El estado ocupa el tercer lugar nacional, luego de Oaxaca y la Ciudad de México, alerta el tercer visitador, Román Jaimes
Zacarías CervantesChilpancingo
Junio 21, 2016
El tercer visitador de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Román Jaimes, declaró ayer que la trata de personas en Guerrero es un problema grave, y aunque no proporcionó cifras, aseguró que Guerrero ocupa el tercer lugar después de Oaxaca y la Ciudad de México.
Ayer, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) disertó la conferencia: Los derechos humanos y atención a las víctimas de trata de personas, en las instalaciones del organismo estatal.
El visitador del organismo reconoció que el problema de trata de personas es delicado en Guerrero y que, sin embargo, no se cuentan con cifras de los casos porque las víctimas o los familiares de las víctimas no se atreven a denunciar.
“A decir de los que están relacionados con el problema de la trata de personas es que es grave en Guerrero, pero los familiares de las víctimas no acuden a denunciar, sino que los casos se localizan por medio de operaciones”, dijo el visitador.
Citó el caso del canadiense Walter Zuk quien fue procesado por el delito de abuso sexual y corrupción de personas menores de edad, aún cuando el caso no fue denunciado por los familiares de las víctimas, sino porque hubo terceras personas que denunciaron el caso a través de las redes sociales.
Informó que también se han localizado los casos por medio de rondines en donde participan el Ejército, la Policía Federal, la Ministerial o la Estatal, y visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos participan como observadores.
Durante el taller que impartió la CNDH asistieron trabajadores de distintas dependencias del gobierno del estado, de los municipios y del DIF estatal, así como de la Codehum.
Entrevistado al final del taller que impartió la subdirectora del programa contra la trata de personas de la Quinta Visitaduría General de la CNDH, María Fernanda Jiménez Chávez, dijo que en el caso de Guerrero no existen cifras que reflejen la gravedad del problema, sin embargo informó que Guerrero ocupa el tercer lugar después de Oaxaca y la Ciudad de México.
El visitador informó que sin embargo los casos no se denuncian por desconocimiento de los familiares de las víctimas, también por la falta de confianza a las autoridades, pero en la mayoría de los casos debido a que las víctimas sufren intimidación sicológica de los victimarios.
“Las víctimas están casi siempre amenazadas sicológicamente si denuncian, casi siempre amenazan a los familiares de las víctimas de que si denuncian algo les puede pasar.
Dijo que por eso la mayoría de los casos se detectan en operaciones que llevan a cabo las autoridades federales y estatales en coordinación con la Comisión de Derechos Humanos, o por denuncias anónimas.
Informó que con el taller que se hizo ayer, se pretende capacitar y concientizar a los empleados de las dependencias que participan en estas operaciones para que reciban a las víctimas.