silvestres y potencialmente del conejo de Omiltemi.
En cuanto a la importancia del redescubrimiento del conejo que se creía extinto, mencionó que es una especie microendémica, es decir que se encuentra únicamente en las zonas medias y altas en la Sierra Madre del Sur de Guerrero; “es una especie de la que se conoce muy poco, nosotros estamos dando apenas los primeros aportes en cuanto a su historia natural, distribución… estamos aportando información para que con conocimiento se puedan tomar medidas para su conservación a mediano y largo plazo”.
Además, la especie puede ser un ícono natural del estado, específicamente para la sierra, “y que nos ayude a fomentar la conservación de los recursos naturales en general, nos puede ayudar en este proceso de sensibilización tanto comunitario como para la población de las ciudades aledañas, y fomentar la conservación”.
Un equipo de expertos encabezados por Fernando Ruiz Gutiérrez publicó el pasado 31 de julio en la Revista Mexicana de Mastozoología el artículo de investigación Redescubrimiento del “extinto” conejo de Omiltemi (Sylvilagus insonus), con datos sobre su distribución, historia natural y conservación, “fue descrito en 1904 por Edward Nelson. Después de su descubrimiento la especie desapareció de la literatura científica por casi un siglo”, se lee en parte del documento.
“Nuestros hallazgos se basan en 14 muestreos realizados entre 2009 y 2024, como parte de un estudio sobre la distribución del jaguar en la Sierra Madre del Sur de Guerrero, utilizando trampas cámara en un área de mil 800 kilómetros cuadrados, se obtuvieron 311 registros del conejo de Omiltemi en 44 localidades de cinco de 12 municipios muestreados. La distribución se limita a partes medias y altas de la Sierra Madre del Sur, abarcando al menos un área de 542 kilómetros cuadrados. La mayoría de los registros (88 por ciento) se obtuvieron en bosques de pino-encino y bosque mesófilo de montaña (12 por ciento). El patrón de actividad fue nocturno con picos a las 7:00 p.m., 2:00 a.m. y 05:00 a.m. Con este trabajo se confirma que el conejo de Omiltemi es una especie rara, pero que además de no estar extinta, es bastante más común de lo que se conocía. Su redescubrimiento es de gran relevancia para la conservación de los mamíferos de México y el mundo”.
En la introducción, el artículo advierte, “la Tierra se enfrenta a una severa crisis de extinción de poblaciones y especies sin precedentes en los últimos millones de años, en lo que se considera ahora el inicio de la sexta extinción masiva”.
Al respecto se le preguntó al investigador cómo tomó este redescubrimiento y contestó: “es una sensación de mucha alegría, mucha satisfacción, ver los frutos de 16 años de monitoreo que están aportando información de una gran cantidad de especies”.
Destacó que el monitoreo comienza con la búsqueda del jaguar, “pero nos está generando muchísima información de muchas otras especies, de los felinos con los que cohabita, de sus presas, de especies muy poco conocidas”.
“Esta técnica de monitoreo con estas herramientas tan fabulosas como son las cámaras-trampa, nos están permitiendo registrar a buena parte de la biodiversidad con la que se cuenta en Guerrero”.
“Hemos tenido muy buenos datos, a nivel nacional somos de los equipos que más esfuerzo de monitoreo ha generado, llevamos cubiertos alrededor de 2 mil 500 kilómetros cuadrados, es mucho trabajo, es mucho esfuerzo”.
Reconoció que han logrado obtener resultados tan importantes como el redescubrimiento de este conejo serrano gracias a las comunidades, a instancias de gobierno, a la iniciativa privada, a empresas que han apoyado la labor.
Se necesita el apoyo de las autoridades
El ejidatario y promotor del proyecto ecoturístico en Llanos de Tepoxtepec, Alejandro Solano González, dijo que los vecinos del ejido saben que hay una gran diversidad de fauna silvestre, “ahorita con las cámaras vamos a saber con certeza con qué tipo de fauna contamos en el ejido”.
Hallar al conejo redescubierto, agregó, “sería una satisfacción, una alegría”.
En cuanto a por qué su bosque está tan bien conservado, a pesar de que en general en el estado se está talando por autoridades y el crimen organizado, dijo: “somos un ejido forestal instalado en 1972, nuestros padres fueron los fundadores y nos han dado el ejemplo de cuidar que el día de mañana no haya tala inmoderada, llevamos 28 años conservando”.
Se le preguntó si el estudio apoya el proyecto ecoturístico que desarrollan, y respondió que sí, “porque al final los amigos y amigas que nos visitan lo que quieren es esto, desafortunadamente ya son pocos los lugares que contamos con una flora y fauna rica”.
En cuanto a lo que hace falta para mantener la conservación y la calidad de vida de los habitantes de Llanos de Tepoxtepec, dijo “el apoyo de nuestras autoridades, una de las limitantes es el acceso, se tiene que arreglar el camino”.